A mí me dan ganas de ir a Japón y estamparle en la cara a Oda el tomo de Little Garden, para que recuerde cómo escribir combates y situaciones tensas, memorables y creíbles.
Más de una vez he expresado mi descontento y pereza con esta estúpida dinámica de tener que descubrir el punto débil del enemigo para poder superarlo, y cómo con cada saga, cada vez se hace más rebuscada, absurda y surrealista la habilidad que le da ventaja al enemigo, volviendo cada arco un trámite absurdo donde lo primordial parece obtener el PU o pillar el truco, una narrativa a mí juicio, sumamente aburrida, por eso jamás he hecho elucubreaciones o teorías sobre cómo superar a este villano, salvo con Katakuri donde me deje atrapar por Oda a lo tonto.
No sé si ahora mismo me juega en contra la nostalgia y la memoria, pero recuerdo que en Little Garden, los BW pusieron en aprietos a la banda con sus habilidades, a pesar de ser menos y más débiles, sin necesidad de ningún truco que descubrir, sin forzar nada, sin crear situaciones ridículas y surrealistas, donde el deleite era la situación en sí misma, de hecho es magnífico ese momento donde Luffy le parte la jeta al Mr.3 real por purisima intuición, sin perder ni un segundo complicandose la cabeza, o tirándose 10 capítulos de entrenamiento para desarrollar un super haki de observación. En fin, he sido bastante crítico con los últimos capítulos de este arco, pero es que coño, cansa bastante a estas alturas perder tiempo con estas tonterías, Oda debería espabilar ya. Repartir inmortalidad (fíjate tu que recurso más lamentable) a lo loco a los nuevos villanos de turno es algo muy penoso, se siente como el camino más fácil para crear dificultad artificial porque ya no se le ocurren ideas luego de que se la han escapado de las manos las escalas de poder, pero por ello pongo el ejemplo de LT, porque algo que tenía el OP de antes que a mí me gustaba bastante, es que los combates no estaban determinados por nivel de poder, sino por lo ingenioso de la situación, más aún, la situación no iba de pillar ningún truco, una obtener ningún PU, sino de superar con ingenio la propia habilidad del enemigo. Esto es mucho más satisfactorio que ver cómo alguien le enseña a Luffy a dominar la variante 346778688346 de haki, como si de un videojuego se tratase, y peor, porque al menos en los juegos las habilidades están integradas al mundo, acá no, Oda se inventa una nueva aplicación del haki, que crea inconsistencias con lo conocido anteriormente. Nada, rezar para que esta situación no se siga alargando por mucho más
