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Re: Concurso mensual - 38ª edición: El espacio
Publicado: Dom Feb 14, 2016 8:28 pm
por El Buda
Bueno, pues si no hay objeciones se alarga el plazo hasta el jueves 18 de febrero a las 23:59.
Re: Concurso mensual - 38ª edición: El espacio
Publicado: Lun Feb 15, 2016 10:14 pm
por Polizonte Nack
Bueno, pues un relato terminado por aquí. Ya me comprometí a participar en su momento, pero posteo para confirmar la participación (eso sí, estos tres días extra me van a venir de perlas para darle un par de revisiones en tibio de estilo y ortografía, que nunca están de más).
Re: Concurso mensual - 38ª edición: El espacio
Publicado: Jue Feb 18, 2016 10:27 pm
por El Buda
Último aviso a rezagados: menos de dos horas para el cierre del plazo.
Re: Concurso mensual - 38ª edición: El espacio
Publicado: Jue Feb 18, 2016 10:56 pm
por Drag
Mi relato es puta mierda pero me lo he pasado jodidamente bien escribiendolo. Enviado.
Re: Concurso mensual - 38ª edición: El espacio
Publicado: Vie Feb 19, 2016 12:27 am
por El Buda
SRMS
- Spoiler: Mostrar
- Me desperté. Estaba frío y oscuro, además de que escuchaba el eco del goteo en algún lugar. Intente estirar mis extremidades pero estaba en un espacio pequeño y solo quedó en una mera intención. Levanté mis brazos hacia arriba y me encontré con una barrera invisible, un cristal. No era muy grueso y a través de él se transparentaba un color negro carbón. En un acto casi instintivo, busqué algo que me permitiera salir de aquella prisión, un mecanismo, una palanca o botón, cualquier cosa me valdría. Finalmente, encontré un pequeño botón, el cual pulsé y accionó la pared que me encerraba hacia arriba.
Salí despacio, medio mareado y medio confuso, todavía andaba bastante adormecido. Me pesaba mucho la parte derecha del cuerpo, por aquel motivo no podía moverme con facilidad. Tenía un brazo colgando. No se como lo habían puesto allí, pero estaba muy bien pegado, no salía por más que tirara. Era mucha mala suerte, por que en la montaña rusa no te dejan subir con más de un brazo. Bueno, me tendría que conformar con ir a Bombay a buscar perlas en el océano Atlántico. Podría ser que me ligara una brasileña.
“Probablemente no te has dado cuenta, pero te has ahostiado con el marco de la puerta y te has desmayado soplapollas. A quién coño se le ocurre ir caminando con la luz apagada” Que fue esa voz? Producto de mi conciencia, o de mi espíritu que quiere huir libremente... “Que te dejes de gilipolleces y te despiertes, que no me pagan por horas” !!
Me desperté, pero esta vez con algo encendido, y no era precisamente la luz. Era mi corazón lleno de valor para encontrar el interruptor.
Cap 2
Habían pasado 1 días desde que me desperté en medio del pasillo con un fuerte dolor proviniendo de la nariz. Pensé que lo más seguro sería atrincherarme en el comedor. Había todo lo que necesitaba: Comida envasada, agua, vodka, mirinda, una tele que no funcionaba, una muñeca hinchable por si la tele no funcionaba, pintauñas y una pulsera de mujer por si se me deshinchaba la muñeca, una vaciamelones, sandías y varias cosas que no servía para nada pero eran bonitas. Estaba en el paraíso.
-Un momento. Donde estoy?
-Estas vagando por el espacio sideral
-...
-...
- !Joder que susto me has dado pedazo de..tía. De la sombra surgió una mujer, realmente deslumbrante. Tenia una estatura mediana, pero parecía que sus piernas nunca acababan, y cuando la hacían era en un cintura avispada, que subía hasta un pecho no muy grande, pero lo suficiente para caber en una mano y rellenarla. Tenía una mirada fría, pero sus ojos eran cristalinos y su pelo plateado. Era una diosa bajada del mismo Olimpo.
-Sabes que estas diciendo todo esto en voz alta, no? Y no es plateado, es rubio muy claro.
-Ostia perdón, no me he dado cuenta, es decir, quería pensarlo pero lo he dicho vaya cagada no? jajajaja...ja.
-...
-Anda ven.
Me llamó para que la siguiera. Se dió la vuelta hacía el interior de la nave. Es verdad. Con aquella situación se me había olvidado el por que estaba en una nave en el espacio, pero poco me importaba ahora la verdad. Me llevo por un pasillo interminable, con antorchas en las paredes de aquel castillo medieval. De repente, un par de caballeros con hachas salieron de una esquina. Desenfundé mi espada, pero era un consolador gigante de color azul. Sabiendo de su poder, lo estampé contra el suelo abriendo una brecha en la tierra que se tragó a los orcos hacia el abismo. Habiendo acabado el trabajo, me dirige hacía la sala de cine en la cual estrenaban mi película favorita, pero el taquillero me dijo que su madre no lo dejaba venderle entrados a las personas que eran feas y eran guapas a la vez. Me fui a sentar en un banco sin nada más que hacer que tomar los dos soles, que brillaban mucho aquel día. Había una revista en el banco, el cual el titular celebraba la victoria del Arsenal en la Premier League. Espera, aquí pasa algo muy raro. Este titular debe estar mal. Me he desmayado otra vez?
“Si palurdo,eso mismo.Te has comido otra vez la puta puerta. Así no tiramos tío. Hay que entregar el relato a las doce y nos queda la polla de un chino para que sea la hora.” Eres mi conciencia? “Si, y has tenido suerte. Actualmente el mercado laboral de conciencias tiene mucha demanda pero poca oferta. Ya me estas liando joder! Espabila!
Me desperté otra vez dolorido. Esta vez parecía una especie de habitación con las paredes blancas y un gusto por la decoración muy erróneo. Sentí un calorcito mojado desde abajo.
-Chup, chup...mmmmm
Cuando dirigí la vista hacia ese lugar, un fuerte pálpito en el corazón me tambaleó y mis ojos habían tomado un objetivo y no lo querían dejar marchar, como si fueran un caza de combate.
-Chup,mmmm...La tienes durísma, que has estado soñando?
- Me estaba haciendo una mamada la chica de antes. La metía dentro de la boca y jugaba con su lengua dentro, haciéndome perder el sentido, llevándome al límite del placer.
-Te esta temblando, estás a punto no? Pues todavía no!!!
En ese momento se la sacó de la boca y me agarró la parte de abajo del falo, impidiendome eyacular. Metió la mano de su bolsillo y extrajo una goma para el pelo, la cuál me envolvió el pene. Cuando se disponía a seguir con la felación, en una arrebato la cogí por los hombros y la tumbé violentamente.
-Que pasa, de repente te han salido un par de huevos y has tomado la iniciativa?
-Eso lo tienes que saber mejor tu que nadie que los acaba de tener en la boca pero..es porque van a dar las doce y no termino!! Vamos a allá!!
Me saqué el pene, esperando introducirlo en su agujero carnoso y rosado
-Espera, espera, espera bribón. Y no te falta algo?
-Ah, sí! voy por la nata!
-Al pilón.
-Eh?
-Que me lo chupes.
-Y eso cómo se hace? Nunca me han pedido eso que asco no? Te habrás lavado?
-Solo por esas palabras, a continuación harás lo siguiente: Me pedirás perdón mientras me besas los pies, después ladrarás 3 veces como un perro y después me comerás.
-Y un huevo
-Bueno,me voy a poner los pantalones
-Perdón,chup,chup. Guau,Guau. Ahora túmbate que te voy a dar lo que quieres.
-Te ha faltado un ladrido
Cansado, fui directo hacia aquel jugoso y húmedo punto. Parecía que aquel juego no había hecho nada más que excitarla.
-Estas muy mojada, no será que todo esto te ha puesto más cachonda?
-Callate y sigue!!! mmmmmm!!!!
-Saque la lengua y la introduci en su agujero, moviendola en mientras me la apretaba. Su cuerpo no paraba de palpitar del placer y sus jugos no me dejaban casi respirar. Me dirigí hacia el clítoris, propinandole presión levemente con mis labios. Como una reacción casi natural me agarró del pelo muy fuerte y me apretó hacia dentro
-Ahhhhhhhhhmmmmmmmmmmmm!!!!
-Oge, gue no ouego respigag…
Pero no escucho mis palabras. Respiraba levemente, parece que había sido víctima de un orgasmo. Sin duda aquel era su punto más sensible.
-buf...buf..buf…
-...
-Metemela
-Sin condón?
-Si callate y..buf...metemela de una vez!
