Nah, es que me ha recordado esto a la conversación que tuve y me ha hecho gracia xDFuturo rey de Suecia escribió:¿Ma... Manía? ¡Pe... pe... pero si soy adorable! D':jal90 escribió:No, si entre lo que me hablaron ayer por Whats y esto al final os voy a pillar manía xD.
Supongo que es una forma de verlo, aunque yo prefiero no seguirla, si te digo la verdad. Cuando intento "vender" una serie, creo que he de tener claro que hay una suerte de barrera final que depende de la subjetividad de la persona, si no llega un punto en el que por mucho que repita y me lo crea no estoy haciendo llegar mi mensaje porque estoy asumiendo una conexión emocional con la obra que tengo yo pero no tiene la otra persona. Por eso cuando me dices o me asumes que te estás perdiendo algo... no es cierto, porque no hay un estándar ni una verdad absoluta, simplemente hay una diferencia de pareceres basada en la subjetividad. Y en una serie como Yuru Camp, que no tiene amplia profundidad temática y que es una serie de puras sensaciones e inmersión, todavía me chirría más esa sensación de "me he perdido algo". Es que no es así, y aunque podamos hablar en cierto modo de gustos adquiridos creo que precisamente el iyashikei como género/narrativa se basa en conceptos que no requieren un grado de preparación, tal vez sí una predisposición subjetiva, pero en todo caso no es algo que tenga que "mejorarse".Futuro rey de Suecia escribió:Lo que pasa es que tu gusto por este tipo de series ha adquirido fama mundial y ahora tienes que cargar con el peso de ser nombrado en situaciones random y poco serias XD. Pero más allá de la broma es cierto que si una serie no me llama la atención y, sin embargo, veo que le gusta a mucha gente o la ponen por las nubes pues me pregunto qué me habré perdido. Y ciertamente algo me habré perdido. No necesariamente algo cuantificable o racional, pero sí emocional. Y oye, que evidentemente no hay nada de especial en ello y que la personalidad y los gustos de cada cual tienen la última palabra, pero si se pudiera elegir... ¿No es preferible ser capaz de valorar cuantas más cosas mejor? Lo que quiero decir es que no veo nada negativo ni chirriante en el hecho de estar abierto a comprender o conectar mejor con una serie que en un principio no me ha convencido, máxime si hay razones para pensar que no es culpa de la serie.jal90 escribió:O sea, es que no hay nada especial en que te encante o te deje indiferente Yuru Camp, dejad de pensar en ella como si os estuvierais perdiendo algo simplemente porque no os atrape su narrativa, su estética o sus personajes. No va así la cosa y hay un cierto retintín en la idea que me chirría.
Igualmente te digo, un placer leerte ofreciendo un punto de vista tan fundamentado y comentando aspectos que tal vez veo con demasiada rigidez por mi fanboyismo.Futuro rey de Suecia escribió:Es más, agradezco que te hayas tomado la molestia de contestar (just as planned), porque cuentas cosas interesantes.
Sabes que si me mencionas Azumanga Daioh me nublas el juicio, así que ésta va a ser tu estrategia en este debate... es usted perverso.Futuro rey de Suecia escribió:jal90 escribió:Sobre estos motivos que mencionas. Yo también he visto otros iyashikei y no he encontrado ésta especialmente monotemática y sencilla.
Es posible que catalogar a Yuru Camp como monotemática y sencilla dentro del ámbito de los iyashikei no le haga justicia, pues de todos los que existen yo sólo conozco unos pocos -los más conocidos-, y seguro que hay muchísimos otros que tienen premisas tanto o más limitadas que irse de acampada. El caso es que esos otros iyashikei no han tenido tan buena acogida como Yuru Camp. Los que sí han tenido ese éxito suelen tener, a mi parecer, premisas más abiertas. Aria no la he visto, pero estoy pensando en series como Barakamon, Azumanga Daioh, Shoujo Shuumatsu Ryokou, Natsume Yuujinchou o, mismamente, Hakumei to Mikochi. Ninguna de ellas me parece predecible en el sentido en el que me lo parece Yuru Camp, pues todas tienen algo nuevo que mostrar a medida que avanzan, mientras que Yuru Camp repite siempre el mismo esquema:
-Preparación: los personajes se ponen en contacto y planean irse de acampada.
-Viaje: Rin en su moto y Nadeshiko en el coche de su hermana.
-Fase contemplativa: admiran el lugar escogido o, en un par de casos, disfrutan de los baños termales.
-Comida: varios minutos en cada capítulo para hacer la comida y degustarla mientras dicen cosas como: "¡Delicioso!", "¡Qué rico!", "¡Genial!".
-Noche: escenas con algo más de gracia en torno a la tienda de campaña que pueden culminar con el amanecer del día siguiente.
