El coje madres escribió: ↑Jue Abr 09, 2026 6:51 pm
Cómo se puede pensar que Garling y Shamrock son traidores? Es que esta gente que manga lee? Literalmente Garling mata la madre de sus hijos a sangre fría y les dice a sus subordinados que se casara con Shakky. Y además de eso en el mismo flashback se le pusieron los ojos como monedas de oro hablando de Imu. Es que todo el gorosei y los caballeros sagrados tienen lealtad total a Imu, es su dios.
EOPES lo explica bastante mejor, pero añado un par de pinceladas.
Ahora mismo, yo personalmente me agarraría a cualquier esperanza de tener un villano que no esté hecho para una comprensión lectora de P3, que es lo que Imu parece. Imu como mastermind detrás de las sombras que tiene todo bajo su control es un concepto simplísimo, te cargas todo posible conflicto y reflexión si el mundo de OP se salva solamente con cargártelo a él.
Por supuesto que la mayoría de subordinados van a ser unos lamebotas que creen que van a heredar la empresa sin más, pero de esto ya hay muchos, tanto en OP (Ryoculo, Gorosei, etc.) como en la vida real. Si ahora viéramos a otro villano oportunista triunfando con una estrategia rastrera, veríamos un poco más de complejidad.
No se trata de ser más o menos malo porque haya competición interna, porque Garling nos ha mostrado de sobra que es un malnacido que merece que le partan la cara y más. Se trata de que veamos cómo alguien puede llegar al poder y salirse temporalmente con la suya, de una forma más verosímil que... la contraparte de Yisus-Luffy con un diseño sacado de Fairy Tail post-timeskip.
Garling tiene un buen balance entre nepotismo por sus orígenes y oportunismo por sus acciones. Es que cualquier villano secundario (como Sommers) que veamos ahora nos convence más que Imu. No le llega a la suela a Teach ni de coña pero oye, ya hay un poco de mejora. Y sí que, estéticamente y con sus acciones, parece un personaje de One Piece.
Pero vaya, que por mi parte solo es un deseo, no una confianza en que esto vaya a pasar. Simplemente que no podemos acogernos al "no, es que Oda en realidad quería hacer otra cosa y le obligaron". Si queremos ganar confianza en el autor otra vez, tiene que jugársela con algo.