Lo dijo con los ojos llorosos. Ya no pensaba en nada más seguramente. Era mi obligación como buena persona de este mundo. Primero me quitaré la goma esta que molesta…
-No, gilipollas!!!!Que te vas a…!!!
El esperma salió disparado bañando su cuerpo. Cerró los ojos por si acaso, y por ello no pudo evitar que la carga le alcanzará
-Muy bien subnormal, ya has dejado a los lectores sin escena de sexo.
-Pero realmente cual era el objetivo de esto, qué sentido tiene que estuviéramos follando de repente?
-Era para darle algo de erotismo al relato. Tu crees que con 3500 palabras puedes contextualizar mejor la situación? La cuestión era meter tetas y al final ni las has nombrado
De repente una fuerte alarma sonó por toda la nave, retumbando por cada rincón. “Aviso de emergencia, un monstruo tentacular que no producirá más situaciones eróticas se acerca peligrosamente a la nave”
-Oh, por favor, ahora un monstruo espacial. Qué es lo siguiente, que lo combatamos con rifles láseres?
Apremiados por el tiempo, corrimos por los pasillos hacia nuestro trajes y las armas, los cuales estaban situados en una sala especial
-No crees que está narrando demasiado rápido y mal?
-Encima ahora no se si yo soy el prota o la tía.
-Creo que tu eres el prota, yo soy la tía que me he quejado del ritmo de narración
-Bueno no lo sé, pasa y subámonos a los robots de combate, deprisa!!!
- No eran armas láseres y trajes de combate?
-Si pero esto se le acaba de ocurrir y mola más
Subidos a los mechas, despegamos a una velocidad supersónica, aunque haya que aclarar que en el espacio no hay sonido. Los robots tenían incoporadas unas útiles espadas de luz, que activamos para derrotar a aquel engendro antes de que él nos destruyera a nosotros, verdaderamente era en defensa propia y no que me dieran asco los pulpos desde que se me engancho una en la pierna de pequeño.
-ARRRGHHHH, me jodiste la maldita infancia, abominación de 7 patas!!! Preparaté cabronazo!!!
-Espera..!!!...Como...como se llama? Y los pulpos tienen 8... a no, es verdad este tiene 7.
Fluyendo por el espacio y con intención amenazadora hice mi primer movimiento cortando una de sus patas con un golpe seco y rápido.
-Bien!!! Le quedan 7...No, 6. Qué lío.
Pero inmediatamente se regeneró. Como íbamos a derrotar a aquella bestia si se recuperaba de cada ataque que le propinabamos? Debería tener algún punto flaco, una debilidad...Eso es!!
-Puede que tenga un núcleo, lo he visto en algún sitio antes y no se donde…
-En una serie?
-Da igual el origen lo importante es la idea y………………….
-Oye,Oye? Mierda, joder,porque no va ahora la puta conexión?!!! Tanta tontería y se me olvidado decirle que el núcleo está en la espalda. Lo mejor será que haga una maniobra de distracción y cuando se dé la vuelta le enganché. Espero que lo entienda
-Que pasa que no se te escucha? Oye?!!
En ese momento vi a la chica salir disparada hacia el pulpo espacial, como si estuviera apostando la vida en ese solo movimiento
-Oye, espera!!!Es inútil!!!Solo conseguirás matarte!!!Joder..
Salí a su rebufo siguiéndola. En una extraña maniobra, rodeo al pulpo y allí estaba en su espalda lo que tanto ansiabamos. El núcleo.
Las comunicaciones se retomaron en el último momento, para dejar dos frases para la historia
-No lo hagas!!!!Elisabeth!!!!
-Me llamo...Diane
Nada más acabar, un rayo expulsado por el monstruo la atravesó, mezclando la sangre con la chatarra. Entre lágrimas, comencé mi último arrebato
-AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAGHHHHHHH!!!!
Con toda mi alma, ataque su núcleo. El monstruo empezó a convulsionar y gritar, en lo que al final se convirtió en una explosión que nos estampó a los dos contra la nave.
-Se acabó...Elisabeth!!! Estas bien?!!
-Es Diane...aunque el nombre ya no me vaya a servir para nada...Por lo menos se ha podido salvar uno de nosotros..En estas 1900 palabras que llevamos me he enamorado locamente de ti...aunque no se tu nombre
Rey follador de vacas
-Voy a hacer como si todavía no conociera tu nombre...Bueno, si me puedes permitir un último deseo...Un beso
-Concedido, Elisabeth
En ese momento, una estrella fugaz paso por el horizonte sideral. Dos robots gigantes se besaron en ese instante
The End
-Bien, por fin ya he acabado!!! Se lo voy a llevar al editor a ver que me dice, pero esto me huele a Best Seller y a bombazo. Puede ser hasta que gané el concurso mensual de Pirateking!!! Fama, esperame que allá voy!!!
Unos momentos después…
- Estos es una basura. ¿Y esperas que alguien te publique esto? ¿Primero de todo, de que coño va esta historia? Crees que por meter naves espaciales, robots gigantes con espadas, monstruos y sexo vaya a triunfar? Encima tu puntuación es pésima. ¿Sabías que hay que poner 2 interrogantes en las frases?
-Pero…
-Después, el ritmo narrativo es malísimo. Hay partes donde te enrollas mucho y después en muchas otras las haces demasiado cortas, repitiendo muchísimas palabras con un repertorio de sinónimos escasísimo.¿ Como coño clasificarías esta historia? ¿Erótica? ¿ Acción?
¿Fantasía? ¿Y qué cojones has hecho con la numeración de capítulos?
-Ya, ya…
-Otra es todo los cabos sueltos que dejas y las cosas sin explicación. ¿De donde coño vienen estos dos? ¿ Como puede ser que se pongan a follar porque sí? ¿Como no se dio cuenta el protagonista en 2 días que había alguien más en la nave? El humor es lo más lamentable que visto en tiempo y las situaciones de acción no te enteras ni de lo que pasa. Encima de todo los diálogos son super confusos y los personajes cambian de personalidad cada 3 líneas. Vamos a hacer lo siguiente:Te limpias el culo con esto y me traes el próximo mes otro borrador. !Pero que esta vez valga la pena! !Es tu última oportunidad! Si es que…
Otra vez unos momentos después...
-Creo que me han faltado escenas de sexo.
Continuará( o probablemente no)
Era rusa y se llamaba Kudryavka
- Spoiler: Mostrar
- “Work with animals is a source of suffering to all of us.
We treat them like babies who cannot speak.
The more time passes, the more I’m sorry about it. We shouldn’t have done it.
We did not learn enough from the mission to justify the death of the dog.”
(Oleg Gazenko, 1998)
Era rusa y se llamaba Kudryavka.
23 de marzo de 2001, Moscú.
En una anodina sala de conferencias de la sede administrativa de la Agencia Espacial Federal Rusa, una treintena de personas se encuentra reunida ante la pantalla donde se proyectan las imágenes emitidas por el centro de control de misión en el aeródromo de Beikonun.
Llevan varias horas observando la desorbitación en directo de la vieja estación, dispensados total o parcialmente de sus quehaceres habituales.
“Es día de celebración”, fue la consigna transmitida por la dirección de la agencia.
La realidad dista mucho de dicha consigna, y de una forma u otra la analista de datos Masha Yazdovsky puede percibirlo. Al mirar las caras de los compañeros que la rodean, puede ver cómo se aferran en silencio a lo que sea que tienen en su interior, a los viejos recuerdos y sueños del viejo trasto nacido en un momento donde era difícil encontrar algo en qué creer, mientras ven como la falta de fondos y el desinterés gubernamental y público por el programa han acabado con la MIR desintegrándose en la reentrada a la atmósfera para caer como una lluvia de estrellas sobre el Pacífico.
En su caso, Masha piensa en su padre y agradece que lleve muerto dos años.
Sin embargo, nadie dice nada de cuanto tienen en la cabeza en ese momento, y haciendo honor a su fama de estoicos, proceden con un aplauso formal en honor al éxito de la misión.
Tampoco nadie toma la iniciativa de descorchar el espumoso que habían preparado para la ocasión, porque hay muchos motivos para beber pero el champagne sólo sirve para celebrar.
Al terminar su jornada, Masha se despide de sus compañeros y camina hacia casa. Aún quedan trazos del invierno pasado, pero los días son cada vez más largos y el sol de la primavera temprana empieza a resultar disfrutable.
Al llegar, ni siquiera se molesta en cerrar la puerta de entrada: va a su escritorio, coge el dossier de su padre, dos vasos, la botella de Stolichnaya Elit sin empezar que guarda desde hace años para una ocasión especial y, tras un momento de duda, el pequeño camping gas con el cuenco de acero inoxidable que usa para preparar la comida en sus ocasionales escapadas de senderismo.
