El one piece puede ser lo que gusten, pero que sea el final, solo pido sea el final!!! y ese acá lo encontramos, de a poco voy regresando a la sociedad.
Animo a las 3 bandas que quedan, solo es vencer el invierno, que ya no es que este cerca, esta aquí.
Ahora que parece que de verdad esto termina realmente y ya habiendo pasado un tiempo, vengo en son de paz.
Siempre he sido tosco, bruto y un provocador, soy y seré para que nos vamos a engañar, soy de disparar y preguntar después y tampoco interpreto ningún personaje, soy como soy tanto fuera como dentro del foro. Tal vez fuera del foro y en presencia de otros foreros soy más abierto a relacionarme y dejar ver que no soy el cabrón que parezco, aún así dentro del foro soy la misma persona que fuera.
Si que es verdad que tengo bastante ansia de protagonismo, siempre queriendo eclipsar y ser mejor y hacer ver que soy mejor, no son mis mejores virtudes pero creo en parte que esto ha ayudado a granjearme el odio de mucha gente que no me conoce y ha dado pie a que se busque la manera de hacérmelo pagar. Tampoco soy una persona a la que los enfados le duren mucho, el rageo y la calentada se quedan unos días y luego siempre me toca ir pidiendo disculpas a quien considero que debo disculparme.
En anteriores guerras, no tuve intención ninguna de destacar o incluso ganar nada, quería disfrutar la experiencia pese a que luego participando me preguntase constantemente que por qué me volvía a meter en esta mierda, sentimiento que imagino tendremos todos.
Pero en esta guerra el chip cambió, no hay realmente un motivo, simplemente quise hacerlo.
Fue cosa de creérmelo desde el principio e intentarlo, reuní a lo que consideraba lo mejor en ciertos aspectos para este proyecto y tira millas.
Desgraciadamente que se me pillase con el tema de las trampas solo hace que se me manche el nombre y se me juzgue con otra vara ahora y en otras futuras posibles guerras, soy consciente, trago y tragaré con ello pero siempre defenderé a los míos ante lo que se ponga delante porque el único culpable fui yo.
Defiendo mi causa y sigo pensando lo que escribí, si en algún momento cambiase de parecer ya lo expondré con quien crea que debo hablarlo.
Y poco más, tenía esto un poco metido en el pecho y necesitaba soltarlo antes de acabar.