Crikrien escribió:Liberales diciendo que la empresa privada es la hostia y su gestión es increíblemente buena:
https://www.publico.es/politica/comunid ... 0Pa%C3%ADs.
Que Madrid sea un puto caos se debe a la privatización. Que alguien que para criticar el modelo de impuestos hable de "los políticos corruptos", no se da cuenta que eso también se aplica a los empresarios de este país y a los millonarios que son todos igual de corruptos, la diferencia entre la gestión privada y la pública es que es más fácil encontrar honrados en un conjunto administrativo con miles de funcionarios que en una empresa donde un jefe corrupto influye directamente en la gestión que hacen sus empleados del tiempo laboral.
O lo que es lo mismo: Puede que el presidente de una CCAA o un alcalde sea todo lo corrupto que tú quieras que eso no influirá en la honradez/sueldo de los funcionarios que te atienden en el día a día, sin embargo si un empresario es muy corrupto influirá directamente en sus empleados y en las condiciones laborales de estos.
Este comentario es una sobresimplificación horrible, además de no tener ningún sentido.
Bajo circunstancias ideales (en este caso, ausencia de corrupción) es debatible cuál modelo es mejor, pero si partimos de la base de que ambos sistemas van a estar corruptos, creo que está bastante claro que el modelo liberal es mejor, tenemos bastantes ejemplos en historia reciente.
Explico, en un sistema liberal, si detectas que tu jefe te choricea, tienes la libertad de pirarte y elegir a otro jefe que te choriceé más, menos, o convertirte en tu propio jefe si quieres. En un sistema más social en el que el Estado regule todo... No, no tienes esa opción.
A alguno se le olvida que en estos modelos, el dinero y el poder deja de pasar por empresarios avariciosos y empieza a pasar por políticos (a ver si os creéis que el Estado es un ente abstracto libre de acción humana y que toma decisiones correctas y perfectas para todo), es decir más seres humanos igualmente corruptibles. Y no tengo yo claro que tengamos una clase política digna de tal confianza. No sólo eso, sino que al estar el poder más concentrado, existe mayor riesgo de abuso sin repercusiones, lo cuál es un caldo de cultivo magnífico para una dictadura.
Al final, la diferencia fundamental entre un modelo y otro es la limitación de libertad individual (para bien o para mal). Si asumimos que las personas son corruptas por naturaleza (seas dueño de Zara, tengas un taller de reparación, o seas diputado por Huelva), definitivamente creo que la inmensa mayoría preferiremos mantener nuestra libertad para elegir cómo te putean antes que dejar que te mangoneen sistemáticamente sin que puedas hacer nada.
Y no estoy defendiendo que un modelo sea ideal y el otro sea el demonio en esteroides, yo creo en un modelo mixto que aúne los mejores conceptos de ambos sistemas. Porque para variar, no todo es blanco o negro, existen soluciones intermedias, que suelen ser las más eficientes si me preguntáis a mí.