Recogido todo esto, vuelve a la calle en dirección a la parada de metro ya que Novodévichi está en la otra punta de la ciudad.
Una vez se halla acomodada en el asiento, y tras mirar durante unos instantes en silencio la sobria y escueta etiqueta en la portada que reza “Vladimir Yazdovsky – Observaciones sobre la misión Sputnik II”, la abre y lee.
Las primera parte del dossier se nota trabajada a lo largo del tiempo, con continuas anotaciones y tachones en boli de diferentes colores, tipografías y épocas, post-its con indicaciones al margen, y fotos y esquemas adjuntos:
El tres de noviembre del 57 despegó.
El invierno llevaba ya un tiempo instalado en Beikonun, el sol aún no había salido y el frío de la noche del desierto kazajo se colaba en el interior del búnker de control de misión como era habitual, aunque la tensión y expectación existentes en la sala mantenían el ambiente caldeado. Ni el día ni el clima eran los idóneos, pero el golpe de efecto que supuso el éxito del Sputnik en el contexto internacional había puesto al programa espacial en primera línea de batalla, y la fecha dada por el presidente Khrushchev era innegociable: en el cuarenta aniversario de la revolución Bolchevique la URSS pondría al primer ser vivo en órbita.
Los motores se encendieron correctamente y la nave se puso en marcha a las cinco treinta hora de Moscú.
En el momento del despegue la perra llevaba tres días recluida en el habitáculo cilíndrico de la nave, el tiempo necesario para instalarlo en el cohete y proceder al llenado de combustible y a la comprobación de los diferentes sistemas. Debido al entrenamiento al que se había sometido durante más de un año, la perra se mostró tranquila y silenciosa durante estos días de espera previos al lanzamiento, incluso a pesar del ayuno al que se le sometía para facilitar las labores de los operarios.
Como médico de la misión, estuve presente en el último chequeo de la perra antes del sellado del habitáculo y la colocación del recubrimiento del cono. Me lamió la mano cuando le acerqué el cuenco de agua. Quizá recordaba la noche anterior al viaje al aeródromo en que me la había llevado a casa.
Parecía encontrarse bien. Confiada.
El despegue transcurrió sin incidencias reseñables. Los cinco motores del misil balístico Semiorka se pusieron en marcha alcanzando los 190 decibelios en el proceso, y el andamio de sujeción que se había usado hacía sólo un mes con el primer Sputnik funcionó igualmente para esta segunda misión.
297 segundos tras el despegue, la etapa cero concluyó y los cuatro cohetes secundarios del Semiorka se desprendieron del módulo principal, dejando a la nave orbitando a una velocidad final de 7960 metros por segundo (190 m/s más que su antecesor) y una inclinación de 65’3 grados con el Ecuador, a la espera de que la etapa uno concluyera y el cuerpo principal del cohete se desprendiese dejando a la nave en su órbita final.
Durante los casi cinco minutos que tardó este proceso de aceleración y puesta en órbita, la perra experimentó un aumento de su frecuencia cardíaca a 260 pulsaciones por minuto (el triple de lo que habíamos medido durante los vuelos suborbitales de su entrenamiento) mientras que su frecuencia respiratoria osciló entre tres y cuatro veces más de lo habitual en estado de reposo.
Cabe suponer que el clima de expectación previo al despegue, la superior aceleración sostenida en el tiempo, y la incomparable diferencia entre los motores del MiG 21 que había escuchado hasta entonces y el misil balístico que impulsaba el Sputnik II, fueron las que llevaron a la perra a mostrar unos parámetros vitales no esperados.
A pesar de la ausencia de equipos de medida y video durante la misión que me permitan saberlo con total seguridad, una extrapolación de lo que hemos aprendido durante estos años me permite suponer que la perra se vio aplastada contra el suelo de su módulo habitacional debido a la aceleración del despegue, con ocasionales y violentos bandazos contra las paredes acolchadas, y una alta probabilidad de alguna contusión o herida leve debido a los remaches y elementos rígidos de éstas, así como con las cadenas que inicialmente debían sostener el arnés de la perra y tiempo después he comprendido que resultaron inútiles.
Es seguro que miccionó debido al estrés continuado, pero pongo en duda que defecase también durante estos primeros cinco minutos.
Obviamente, la bolsa que previmos para las deposiciones se desprendió en algún momento durante la aceleración del despegue. A decir verdad, no sé en qué estaban pensando cuando idearon ese sistema para tratar con los residuos.
Aun así, fue preferible a la opción de sondar a la perra que también estuvo sobre la mesa.
En el búnker de control hubo un estallido de ese júbilo contenido, sobrio y patriota propio de los viejos tiempos cuando los cohetes secundarios se desprendieron y el cono frontal de protección de la nave fue retirado con éxito. La telemetría indicaba que la perra seguía viva y en órbita, y sus constantes empezaban a estabilizarse tras el estrés del despegue.
Es de suponer que el júbilo no hubiera sido mucho menor si las constantes hubieran seguido empeorando progresivamente.
Tampoco es probable que hubiese sido mucho mayor si el módulo cónico donde iba la perra se hubiera separado de la etapa central del cohete como estaba previsto.
Con un periodo orbital de 103 minutos y 43 segundos, una excentricidad de 0’0989, un apoastro de 1660 km, y un periastro de 212 km, el objetivo de que el primer ser vivo en órbita fuera soviético ya había sido conseguido.
Pasados los primeros cinco minutos de miedo y confusión, una vez la nave se hallaba en la órbita terrestre, la situación en el habitáculo se fue tranquilizando.
Después de todo, la perra había pasado por mucho en el tiempo que estuvo con nosotros: ensayos en test de aceleración, vuelos suborbitales parabólicos para experimentar la gravedad cero, y periodos prolongados de aislamiento confinado en entornos reducidos.
A pesar del estado de ceguera parcial que experimentamos durante las dos primeras órbitas debido a la mala recepción de la telemetría, es fácil suponer que la perra, una vez superado el pavor inicial, comenzó a estabilizar su pulso y su respiración y tomó conciencia de su nueva situación: era la primera vez que estaba en gravedad cero durante periodos superiores a treinta segundos.
Es imposible saber cómo experimentó la perra estas dos primeras órbitas en gravedad cero, pero a juzgar por los test previos en los que habíamos podido ver un cierto disfrute por su parte, es de suponer que dicha experiencia no fue tan traumática como cabría esperar.
La órbita que adoptó el Sputnik II, extremadamente elíptica para lo que es habitual en las misiones orbitales recientes (la Estación Espacial Internacional tiene un apoastro de 416 km y un periastro de 409) permite comprender hasta qué punto conocíamos poco de astronáutica en aquellos años, hasta qué punto los fallos en los sistemas fueron determinantes en el resultado, y hasta qué punto fue precipitada y precaria la misión Sputnik II (de hecho, el primer Sputnik adoptó una órbita más aceptable).
Objetivamente, creo que fue un acierto incluir en el diseñar la cápsula de la perra un ojo de buey. Con independencia del significado que pueda tener la vista de la curva planetaria vista desde la órbita terrestre para un ser humano, de los sentimientos y pensamientos que le pueda evocar, lo cierto es que es un espectáculo fascinante.
Durante estas dos órbitas, y debido al giro adoptado por la nave sobre su propio eje mientras orbitaba el planeta, la perra podía ver alternadamente la oscuridad del espacio y el ciclo de día y noche terrestre, podía ver el brillo cegador del sol cuando se alzaba sobre la curva del planeta, el avance de la línea de la noche sobre el disco azul, y la desaparición del sol y la última media luna azul antes de volver a la oscuridad total.
En condiciones normales, esta incertidumbre y este paisaje en constante cambio habrían acelerado el estrés y el deterioro físico de cualquier otro perro, pero en este caso particular es probable que tuviese el efecto contrario, pues la perra había demostrado una curiosidad y una calma sorprendentes a lo largo de los test previos.
Tras haber pasado el primer cuarto de la tercera órbita, cuando se iba a entrar en la cuarta hora de la misión, la telemetría que recibíamos del Sputnik II comenzó a sufrir alteraciones.
Si durante las últimas dos horas aproximadamente, la perra había mostrado unas constantes vitales normales y sin cambios tras la puesta en órbita, con los ruidos normales y esperables en la perra, en los últimos minutos se veía un aumento constante del pulso y la respiración, así como una insólita frecuencia a la hora de ingerir el alimento en gel y pequeños pero persistentes gemidos (sólo sonido; con los estrictos plazos para la misión nunca hubo posibilidades reales de instalar un enlace de video en la nave, siendo las supuestas imágenes de la perra que circularon en años siguientes producto de una misión posterior).
