Choneki escribió:A ver, decir eso así a la ligera me parece muy duro. Cuando te gusta tu trabajo no tiene porqué cansarte en 20 años ni en los que sean.
Que sí, que hay una responsabilidad, que hay muchísima gente que espera mucho de ti, pero una de las mejores cosas que te pueden ocurrir en la vida es que tu vocación sea tu trabajo.
Que luego pueden entrar temas como por ejemplo que a Oda le podría gustar dejar One Piece para hacer otro manga distinto, pero eso ya son matices que sin conocer a la persona pues no se pueden discutir. Pero un mangaka no se va a cansar de ser mangaka, no hay por qué dudar de eso.
Admito que habló en base a suposiciones acá, ya que no conozco a Oda o cómo de exigente debe ser el trabajo de mangaka, pero casi todos los mangas que he leído que pasan de los 100 capítulos en formato de publicación semanal, el dibujo y la historia va en detrimento, y supongo yo que debe ser por el estrés acumulado en años. No digo que Oda no ame escribir y dibujar OP, pero tras tantos años, no creo que tenga la misma energía, vigor y pasión, que hace 20 años.
Que por cierto, yo no creo en eso de que un mangaka no se pueda cansar de serlo. En realidad que algo sea tu pasión, no quiere decir que no te termine cansando con los años, no digo que sea el caso de Oda, sólo que al menos yo, veo perfectamente factible que este agotado, por más que ame a su historia. Cosa que se puede ver reflejada a que si antes detallaba muchísimo cada dibujo, con el tiempo, haga medio un boceto rápido y ahí lo deje. Que también esto podría ser cuestión de comodidad, aligeramiento o facilidad, no seriamente de cansancio o agotamiento, como dije sólo hice una suposición, aunque mi error fue pecar de categórico o afirmativo.
Igualmente ante todo, también supongo que Oda debe ser alto profesional, con mucha vocación y entregado a su trabajo, ya que es literalmente el único nekketsu que haya leído yo que después del capítulo 100 se pone más bueno aún, y que casi con 1000 capítulos, no tiene ni un sólo arco que podría decir yo que objetivamente es malo o que personalmente no me gusta, lo cual es un logro sin parangón.