Sobre ese esquema se introducen variaciones y la atención se focaliza cada vez en una parte del proceso, sí, pero el escenario sigue siendo limitado y cíclico, con muy poquitas y muy breves excepciones. Y lo peor es que, aún llevándonos una y otra vez a estos escenarios, no se terminan de explotar las muchas posibilidades que ofrece una acampada debido a que la serie está demasiado ocupada siendo una guía turística y un libro de recetas.
Y eso me lleva a otro aspecto que me hace sentir que la serie se repite: la monotonía emocional. Tenemos relax, felicidad y diversión, pero de ahí no sale. ¿Cómo va a hacerlo? Está encorsetada por sus propias premisas: la serie está publicitando lugares reales de acampada en Japón, ergo no se contempla la posibilidad de que a los personajes no les guste o no les vaya bien en uno de los campings; también nos está exponiendo un pequeño catálogo de recetas y métodos para cocinar en el campo, así que las chicas siempre siempre siempre van a reaccionar igual cuando prueben la comida ("¡Qué rico!", "¡qué genial!"), y es casi imposible que a alguna de ellas no le guste un plato.
No hay espacio para representar una diversidad emocional más allá del constante bienestar mentado (si acaso las dudas e inseguridad de Rin, pero muy ocasionalmente), y sí, ya sé que es un iyashikei, pero es que otros iyashikei se atreven a meter algo de tensión, de conflicto o de tristeza, aunque luego lo resuelvan rápido para mantener el buen rollo y la esencia sanadora. Y esto es justo lo que decía que se refleja en la banda sonora: made in felizonia porque el grueso de sus temas expresan felicidad y diversión, que no es lo mismo a que sea relajada y contemplativa. Ojalá hubiera sido más relajada y contemplativa (que algún tema contemplativo tiene, no lo niego), porque me habría gustado más, y conste que lo digo con cero pretensiones de estar siendo objetivo.
Pero bueno, te compro que si la serie me sumergiera más no me habría importado todo esto; si lo ha hecho es precisamente porque no me estaba metiendo en lo que propone.
A ver, de las dos series que me mencionas y he visto o estoy viendo (Azumanga Daioh y Hakumei to Mikochi) creo que hay aspectos concretos a considerar en cada una de ellas. Por un lado, hay gente que no considera iyashikei a Azumanga. Para mí lo es, porque no deja de ser un "género" que describe unas sensaciones concretas y a mí esta serie me las da, pero tiene como mínimo ese margen de duda porque en su estructura no prioriza esos momentos de relajación sino que funciona como una comedia con una constante búsqueda del chiste o el remate. Que lo haga con naturalidad es uno de sus grandes atributos para mí pero no niega que está estructurada en sketches. A lo que voy con el caso de esta serie es que... ¿realmente es menos monotemática y sencilla que Yuru Camp? Yuru Camp se centra en la vida cotidiana haciendo girar los elementos de su trama en torno al camping como hobby, mientras que Azumanga Daioh se centra en la vida cotidiana sin un elemento central que concilie sus escenas en torno a una temática concreta (aunque sí tiene un tema de fondo en el paso del tiempo).
Lo mismo te puedo decir de Hakumei to Mikochi que sí es un iyashikei con todas las letras. Se centra en escenas cotidianas de un mundo, sin una dirección predeterminada por un elemento central. Está incluso más claramente fragmentada que la anterior, y no se preocupa de reflejar el paso del tiempo.
El problema que veo es que, en el fondo, estas series no me parecen menos monotemáticas y sencillas. No lo son porque lo que hacen es omitir un tema que lo concilie todo y no ofrecen un extra para reemplazarlo, pero además porque por estructura no tienen que rendir cuentas a una continuidad narrativa que en Yuru Camp es esencial porque los eventos y la evolución de los personajes sí forman una línea continua. Y como el ejemplo más claro tenemos a Rin y Nadeshiko y el desarrollo paralelo de ambas en su personalidad y aptitudes a lo largo de los episodios, pero también cosas más mundanas como esa mejora en las habilidades para la acampada de las chicas del club a medida que pasa el tiempo, Rin saliendo de su zona de confort y aprendiendo a cocinar, haciendo viajes más largos, etc. Hakumei to Mikochi por ejemplo tiene conflictos esporádicos, pero éstos se resuelven en el intervalo preestablecido. Por eso y también por la libertad de la premisa tal vez da la sensación de que ofrece más variedad temática, pero es que en Yuru Camp también existen esos conflictos y también se resuelven, sólo que dentro de un continuo.