En el centro de mando, comprendimos de inmediato que el fallo en la separación del módulo principal del cohete, sumado a cualquier otro imprevisto fruto de la precipitación y poca planificación de la misión, estaban teniendo como resultado un mal funcionamiento de los sistemas de calefacción y soporte vital de la perra.
En el interior del módulo los registros de temperatura y los niveles de humedad experimentaban un aumento progresivo, lo que tuvo como resultado un empeoramiento en las constantes de la perra.
Había pasado la mayor parte de su vida vagando por las frías calles de Moscú, y el entrenamiento al que la habíamos sometido había ido más enfocado a la resistencia a las bajas temperaturas que a las que empezaban a verse en las lecturas.
Esta situación se veía agravada por el aumento del nivel de humedad provocado por la evaporación de la orina, sangre y sudor de la perra, que con toda seguridad llevaban suspendidas en gravedad cero desde el estrés y los golpes del despegue.
A pesar de que esto nunca ha sido estudiado en profundidad es de suponer que, debido a la separación fallida entre el cono metálico del Sputnik II donde viajaba la perra y la etapa central del cohete Semiorka, se produjo una disminución entre la superficie esperada de la nave en contacto con el frío espacial y la superficie final. De esta forma, las pérdidas térmicas esperadas para las que se diseñó el sistema de calefacción fueron netamente inferiores a las reales, lo que resultó en este aumento progresivo de la temperatura.
Para el final de la tercera órbita, las condiciones en el módulo habitacional de la perra resultaban ya prácticamente inviables. Con cuarenta grados centígrados y una humedad relativa en el interior de la cápsula cercana al cien por cien, era sólo cuestión de tiempo que la perra desfalleciese.
La duda era cuánto más podría durar.
Para cuando concluyó la tercera órbita, la perra estaba al borde del colapso, su frecuencia cardíaca estaba en noventa y cinco pulsaciones por minuto y aumentando, y la frecuencia respiratoria y la presión sanguínea también iban en aumento.
Estaba intentando paliar la deshidratación fruto de la temperatura y la humedad con la comida en gel que había aprendido a consumir, pero no era suficiente, y perdía líquidos a un ritmo mayor que el que los consumía.
Es imposible saber cómo afectaba la gravedad cero a sus funciones digestivas, y si estaba siendo capaz de miccionar y defecar con normalidad.
Cuando comenzó la cuarta órbita de la misión, desde el control en tierra se recibían con inquietud los signos vitales y los sonidos de movimientos cada vez más erráticos y bruscos de la perra.
Los indicadores de la humedad relativa en el interior de la cápsula marcaban ya el 100%, lo que significaba que se estaba produciendo condensación en el interior.
La temperatura había alcanzado ya los cuarenta y tres grados.
Para este momento, la perra era incapaz de ver nada aparte de la luz del sol que entraba durante los periodos iluminados de la órbita, debido a la condensación en la ventana de la nave.
La cantidad de vapor en el ambiente provocado por sus propias funciones corporales debió tener un efecto cada vez más estresante en la perra, que veía como el choque olfativo mezcla del amargor de la urea, la acidez del sudor, y el gusto ferroso de la sangre colapsaban sus sentidos y la iban conduciendo progresivamente a un estado de locura frenética y desesperada, provocándole los movimientos bruscos y erráticos que percibíamos en tierra.
Mediada la cuarta órbita, la nave vio cómo desaparecía el brillo cegador del sol tras la curva terrestre, observó los últimos momentos de la línea azul de luz refractada sobre la atmósfera terrestre, y entro en la zona de noche de la órbita.
Con la llegada de la oscuridad, la perra sucumbió al pánico.
Los olores, la temperatura, la humedad, las heridas, el estrés, la deshidratación, el aislamiento, los sonidos… Y después de todo eso, la oscuridad.
Al llegar a las 102 pulsaciones por minuto, entró en shock y se desvaneció tras la oscuridad que proyectábamos desde el planeta.
La perra quedó flotando exánime en el interior de la cápsula.
Desde el centro de control, la telemetría recibida continuó mostrando constantes vitales durante unos pocos minutos más.
Cuando el Sputnik II vio por quinta vez la curva azul del amanecer terrestre y el brillo del sol alzarse sobre el planeta, la perra ya estaba muerta.
Desde control de misión, alguien hizo una llamada, asintió con gravedad, y se dio la orden de activar el sistema de retransmisión de constantes vitales grabadas que se había preparado para dicha eventualidad.
Alguien sacó una botella, repartió unos vasos, y dijo:
“Por Laika. Por su recuerdo. Por su heroísmo.”
Mientras brindábamos, el Sputnik II comenzaba su quinta órbita emitiendo los signos vitales de una perra muerta.
_______
Tras acabar la lectura y levantar la mirada, Masha se da cuenta de que sólo le quedan dos paradas antes de llegar a Novodévichi. Introduce el dossier en la carpeta, lo guarda en la bolsa con el resto de cosas, y se prepara para salir del metro.
El cementerio de Novodévichi es precioso, y Masha se sorprende pensando que es bonito reposar en el mismo lugar donde están enterrados Chéjov, Pavlychenko, Stalisnavski o Titov.
Al llegar junto a la discreta tumba de su padre, esboza una media sonrisa triste al leer la inscripción, cuyo epitafio había despertado una cierta curiosidad en la lectura de sus últimas voluntades.
Masha cree saber el porqué de la famosa cita de Yuri Gagarin traducida al inglés, con la ambigüedad que eso planteaba a la hora de interpretar el pronombre:
Vladimir Yazdovsky
1913-1999
“I’m fine. What about you?”
Tras unos momentos, saca de la bolsa los dos vasos, la botella, y tras un último momento de duda, el camping gas y la bandejita de acero.
Después de llenar ambos vasos y la bandeja, deja uno de los vasos frente al nicho, enciende el fuego al mínimo, se sienta con las piernas cruzadas frente a él, y saca la última parte del dossier de su padre, escrita con una letra uniforme pero a la vez temblorosa y quebradiza como la de un anciano. Acompañándolo de pequeños sorbos a su vaso, procede a leer de nuevo:
Ni siquiera tuvimos la puta decencia de decir cómo, cuándo, y por qué murió.
Una semana después de que la telemetría dejase de enviar sus signos vitales, los medios dijeron que Laika murió en paz tras administrársele la comida envenenada que se había previsto para tal fin antes de que se agotase el oxígeno.
“Laika”.
Ni siquiera se llamaba así. Todos los que estuvimos con ella la conocimos como Kudryavka, pero al final acabaron por llamarla Laika. Un nombre que ni siquiera se correspondía con su temperamento.
La jodida prensa yankee tuvo incluso la desfachatez de llamarla Muttnik, en una supuesta muestra de humor retorcido, despectivo y cruel.
N del A: Kudryavka en una traducción aproximada del ruso podría entenderse como “Rizadita” en honor a su pelo, mientras que Laika significa a la vez “Ladradora” y es el nombre de una raza de perro (que ni siquiera era la suya). Muttnik vendría a ser un juego de palabras entre mutt (chucho) y Sputnik.
Al escuchar la noticia de que Kudryavka había muerto, mis hijos se echaron a llorar y dejaron de hablarme una semana. No olvidaré la cara de odio y pena de Masha cuando me preguntó a gritos que por qué no habíamos conseguido traer a “su” perrita de vuelta a casa.
En cierto modo era lo que me merecía; igual que al resto del mundo, les había hecho creer que la misión de Kudryavka era de ida y vuelta, les había ocultado su muerte durante una semana, y les permití creer que su muerte había estado libre de sufrimiento.
A pesar de todas las cosas de las que me arrepiento en mi vida, llevar a Kudryavka a mi casa antes de su partida para permitir que fuera querida por alguien aunque sólo fuera una noche no es una de ellas, con independencia del sufrimiento que aquello les pudo causar a mis hijos.
Con el tiempo he llegado a considerar que fue liberador que hubiera alguien que me gritase y me odiase por haber tomado parte en aquello, saber que había alguien en el mundo que la quería lo bastante como para odiar y culpar a alguien por su muerte.
Durante los meses y años que siguieron a la muerte de Kudryavka, tuve que aguantar en silencio la ignorancia y el cinismo con que el mundo hablaba y honraba el heroísmo de la perrita.
En una ocasión escuché una canción pop de un grupo español sobre ella. La ingenuidad de la letra la hacía maravillosa.
Les odié casi tanto como me odié a mí mismo al escucharla.
