Bentham escribió: ↑Jue Feb 26, 2026 3:46 amPues vaya panorama.
Los Almirantes ya no imponen. Issho ya en Dressrosa no parecía muy amenazante. Aramaki se acojonó solo con el Haki de Shanks en Wano. Kizaru fue humillado en Egghead, por mucho que no se esforzara al cien por cien. Y Akainu lleva ya tiempo sin ser un combatiente. Que Oda luego los querrá poner al nivel que quiera, pero que no se presentan con la misma imagen que en Marineford.
A mí los Seraphim me aburren, son un refrito, serán todo lo fuertes que el guión precise, pero no son nadie, un recurso barato para deshacerse de algún personaje. Me recuerdan a los clones del modo historia del Dragon Ball FighterZ, copias malignas de los personajes, para no tener que comerse la cabeza para rellenar combates.
El Gorosei y los Caballeros Divinos, ya los tenemos vistos. Tipos que son más moscas cojoneras que otra cosa, los salva su inmortalidad.
Los MMA, otro recurso barato con un poder a medida para la ocasión. Ni demasiado débiles ni demasiado fuertes, lo justo para que se lo pusieran difícil a los gigantes pero luego Loki los barra.
Los piratas demonizados, pues no dejan de ser randoms, randoms más fuertes como hemos ido viendo cada arco (unos porque eran Gyojins, otros porque eran hijos de Big Mom, otros porque tenían SMILEs...) pero randoms al fin y al cabo.
Lo fuerte de todo esto, es que de estos cinco grupos, tres son artificiales. Creados a ultimísima hora para compensar. Con lo épico que hubiera sido que ciertos reinos en los que previamente se hubieran presentado personajes considerablemente fuertes y piratas importantes terminaran alineándose con el Gobierno ante la catástrofe que se avecina. Lo cual sería natural por intereses o algo tan humano como el simple miedo al cambio en una situación así.
Totalmente. A mí me da una rabia tremenda que por un lado, Oda se haya dedicado a “humillar” a los enemigos y por otro, a crear enemigos genéricos (y super convenientes en cuanto a fuerza y poderes) a último minuto, por el mismo desequilibrio que él causó.
Los almirantes, el Gorosei, los Caballeros Divinos, los MMA, los serafines, los domi reverseados, Garling, hasta Shamrock (que se dio a entender que hubiese recibido su respectiva paliza como Loki no hubiera estado encadenado) todos han sido de una u otra manera vapuleados (siendo pocos la “excepción”: Fujitora, Kizaru). Este es un tipo de narración que a mí, personalmente, me desagrada BASTANTE. Una vez que me pones por los suelos a un enemigo, ya da igual lo demás, no me genera ningún tipo de amenaza. El ejemplo máximo que representa todo esto que trato de decir es Jack, el primer pirata presentado con una recompensa de mil millones, con un diseño potentisimo, comandante del gran
Yonkou Kaidou, quién fue, al mismo tiempo, usado como piñata por los
minks, por Zunesha, por la marina, por Ashura Doji; que verle en la batalla de Onigashima, como si fuese amenaza alguna, al menos para mí, era incluso molesto. Y es que preguntémonos acaso, ¿qué puede aportar un enemigo al que todo cristo a pisoteado? NADA. Y lo peor de todo, es que esto, no es una cosa aislada, es la NARRATIVA de Oda: Vergo y Monet humillados como zorritas por Law y Zoro. Hody ni bien apareció y Zoro lo dejo en ridículo antes de enfrentar siquiera a Luffy. Burgess y Bastille apalizados por Sabo. Weevil vencido fuera de cámara. El Germa 66 daba una pena que te cagas, teniendo su líder que auxiliarse de jugarretas para poder superar a Sanji y luego llorando despavoridos en la boda. Big Mom nockeada por Queen, aplastada por la moto de Franky, temiendo de que Zoro mate a Kaidou. Perospero fue a Wano a que lo cojan como saco de boxeo. Los
numbers debiluchos a más no poder. Queen cagandose encima con Zoro. Lucci regresó para que no solo otra vez Luffy, sino ahora también Zoro, lo ponga a parir. Garp vacilandose
sólo a la tripulación de Teach. Teach teniendo que recurrir a negociaciones por ser
incapaz de vencer plenamente a Hancock. Como incapaz fue de derrotar de forma limpia a Law. Aramaki puesto a tocer sangre por Yamato, y luego obligado a huir con el rabo entre las piernas por Shanks. Kaidou venciendo a Oden por la estratagema de una vieja y quedando encima traumado de por vida.
Serafines que dependen de la pseudo invulnerabilidad de King para que no se los ventilen en un segundo y de ser homunculos con poderes robados de los piratas más tochos. Gorosei y Caballeros Divinos que se salvan de no morir en cero coma por el recurso barato de la inmortalidad. Un Imu que tuvo que aliarse con 20 reinos, porque en palabras de Vegapunk, Joy Boy era... ultra poderoso individualmente. MMA que se regeneran y son tan fuertes como el guión necesite. Enemigos domi reverseados también lo que el guión necesita (¿¿controlar a Xebec?? ¿¿WTF??) y que pueden convertir a otros con una facilidad ridícula... En resumen, he escupido mucho odio, porque es un tema que simplemente no puedo perdonar. No sé si vengo sesgado y con un desajuste de expectativas, porque quizás Oda siempre ha escrito así, pero es algo que, independientemente de mi rabia personal, es narrativo, sistémico y estructural, por lo que la gran guerra final, en teoría,
no debería ser distinta a nada de esto. Además, la cara del reverso no la he mencionado por evidente: cuando Oda vapulea a Burgess, Jack o Aramaki, no parece hacerlo por placer o capricho, sino que la intención es poner a los buenos (sea Sabo, Shanks u Oden) como los putoamos. Ese es el objetivo último, que el héroe brille, así sea a expensas de dejar la integridad de los enemigos por los suelos.
Esto por un lado, que luego tenemos el tema de los enemigos genéricos y convenientemente multifaceticos: los
serafines, clones cutres. Los MMA, desecho sin gracia. Los domi reverseados, zombies genéricos. Todos tan rotos como el guión necesite. Los Caballeros Divinos y el Gorosei tienen un poquito más de alma, pero el truco de la inmortalidad, ya no sirve más. Todo esto como ya comentaste tú: enemigos
random creados a último minuto para compensar el terrible
desequilibrio que Oda ha venido construyendo durante años. Así que sí, el panorama es terrible para todos los que tenemos expectativas de una guerra épica en un sentido equilibrado e intimidante.
Dicho todo esto, solo se me ocurre
un modo en el que para mí, Oda podría darme un gran guerra que sea estimulante con este escenario tan feo: romper las convenciones del género y que el Gobierno Mundial sea un actor más, en un engranaje más grande. O dicho de otro modo: que la gran guerra final sea un
todos contra todos por el One Piece. Donde Teach, Cross Guild y otras fichas vayan por liebre. Sin afiliarse a Luffy. Pero este escenario es muuuuuy utópico, porque requiere que Oda rompa con la tradición de villano final que quiere destruir la tierra y todos los personajes de la historia se unen en una última batalla para frenar una misma amenaza común. Además, que esto es encima, lo que parece profetizarnos el Harley...
Así que, en pocas palabras, estamos jodidos. Esto evidentemente, no quiere decir que la guerra final vaya a ser una basura así de forma objetiva (puede tener gracia en otros sentidos), sino que, la emoción que generan enemigos competentes, intimidantes, con personalidad, probablemente no esté presente, lo que será un duro golpe para mucha gente, yo el primero.