De hecho el esquema cíclico que me mencionas... realmente no se da. Se daría si cada camping fuera una entidad separada en la narración pero los personajes aprenden y se llevan cosas de esa experiencia que aplican a la siguiente: Saitou desarrolla una afición por la acampada que no tenía antes; Rin se plantea desde su primer encuentro con Nadeshiko que oye, igual no es mala idea probar de vez en cuando a acampar con otra persona; las chicas del club se fijan en sus errores y tratan de subsanarlos para siguientes acampadas, de hecho el episodio 8 fue todo él un "vamos a ver qué podemos mejorar de nuestra experiencia anterior y prepararnos para la siguiente" por su parte. No estoy diciendo con ello que sea algo sofisticado, pero sí es algo que tiene la continuidad muy en cuenta, más que los dos ejemplos mencionados anteriormente, y no es que sea ni mejor ni peor por ello pero desde luego sí creo que tiene una mayor complejidad estructural.
Respecto de la falta de tensión. Es cierto que esta serie es muy positiva y tal vez sea éste el fondo de la sensación que te da, que evita exteriorizarse en conflictos y momentos de tensión emocional en torno a un estado de ánimo cargado y lleno de negatividad. Pero no quiere decir que ésta no exista por completo, porque si fuera así los personajes no se verían motivados a cambiar y hacer cosas nuevas. Funciona de una manera pasiva, por ejemplo Rin se siente violentada al relacionarse con otras personas fuera de su círculo restringido, o Chiaki se frustra cuando ésta no termina de dar el paso de la acampada en grupo, pero esto nunca explota en un conflicto sino que las dos partes se dan su tiempo. Esto responde por supuesto a sus intenciones como iyashikei buscando siempre lo seguro y reconfortante (y es una queja válida si rompe tu suspensión de incredulidad), pero también es un tema narrativo de la serie que insiste en respetar los espacios personales y el timing de sus personajes en vez de hacer que unos arrastren a otros a su terreno.
El tema publicitario está ahí, y ya se ha visto su efecto cuando está animando a mucha gente a visitar esos lugares de acampada. Toda la serie sucede en escenarios reales y los capta y localiza con precisión, lo cual no deja de ser una estrategia publicitaria obvia. Pero tampoco nos engañemos: Rin llega a un mirador y resulta que está nublado y no puede contemplar las vistas que venían en el folleto, o abre el grifo del lavadero y descubre que no hay agua corriente, o se frustra (es un gag recurrente) porque las máquinas expendedoras no funcionan. En fin, que no es una Takunomi. precisamente en la que el "producto" es infalible, todo eso, claro, al margen de que no es lo mismo un lugar de acampada que un producto de consumo estándar en términos de lo que puede hacer una narración centrada en torno a ello. No deja de ser un escenario que sigue permitiendo todo tipo de interacciones entre sus personajes y con el entorno sin que parezca una maniobra propagandística. En el último episodio por ejemplo, tan pronto están contemplando el monte Fuji al amanecer como viendo animes de Netflix, comiendo o conversando bajo el cielo nocturno.
Donde sigo sin pillarte es en lo de la banda sonora. O sea, para mí es la definición pura de relax y contemplación. Toda instrumental, muy suave, melodías folk, está constantemente evocando ese estado emocional. Creí que con "made in felizonia" te referías a eso, de hecho.
Futuro rey de Suecia escribió:Casi todo lo que utiliza Yuru Camp lo utiliza mucho.jal90 escribió:En concreto Yuru Camp utiliza mucho el recurso de poner énfasis en el proceso muchas veces accidentado de la acampada para alcanzar esos momentos de relajación y contemplación como catarsis de lo anterior.
Es curioso y no te lo niego. A mí todos los personajes me encantan, pero tengo claro cuáles son los que dan vida a la serie: Rin y Nadeshiko. Pero mucha gente limita su disfrute a esos dos personajes. Supongo que es una cuestión de grados. Lo que me llama la atención es que gente que se ha leído el manga aseguran que les da la impresión de que en el anime Aoi, Chiaki y Saitou tienen más personalidad e individualidad que en la obra original.Futuro rey de Suecia escribió:Todo lo que cuentas en este párrafo me parece interesante. La relación entre Rin y Nadeshiko y la evolución de ambas es lo que más me ha gustado de la serie porque es lo único que trascendía el eterno ciclo de las acampadas. Ambos personajes son un amor; Rin con los ovnis y Nadeshiko siendo una abuela, las dos mandándose fotos, etc. Que no se diga que no le veo puntos positivos a la serie.jal90 escribió:Si hablamos de impredecibilidad, podría incluso mencionar detalles que mucha gente malinterpretó como es la trayectoria de Rin que en el episodio 10 aún seguía acampando sola o de Nadeshiko que había empezado a acampar por su cuenta al final de la serie, algo que choca con los prejuicios e ideas preconcebidas por la estructura de "chica solitaria encuentra a chica sociable" porque pone énfasis al atractivo de acampar en solitario o en grupo sin que uno fagocite al otro. O podría también hablar de cómo Rin que es una introvertida y loba solitaria de manual tiene una relación sanísima con su amiga desde hace mil, cómo Nadeshiko parecía un personaje descuidado y dispuesto a saltarse cualquier regla en su relación con Rin para arrastrarla a dinámicas de grupo y sin embargo no tarda en ser consciente y respetar por consiguiente su espacio personal, cómo la experta Rin resulta ser hasta torpe y descuidada cuando su rutina de camping sale de su zona de confort (cocina, viajes largos) demostrando que ella tampoco lo tiene todo recorrido a pesar de que la serie nos la había presentado como ese ideal de campera experimentada muy por encima de las novatas del club, y que incluso en el episodio 10 recibe ayuda básica de Chiaki. Y etc.