Años después, tras conseguir entrar como analista de datos en la agencia espacial, en una conversación trivial sobre las cosas que la habían motivado del puesto, Masha volvió a mentar a Kudryavka.
Habían pasado quince años desde que pasó una noche con ella y aún la recordaba con cariño.
Recordaba a “su” perrita.
No pude seguir mintiéndole más y confesé después de veinte años en silencio, le enseñé el dossier con toda la información que había ido reuniendo durante esos años.
Esa vez dejó de hablarme durante seis meses, y el repertorio de insultos e imprecaciones era mucho más colorido que cuando tenía ocho años.
Hace unos días Oleg Gazenko habló sobre Kudryavka en una entrevista, decía que con el paso del tiempo se sentía cada vez más arrepentido sobre ello, que nunca debimos haber hecho lo que hicimos. Es algo que jamás he oído decir al ex presidente Khrushchev ni a cualquier otro de los hombres que ocupan las grandes páginas de la historia espacial.
Pobre diablo.
Cuando estemos muertos, ambos pasaremos a la historia como dos frases de remordimiento tardío al pie de la historia espacial, como dos putos bastardos hijos de los sueños insensatos y la curiosidad irreflexiva humana.
Me parece un juicio demasiado benévolo.
Vladimir Yazdovsky, 3 de noviembre de 1998.
_______
Tras la lectura, la analista de sistemas Yazdovsky guarda las páginas dentro de la carpeta y deja el dossier cerrado a un lado. Después de eso, y con un suspiro indescifrable, Masha cierra el gas, enciende una cerilla y la tira sobre el alcohol ya caliente, que prende de inmediato.
Tras mirar las llamas bailando y el humo perdiéndose en el cielo absorta durante unos segundos, parece decidirse y tras enrollar la carpeta, la acerca a la llama hasta que ésta prende el papel y comienza a arder como un gran cirio, que sostiene en su mano manteniendo el fuego vivo hasta que el calor está a punto de quemarla y se ve obligada a dejarlo caer sobre el fuego aún llameante en el plato.
Cuando la llama al fin se apaga, su cara esta sonrojada y húmeda de lo que podría pasar por sudor provocado por la cercanía del fuego.
Sin ningún aspaviento, y sin preocuparse de lo que pueda pensar quien esté viendo la escena, Masha se deja caer con suavidad al suelo, estira las piernas y entrelazando las manos detrás de la cabeza, observa el cielo azul sobre Moscú, sobre el que comienzan a brillar las estrellas.
Viaje al Planeta del Tesoro
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- El mapa vislumbrado por cada rata aventurera, miles de piratas y maleantes tras su trasero. Hacía mucho que partió junto a su tripulación, rumbo al planeta del tesoro. En una trifulca en un viejo planeta, obtuvo un pequeño mapa escondido en una esfera de oro y gracias a él, lograron la dirección correcta. Miró hacia abajo a sus compañeros, Yuki, Mime, Yattaran, Maji y como olvidarse de Papyrus. Pensaba Sazh mientras esperaba la hora de comer ya que había pasado medio día desde su salida de la Estación Espacial Media Luna.
- Tengo hambre- pensó Sazh concentrándose por un momento en lo alto del observador, mientras una concentración de compañeros suyos subían sigilosos por los aparejos.
-¡Ahora! – gritó Yuki mientras subía por el aparejo, Maji y Yattaran, saltaron sobre Sazh, pero este se escapó tirándose hacia la cubierta de cabeza, se chocó contra la dura madera y corrió hacia los camarotes masculinos.- Mierda, el Plan ``Atrapar al peludo ´´ ha fallado, tendremos que proceder al plan ``Cogerlo o cobráis ´´
- ¿Por qué tenemos que hacer esto cada temporada?- preguntó Yattaran bajando de nuevo por lo aparejos.
- Esta vez no me pillaréis, ¡no me gusta que me corte el pelo ella! – gritó Sazh huyendo entre las hamacas pero una de las cuerdas ató las piernas al pelo largo, se lo llevaron a la cubierta y lo ataron con cadenas sobre una silla para que no se moviera.
- ¿Listo?, te voy a dejar muy mono – dijo Yuki con una sonrisa de oreja a oreja mientras sujetaba las tijeras y la maquinilla.
- La cena ya está lista, cuando acabéis de hacer tonterías venís a comer- dijo Maji saliendo de la cocina.- Por cierto Sazh, tú estás a dieta hasta próximo aviso.
- ¿Yo?, si estoy en mi línea, venga no seas roña, ¿por qué una dieta?, hoy es el peor día de mi vida – dijo Sazh llorando mientras Yuki le trasquilaba el pelo.
Veían cada estrella pasar a su lado, mientras que su escasa luz les rozaba, quedaba muy poco para alcanzar la zona oscura, ya que apenas la luz le llegaba y parecía de noche en medio del espacio. Con Sazh recién pelado, quedando con el pelo medio corto y en punta, se dispusieron todos a cenar, todo era normal, excepto a que el capitán aún llevaba las cadenas puestas.
- ¿Por qué lleva todavía las cadenas? – Preguntó Papyrus.- si ya lo habéis pelado.
- Lo he puesto a dieta y eso significa que hay que tener cuidado con que no coma demás, no te preocupes que Yuki y Mime le dan la comida como a un niño chico- dijo Maji muy celoso mientras veía la cara de asco de Sazh mientras Mime le daba cucharadas del puchero- ojalá yo también estuviera encadenado.
-Si lo dejamos comer a sus anchas nos quedaremos de nuevo sin provisiones antes de llegar al Planeta del Tesoro- dijo Yattaran cuando de repente, se producía una explosión en medio del espacio, bastante cerca de donde estaba el barco y las naves hostiles, la onda expansiva llegó y chocó contra el barco, haciendo que se cayeran todos al suelo, cuando se levantaron buscaron muy nerviosos la causa de la explosión, mientras que Yattaran cogía su pequeño telescopio para observar la explosión que aún se producía en medio del espacio.
- Cielos, la Estrella Cristalina, se ha convertido en Supernova – gritó Yattaran muy asustado y cayéndose al suelo.
- Maniobra evasiva Yattaran, tenemos que salir de aquí- gritó Yuki poniéndose al mando de nuevo.- Que todo el mundo ate su cuerda de salvamento.
- De acuerdo navegante- gritó Yattaran cogiendo el volante mientras que todos los demás corrían al mástil mayor para atar sus cuerdas de salvamento, mientras que la gigantesca explosión de fuego se le acercaba a muchísima velocidad, cayendo meteoritos ardientes entre las ventanillas y sobre la vela mayor.
- Chicos rápido, aseguren las velas, recogedlas rápido- gritó Yuki mientras que Sazh era liberado de sus cadenas y sus compañeros subían por los aparejos y recogían las velas.
- No jodas- dijo Maji mientras veía un enorme meteorito incendiado que se acercaba rápidamente hacia ellos, los disparos de Yattaran no servía para nada, era 5 veces más grande que el propio barco, pero justo antes de que llegara, misteriosamente se paró y empezó a retroceder rápidamente.
- ¿Qué ha pasado? – preguntó Yattaran mientras que volvía a abrir los ojos del susto, pero se asustó muchísimo más porque en vez de la explosión empezó a ver algo mucho más terrible- ¡la estrella se convertido en un agujero negro!
- Nos atrae con mucha fuerza – gritó Sazh mientras Yattaran poco a poco no podía aguantar el timón, cayéndose al suelo, pero Maji lo ayudó y volvieron a aguantar el timón con más fuerzas, pero el barco es atraído a una grandísima velocidad hacia el agujero negro, rodeado de cinturones de fuego infinitos, era lo más parecido al infierno, pero en el espacio, el agujero negro todo lo tragaba, incluso las pocas naves hostiles que quedaron después de la explosión, fueron engullidos por el agujero negro sin ningún problemas.
Una explosión apareció en la boca del agujero negro y una enorme cantidad de polvo ardiente hizo retroceder el barco hacia atrás, todos cayeron por el cambio de rumbo, pero al rato el agujero negro los atraía de nuevo con la misma fuerza.
- Son imprevisibles estas condenadas ondas – gritó Yattaran mientras agarraba el timón junto a Maji, viendo cómo se levantaban sus compañeros en la cubierta.
- No son imprevisibles, habrá una dentro de 47,2 segundos que vendrá seguida de la más monstruosa de todas- les dijo Papyrus mirando el panel de control junto al timón.
- Claro, la onda monstruosa nos sacará de aquí – dijo Yuki subiendo a la cubierta del timón junto a sus compañeros- chicos, desplegad de nuevo las velas.
