Tras recibir el puñetazo de Luffy, Imu envía unas llamas negras vivientes que se adhieren a Loki y Luffy. Estas llamas indican el lugar de impacto del siguiente ataque de Imu, una enorme espada de llamas que acaba atravesando el pecho de Loki. Mientras tanto, Brook y el resto de la banda tratan de destruir el bloque de hielo que encierra a Gunko, peor ninguno de sus ataques surte efecto. Tras recibir el anterior ataque, Loki cae al suelo haciendo que Ragnir golpee el bloque de hielo y este comience a deshacerse. Imu trata de replicar el anterior ataque sobre Luffy, pero este se deshace de su capa para quitarse las llamas, haciendo que el ataque alcance únicamente la capa. En el puerto, Zoro se dispone a enfrentarse a Sommers. Mientras, en el pueblo, Sanji concluye que para neutralizar a Zaza lo mejor es atacar a la causa principal, asegurando que conoce su debilidad. Sin embargo, Killingham no cree que tenga "rasgos de dinastía" y golpea a Sanji estrellándolo contra el suelo. Sanji comienza a recordar las palabras de Gaban, sobre su aptitud para ser él mismo un rey que convierta a Luffy en el Rey de los Piratas.

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