
¿Por qué no habla todo Dios de que la verdadera democracia se ejerce mediante las decisiones de consumo, decidiendo en qué gastar nuestro dinero? Siento que como sociedad vamos increíblemente atrasados en lo que a concienciación sobre este aspecto se refiere. No puede ser que a día de hoy no se difunda en los foros de Internet, y especialmente entre la juventud, lo que implica invertir en el SP500 o en el Nasdaq, índices que se refuerzan con cada guerra o crisis instigada por el gobierno que los respalda. Que no se difunda la importancia que tiene conocer las marcas participantes en la cadena de producción de los artículos de tecnología que llegan a nuestras tiendas. ¿Por qué no hay iniciativas con financiación europea para la puntuación y catalogación de la equidad, ética y objetivos de desarrollo sostenible de todos los productos que se ponen a la venta? ¿Por qué yo como consumidor tengo que hacer un trabajo de investigación arduo y farragoso para saber si quiero darle mi dinero a una determinada empresa o no?
De nuevo, para que mejoremos un poquito en este aspecto, solo hace falta empezar a hablar de ello, y dejar que el rumor crezca. Pero no veo que esté ocurriendo, y vamos tarde.