- ¿Eh?, pero si acabamos de atarlas todas – gritó Sazh bajando de los aparejos. Pasados esos 47 segundos, una nueva explosión más grande que la anterior salió de la boca del agujero negro, el barco volvió a subir un poco más pero no tardó en volver a caer.
- Capitán, la última onda ya está aquí - gritó Papyrus mientras miraba el panel de control.
- Amarrarse bien a las cuerdas, se acercan unas pequeñas turbulencias- les gritó Sazh cuando por fin volvieron a desplegar las velas y el barco ya ni se veía en la oscuridad del agujero negro, cuando una enorme explosión de fuego, hizo lanzar el barco hacia fuera del agujero, activando al máximo los propulsores y las velas deslumbrantes de energía solar los llevaba a gran velocidad hacia fuera y lejos del agujero negro.
- Ha sido muy útil tu asesoramiento gastronómico- le dijo Sazh a Papyrus mientras celebraban todos la huída del agujero negro.
- Gracias, muchas gracias, yo puedo prestar mucha ayuda anatómica, atanómica, astronómica- dijo Papyrus haciéndose la lengua un lío y subiendo su mano sobre su cabeza.
- En fin, os felicito chicos, habéis hecho un buen trabajo – les felicitó Yuki a todos.
La noche la pasaron tranquila, sin ningún contratiempo mientras se acercaban poco a poco a la zona oscura, la luz ya apenas iluminaba su trayecto, no se veía casi ninguna estrella a la redonda, todo era el vacío oscuro y siniestro. La noche calmada, asolada por el viento cálido pero sin dirección, aunque siniestra, era una noche cualquiera, aparentando ser un ocaso tranquilo. Mientras caminaban en dirección a la zona oscura, los últimos vestigios de luz abandonaban los pasos del trayecto, ni una lejana estrella en la inmensidad de la galaxia destellaba en el mar de la noche. Vacío, oscuro, con aires de lividez, intensificaba el miedo de los caminantes taciturnos ante la situación.
- Chicos venga vamos levantarse ya, estamos casi llegando – les gritó Yuki entrando en el camarote para despertar a todos los chicos- no tenemos tiempo venga levantaos.
- Espera Yuki – le dijo Mime trayendo un saco aparentemente de patatas – tomad chicos, es la ropa que compramos en Media Luna, es especial para estar en la zona oscura.
- ¿Ropa nueva?, que guay – dijo Sazh levantándose de un salto – voy a ponérmela ya mismo.
- ¿Habrá animales en el Planeta del Tesoro?- preguntó Yattaran.
- Tal vez, pero no sabemos si todo ser vivo puede vivir en la oscuridad, dudo que haya hasta vegetación, tiene que ser un mundo desértico- le dijo Papyrus.
- ¿Estáis todos listos?, hay que ver Sazh, pareces un zapador- dijo Yuki.
- Yattaran, enciende los focos, estamos entrando- le ordenó Yuki mientras todo se volvió negro, como si una espesa nube se hubiera apoderado de todo, el mecánico encendió las luces pero poco pudo iluminar el horizonte, pequeños asteroides y nubes de gases pasaron sobre ellos, siguieron navegando hacia donde le indicaba el mapa, esperando que no le llevaran tan adentro de la zona oscura.
- Qué aburrimiento, no se ve ni torta- dijo Sazh aburrido.
- Ya te lo hemos dicho millones de veces, no veremos ninguna luz de aquí en adelante, así que aplícate el cuento- le dijo Yattaran.
- ¿Las luces no pueden llegar más lejos?, si no vemos con un agujero negro estaremos perdidos y tampoco podemos realizar el salto porque no sabemos con qué nos vamos a encontrar por delante- le preguntó Maji.
- Veo algo, ¡veo algo que se nos acerca! – gritó Papyrus mirando hacia el frente – ¡es nuestro barco!
- ¿Qué me estás contando?, sólo hay un Afelión en todo el universo y es el mío- gritó Maji corriendo hacia la parte delantera para ver lo que estaba viendo Papyrus- es cierto, es nuestro barco y, ¡se ve a nosotros!
- ¡Que guay! me estoy viendo a mí mismo- dijo Sazh acercándose al extremo de proa casi tocándose a sí mismo como si fuera un espejo, cuando se tocó mano con mano consigo mismo en esa parte de espejo que empezó a fusionarse el uno con el otro, el barco empezó a desaparecer mientras se fusionaba con el del espejo.
- ¡Sazh! – le gritó Yattaran asustado viendo cómo había desaparecido su capitán, el barco poco a poco empezó a desaparecer en el espejo, acercándoseles a todos, asustados, Yattaran intentó huir hacia atrás.
- Tranquilos chicos, es una especie de espejismo o algo – les gritó Papyrus mientras se atravesaba tranquilamente el espejo- nos va a llevar a algún sitio, seguro.
- Vamos a hacerle caso – les dijo Yuki mientras todo el barco desapareció en esa especie de espejo.
Al otro lado del espejo, en el horizonte se divisaba una enorme nave planeada con dos motores de reacción a los lados, uno de ellos partido por la mitad y una bandera pirata en lo más alto de la nave, todos asombrados por lo que veía delante de sus ojos, se dispusieron a acercarse poco a poco a la nave, para verlo más cerca.
-¿Esto es el Planeta del Tesoro?, ¿una nave corsaria?- se preguntó Sazh – pues no ha sido tan difícil llegar hasta aquí.
- Esto no puede ser, el mapa indica hacia más adelante- le dice Yuki comprobando el mapa otra vez.- pero lo que no entiendo a sido lo del espejismo de antes, no parecía ningún fenómeno atmosférico.
- Es que no era ningún fenómeno atmosférico, simplemente era una barrera visual, antiguamente era lo que se utilizaba para camuflar una nave en lugares hostiles, pero no puede ser usada en movimiento, tiene unos circuitos complicados y el menor movimiento del barco, haría que la barrera se disipara- les explicó el mecánico Maji.
- ¿Pero todavía queda energía en esa nave?, porque está toda destrozada y muy vieja- dijo Yattaran adelantándose a todos.
- Posiblemente lleve cientos de años aquí, las chapas de la nave están muy oxidadas y dudo mucho que se pudiera seguir usando, pero, si la barrera visual está en pie todavía, tiene que haber sido a que la nave, al haber sido atacada y con un motor menos, perdió la capacidad de moverse en este lugar sin ninguna fuerza gravitatoria por los alrededores, prefiriendo no ser vistos, mientras mueren en el silencio del vacío- les explicó Mime muy historiadora.
- Pues entremos a ver qué nos encontramos allí- les dijo Sazh entusiasmado.
- Si lleva cientos de años no es posible que haya vida y si prefirieron no ser vistos, tienen que tener tesoros dentro- dijo Yuki muy contenta.
- Entonces de acuerdo, atracaremos en el barco para ver lo que se cuece- gritó Sazh histérico de aventura, cuando el Afelión, parándose en una de las puertas de entrada de la nave, se dispusieron a bajar todos.
- Parece que todavía tienen encendido el campo de gravedad de la nave, pero no el oxígeno, chicos no podemos bajar todos, a parte de que alguien tiene que cuidar de la nave con alguien, no tenemos suficientes bombas de oxígeno para todos – les explica Maji a todos. - tenemos 4 bombas de oxígeno, ¿nos la sorteamos?
- ¿Para qué sortear?, yo voy seguro- le dijo Yuki enfadada- Voy a por el tesoro.
- Yo también voy – dijo el capitán.
- E-entonces yo me quedo aquí con Mime para pro-proteger el barco- dijo Yattaran muy asustado.
- Yo también voy, esto puede ser muy interesante- les dijo Papyrus a todos.
- Pues entonces tomad las bombas de oxígeno y no tardéis mucho- les dijo Yattaran dándole los tarros de oxígeno a cada uno, una especie de burbuja rodeando en la cabeza que les proporcionaba oxígeno puro.
Ya Sazh, Yuki, Maji y Papyrus dentro de la nave, pasaron por una especie de pasillo después de la zona de aterrizaje de la gran nave, caminaron un buen rato cuesta arriba por un único camino, sin ver ninguna puerta a los lados, hasta que llegaron arriba del todo encontrándose con una gran sala de mandos llenas de paneles y circuitos por todos lados, por todo el camino no vieron ningún alma, hasta que vieron allí a numerosos cadáveres ya descompuestos, quedando únicamente los huesos.
- Esto es una nave fantasma, tendría que haber dejado a vosotros ir por el tesoro y yo haberme quedado en el Afelión con los demás- dijo asustada Yuki.
- No te preocupes, si viene algún fantasma a asustarte yo lo estamparé contra la pared- le dijo Maji.