El whatsappeo también me ha gustado, y el humor tiene sus punto.
Por cierto, trivia random: el personaje favorito del director es Saitou y según él mismo en el staff estaban constantemente discutiendo porque cada uno quería que su favorita tuviera más protagonismo. Compadezcámonos todos de este pobre hombre, el Bellamy de la industria xD
Es un ejemplo. No es que quiera hacerlo pasar como un alarde de sofisticación, pero muestra una intención de dar función narrativa a la banda sonora que muchas series no tienen o no demuestran con la consistencia y coherencia de Yuru Camp. Creo que es uno de sus puntos más fuertes y donde está muy por encima de... literalmente cualquier otra cosa esta temporada. Violet Evergarden empezó muy bien con esto pero pronto empezó a acusar un uso un poco plano de la banda sonora y metió una canción insertada en el episodio 9 creo con la que me quise morir, Sora yori y KoiAme tienen momentos de lucidez pero en general pecan tanto de "voy a dejar correr esta canción bonita mientras las escenas no pegan con la música" que ya me crean anticuerpos cuando escucho los primeros acordes, Darling in the FranXX me acaba de meter una transición abrupta entre dos temas musicales en una escena de pelea que es para darle de collejas al compositor. Y no es que Yuru Camp sea impoluta en esto, de hecho creo que el único momento que me chirrió sucedió justo en el último episodio, cuando termina la música de la escena del amanecer, hay un silencio breve y de repente comienza la música de despedida, se me hizo abrupta. Pero es bastante más regular en ello y tiene una visión más clara de cómo utilizar estos recursos que sus contrincantes en esta temporada, por lo menos.Futuro rey de Suecia escribió:Uhm. No estoy seguro de que parar la música para reforzar un chiste sea un recurso demasiado reseñable, sobre todo porque en Sora yori se utiliza el mismo recurso (Episodio 8, minuto 18:20) y se supone que me estás contraponiendo el uso de la música en ambas series XD.jal90 escribió:
La música de fondo parando en el segundo 23 para reflejar un breve momento de indecisión y asimilación de algo que las chicas acaban de escuchar no es precisamente algo intuitivo, pero es algo que refuerza el chiste. En esta temporada estamos viendo varias series, incluso las top, que empiezan a insertar una canción y simplemente la dejan correr, a veces incluso creando una disonancia entre la escena y el tono de la canción. Es el fallo principal de KoiAme y Sora yori sin ir más lejos, dos series grandísimas pero que apenas entienden la importancia de la música como elemento narrativo más allá de acompañar pasivamente a las imágenes. Yuru Camp desde el principio estuvo jugando con la música añadiéndola en plena armonía con la narración y dándole un rol activo en la misma.
Peeero te tengo que dar la razón. También he notado las partes en las que Sora yori deja correr la música aunque no encaje con la escena.
Lo entiendo, aunque no me parece un fallo que no haya movimiento porque esto no afecta al detalle de los paisajes y al curro detrás de los mismos, que no solamente concierne a la iluminación y colores de los mismos sino a la posición de los personajes (un punto de su estética global que me parece importantísimo, por cierto) y a la perspectiva. De hecho a veces creo que peca por exceso, de querer dar variedad a sus recursos porque creo que no hay nada tan inmersivo como los zoom out del episodio 5 para revelar la majestuosidad de las vistas nocturnas; eso comparado con la transición abrupta de planos del episodio 10 en un escenario muy parecido hizo que los primeros me fascinasen y éste me pareciese meh y no me llegase.Futuro rey de Suecia escribió:Lo de la falta de movimiento lo comenté porque he leído a mucha gente alabando los paisajes de la serie, y es verdad que son bonitos, pero también es verdad que hay otras series que tienen mucho más curro detrás de sus paisajes y no se las halaga tanto. O quizás ha coincidido que he leído justo una serie de comentarios y reseñas que me han dado esa impresión, no sé.
Yuru Camp se encuentra cómoda con paisajes estáticos de postal, que es lo que pide su historia, pero creo que algo de movimiento ocasional tampoco habría desentonado (pájaros volando, viento moviendo las hojas, etc.).
En fin, que doy mucho por saco con esta serie. Culpa tuya por tirar de la manta



