- Pero si los fantasmas son intangibles, si es que no piensas Maji- le dijo Sazh extrañándole.
- Mira quien fue a hablar, ¡idiota!- le gritó de nuevo Maji muy enfadado porque le había interrumpido.
- Aquí solo hay huesos y ninguna forma de vida y parece que se han comido los unos a los otros- dijo Papyrus tocando uno de los cadáveres y dirigiéndose hacia uno de los paneles centrales- puede que todavía haya algún vestigio, alguna información, algo que nos diga qué pasó exactamente aquí.
- No todos son seres humanos, también hay seres extraterrestres, pero están todos chupados- dijo Sazh mirando los cadáveres del fondo de la sala, dándose cuenta de algo- tíos, he escuchado algo.
- ¿Escuchado?, pero si aquí no hay nada vivo- le dijo Yuki.
- Yo también lo he oído, ¿y tú capitán?- le preguntó Maji.
- Pues claro y parece que se mueve lentamente – dijo Sazh mirando hacia todos lados- siento la presencia de algo, tenemos que seguir hacia allí.
- ¿Seguir?, pero ¿no nos podemos largar de aquí?, tengo mucho miedo, es imposible que haya algo vivo por aquí- les dijo Yuki muy asustada.
- Subamos por esas escaleras, parece como si fuera hacia una especie de sala de control- les dijo Sazh dirigiéndose hacia las escaleras y empezando a subir.
- ¡Espera Sazh!, he encontrado algo, todavía esto funciona y según el historial, lo último que hicieron fue este mensaje en holograma- dijo Papyrus dándole a un botón verde, mostrando en el panel un holograma de lo que era un ser alienígena.
- `` Posiblemente éste sea el último mensaje que de el barco`` Aleación Siniestra ´´, el mensaje es el siguiente: Huid, huid lo más rápido que podáis, la bestia del capitán se ha vuelto loca, ya no aguantaremos más……. ´´ - sonó el holograma asustando a Yuki y a Papyrus.
- Esto da muy mal augurio, capitán debemos salir de aquí antes de que llegue esa bestia- le dice asustada Yuki.
- Ya es tarde, está dentro, miramos en este cuarto y nos vamos, tengo un presentimiento- le dijo Sazh llegando a la puerta tras haber subido todas las escaleras, siguiéndole los demás, la puerta atrancada no podía abrirse.
- Dejadme a mí, Soccer Kick – golpeó Maji la puerta con una patada, partiéndola y dejándola añicos- ya podemos pasar.
- Ése es… el Capitán Flint en carne y hueso, bueno no exactamente porque no tiene nada en forma de carne y órgano – dijo Yuki impresionada viendo en una especie de trono un cadáver sentado vestido con ropa pirata, con 6 agujeros que parecían sus ojos y una mandíbula picuda.
- Así que este es el barco del Capitán Flint pero, ¿qué hace aquí?- se preguntó Papyrus.
- No tengo ni idea pero no veo ningún tesoro por aquí, debemos irnos ya al Planeta del Tesoro- les dijo Yuki todavía asustada- pero esperad, tiene algo en la mano.
- Es como una esquina de un robot, tiene todos sus circuitos, posiblemente sea una memoria o un procesador – dijo Papyrus cuando Sazh se lo arrancó de las manos huesudas y le dio el aparato a Yuki.- ¿No oléis algo raro?
- Apesta un montón, es como un aliento pestilente- dijo Maji mirando hacia el cadáver, convencido de que no era lo que olía así – mirad, detrás del trono del capitán, de allí viene.
- Qué pestazo más horripilante- dijo Sazh mirando hacia donde les indicaba Maji y vio cómo una gran cantidad de dientes que se abrían poco a poco y unos tentáculos bloqueaba la puerta por donde entraron.
- Ya sabemos qué bestia es y es gigantesca- se asustó Yuki mirando los dientes y mirando hacia atrás – ¡tentáculos!, un pulpo gigante, tenemos que salir de aquí.
- La salida está bloqueada – dijo Maji cuando la gran boca de dientes pegó un rugido.
- Nos iremos ahora, pero no sin antes darle su merecido, Bola de Fuego - lanzó Sazh un bola de fuego con la mano, haciendo retroceder la boca de la bestia enfadándola más.
- ¿Pero qué has hecho?, la acabas de enfadar más- le gritó Yuki cuando Sazh le quemó la boca.
- Por eso lo hago, sino la huída no sería tan divertida- dijo Sazh riéndose.
-¡Eres un tarado!, ¿cómo se te ha ocurrido esto?- le gritó de nuevo Yuki muy enfadada cuando un tentáculo salió de debajo del trono y se lanzó hacia ellos.
-Rowing Stroke – golpeó hacia abrazo Maji con su antebrazo al tentáculo que obstaculizaba el paso de la entrada, haciendo que se retirase del camino- ahora, vamos.
- Hora de la huida- gritó Sazh llamando a Yattaran por el reloj ordenándole que encendiera los motores para salir de ese lugar, corrió junto a sus compañeros a la antesala de la que estaban, bajando las escaleras mientras les perseguían de nuevo los tentáculos y la boca volvió a la carga, partiendo toda la pared que le impedía pasar.
- ¿Cómo es posible que haya un pulpo gigante aquí?- se preguntó Papyrus corriendo con los demás, pasando por todos los cadáveres que se encontraron al principio.
- Se supone que es la mascota del Capitán Flint, que al acabarse la comida en la nave estropeada, comenzó a devorar a sus cuidadores e incluso a su propio dueño tiene que haber pasado mucho tiempo desde su última comida- le gritó Yuki cuando un tentáculo la cogió del pie y la fue arrastrando hacia la boca.
- ¡Yuki!, Boomerang Eléctrico - lanzó Papyrus una doble llave inglesa cortando el tentáculo y liberando a la navegante.
- Gra... gracias otra vez- le dijo Yuki pero Maji tiró a Papyrus de una patada para parecer que el era el que le había salvado.
Los tentáculos les persiguieron hasta el final de la sala, empezaron a correr pasillo abajo , por donde vinieron antes, el gran pulpo siguió partiéndolo todo y alzando sus largos tentáculos hacia los chicos, pero las técnicas de fuego Sazh los paraba, pero eran muy persistentes, el pulpo gigante estaba muy enfadado, tanto que destruyó la mayoría de los paneles, creando numerosas explosiones destruyendo lo que quedaba del propulsor y explotando el otro, haciéndose añicos todos los circuitos, quemándose todo, mientras que el pulpo avanzaba hambriento sin parar tras sus presas.
- ¡Mime, Yattaran, nos vamos cagando leches!- le gritó Yuki llegando a la entrada donde estaba su barco con sus compañeros, la boca del pulpo llegó al lugar junto a cientos de tentáculos que iban tras ellos.
- Subid rápido, pero mira la que liáis en un momento- les grita Yattaran subiéndolos a todos, teniendo ya los motores encendidos y moviéndose el barco hacia fuera del lugar.
- Ha sido duro de pelar, ¿que ha sido eso, un pulpo gigante?- les preguntó Mime.
- Ese era el barco del Capitán Flint, encontramos muchos cadáveres y al capitán en el mismo estado, al parecer tenían una mascota y al acabársele la comida, se los comió a ellos, e incluso a su amo- les explicó Yuki – ha intentado comernos, pero alguien le enfadó más y fue tras nosotros como un loco.
- Podríamos haberlo cazado para el almuerzo – dijo Sazh, cuando una gran explosión destruyó la nave por completo, la barrera visual se disipó por completo y la onda expansiva los hizo moverse bastante lejos.
- Salimos ilesos– dijo Papyrus recuperando el aliento.
-Sólo encontramos esta esquina de robot en la mano de Flint – les dijo Yuki mostrándoselo y guardándose el aparato en el bolsillo- si lo tenía en la mano en su muerte tal vez sea importante en el Planeta del Tesoro.
- Pues sigamos avanzando, ¿hacia donde indica el mapa?- le preguntó Sazh cuando Yuki cogió el mapa, le dio unas cuantas vueltas y lo abrió , creando una especie de holomapa verde de su situación y del lugar donde está el Planeta del Tesoro.
- Estamos muy cerca, Yattaran gira 45º hacia la derecha y ve directo- le dijo Yuki cerrando el mapa- los demás, seguid vigilando los alrededores del barco, tenemos que tener cuidado con lo que nos encontramos.
Navegaron de nuevo rumbo al Planeta del Tesoro tras haber pasado todos los peligros por el camino, la explosión de una estrella, agujero negro, oscuridad, espejos, una nave misteriosa y un pulpo gigante. Esta vez todo parecía tranquilo, ninguna anomalía en el entorno, todo oscuro y siniestro, no se escuchaba apenas nada, pocos restos de roca encontraron por el camino.
- ¿Luz?, ¿cómo es posible? – Dijo Yuki mirando hacia delante donde se veía un pequeñito rayo de luz- pero es imposible.
- Es cierto- dijo Maji cuando se disipó delante de ellos una especie de nube púrpura, atravesándola y viendo por sus propios ojos, lo que tanto estaban persiguiendo.
-¡Ese es!, ¡ya hemos llegado!- gritó Sazh muy entusiasmado, por fin llegamos al Planeta del Tesoro- gritó Sazh.
Re: Concurso mensual - 38ª edición: El espacio
Publicado: Vie Feb 19, 2016 12:35 am
por El Buda
Polvo eres
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I
Puedo oír el llanto de uno de los niños. Faustine, susurrante, intenta calmarlo. Los sollozos no cesan, asustan a los demás niños. Thomas no puede contener un grito de júbilo; su voz agrietada me recuerda al graznido de un cuervo enfermizo. Judith le abraza, incrédula, emocionada. Hemos despertado.
Levon, el niño lloroso, pregunta por su madre. La alegría que había inundado la estancia se extingue pronto. En siete cápsulas no encontramos más que polvo. Algo debió fallar en la criogenización, o en el mantenimiento de las mismas cápsulas. Antes de embarcar conocíamos todas las situaciones posibles: el riesgo de muerte era casi del 70%. Me sorprende que sólo hayamos perdido a siete; me sorprende que alguien haya sobrevivido.
La nave no parece haber sufrido daños estructurales de importancia. Las provisiones, pequeños tubos con sustancias vitamínicas, proteínicas y demás elementos necesarios para la subsistencia orgánica de un ser humano, se han salvado. El enorme tanque de gas H2O (esto es, vapor de agua) ha iniciado la condensación. Con el debido racionamiento podríamos aguantar unos dos años. No existe la posibilidad de una nueva criogenización.
He comprobado las coordenadas en que nos encontramos: nos acercamos al sistema solar KIC 8462852, nuestro objetivo. También he comprobado, con desaliento, que la última información recibida desde la Tierra data del 31 de agosto de 2236, dieciocho meses después de nuestra partida: la fecha prevista para la colisión del asteroide (1220) Crocus. Al parecer, y como se esperaba, fallaron todas las estrategias de mitigación. Siento miedo, tristeza, espanto, vértigo. Somos los últimos representantes de una especie ilusa, que se creyó indestructible.
II
La tripulación se encuentra muy débil. No en vano hemos «dormido» durante cerca de 23.000 años. El cuerpo médico nos suministra diferentes inyecciones. Comunico que el asteroide impactó con toda probabilidad contra la Tierra, matando todo ser vivo que encontró a su paso. Las reacciones son menos emotivas de lo que esperaba. A los niños, por supuesto, no se les ha dicho nada. La verdad es que, aun habiendo podido solventar la amenaza de Crocus, las probabilidades de que la humanidad hubiese sobrevivido hasta el momento de nuestro despertar eran prácticamente nulas. Sin embargo, saber que las vidas de tus seres queridos fueron segadas inevitablemente, que no pudieron envejecer, reír, amar, penar un solo día más…
La tripulación está compuesta por 76 individuos (de la Tierra partimos 83). 3 niños (han muerto dos) y 4 niñas (ha muerto una) de edades comprendidas entre los tres y los diez años; 32 hombres (todos los que partieron) y 37 mujeres (han muerto cuatro) de edades comprendidas entre los diecinueve y los treinta y cinco años. La selección se efectuó en base a un exhaustivo examen genético, realizado entre científicos, médicos e ingenieros especialmente preparados: fuimos elegidos por poseer una predisposición prácticamente inexistente a sufrir algún tipo de enfermedad oncológica o degenerativa (a las mujeres también se las seleccionó en tanto a su potencial fertilidad). Los niños son hijos de los grandes mandatarios mundiales en la época del inicio de nuestro viaje.
Nuestro objetivo principal, como he señalado, es alcanzar el sistema solar de la estrella KIC 8462852, entre las constelaciones de Cygnus y Lyra. Digo principal porque también existía una leve esperanza de que nuestra nave fuese interceptada en algún punto de su trayecto por una civilización avanzada. Se eligió KIC como destino debido a los indicios de que alrededor de esta estrella pudiese haberse desarrollado una civilización de tipo II o III en la escala de Kardashov, indicios sugeridos por las excepcionales fluctuaciones lumínicas percibidas en el sistema (propias, quizá, de una hipotética esfera de Dyson). Desde la Tierra, poco antes de nuestra salida, se enviaron señales de radio en todas direcciones; las más intensas se dirigieron aquí. Nuestras expectativas residen en que esta supuesta civilización, benévola, nos acoja (quién sabe si para estudiarnos). Nuestra nave detecta extrañas vibraciones de onda y la misma inestabilidad de luz que se podía entrever desde la Tierra: quizá hayamos venido al lugar indicado.
III
Esta mañana he despertado algo inquieto. He tenido uno de esos sueños intranquilos, que son incapaces de recordarse con exactitud pero que al abrir los ojos tienes la certeza de que no han sido para nada sosegados.
La vida en la nave es monótona, predecible, aburrida. La tripulación se va separando en grupos, en parejas. Algo totalmente lógico. Yo estoy empezando a intimar con Faustine. Los niños se entretienen con los dispositivos virtuales que trajimos de la Tierra. Los adultos leemos, usamos estos dispositivos, cada vez más raramente charlamos. Han pasado dos semanas desde nuestro segundo nacimiento (así lo llamamos). Empezamos a estar preocupados: no hemos recibido ninguna señal directa que demuestre que estemos cerca de vida inteligente. Una civilización capaz de desarrollar una especie de esfera de Dyson para aprovechar la mayor parte de la energía de su sistema debería dominar todos los aspectos de la tecnología, y ya estamos muy cerca de entrar en la órbita estelar. Es muy extraño que no nos hayan detectado. De hecho, una civilización de este tipo, que muy probablemente haya conseguido incluso vencer a la misma muerte, debería habernos encontrado mucho antes. No somos conscientes en absoluto de las maravillas que podríamos encontrar en algún determinado exoplaneta de KIC, de ser ciertas nuestras elucubraciones, de tener base nuestras esperanzas.
Es muy posible que nadie nos rescate jamás. Sólo yo conozco el plan a seguir en esa trágica situación: la completa destrucción de la nave, que se produciría en escasos nanosegundos, acabando así con todos de manera indolora, imperceptible. Con sólo apretar un botón…
Cada vez me uno más a Faustine. Si realmente no nos quedan más que dos años de vida, los quiero pasar a su lado.
IV
No he debido descansar nada esta noche. Me encuentro francamente mal. ¿Estaré enfermando? Es imposible, los módulos están en su totalidad libres de virus y bacterias. Es extraño, pero me ha parecido ver a Rose entrando en la estancia de higiene (no es, técnicamente, un cuarto de baño). No, para nada. ¿Acaso deliro? La cápsula de Rose estaba vacía. ¡No quedaba más que polvo! He debido confundirla con otra mujer. Mel, quizá… Debo intentar dormir. Sí, cuando descanse un poco estaré mejor. Rose… Es completamente absurdo.
Para colmo, Faustine está fría y distante. No parece la misma.
V
Ya ha pasado un mes desde el despertar. Seguimos sin noticias de nuestros salvadores. Las fluctuaciones sónicas y lumínicas continúan, pero no aumentan en intensidad. Al contrario, parece que cada día son más débiles. No tiene ninguna lógica, nuestro rumbo es claro: ayer, o el día anterior, debimos entrar en el sistema de KIC. El ambiente en la nave es de tensión, una tensión nerviosa, que temía pudiese derivar en histerismo, como así ha sido:
Por segunda vez, tengo miedo. Thomas parece haberse vuelto loco. Grita, convencido, haber visto a Mary. La cápsula de Mary, como la de Rose, también estaba vacía en el despertar. Nadie le cree, nadie dice haberla visto… ¿Debo decir lo que vi? ¿Debo decir que vi a Rose? He intentado olvidarlo… No puedo, su rostro se ha instalado en mi memoria. Le hemos encerrado en el módulo de ejercicio. ¿Qué está pasando? ¿Acaso nos afecta un raro trastorno mental? No diré nada. Quizá correría la misma suerte que el pobre Thomas.
VI
Sin duda me he vuelto loco. Hoy, nuestras máquinas no detectan ninguna irregularidad en la luz o en las ondas gravitacionales. Incrédulo, esperando la misma reacción en mis compañeros, he corrido a comunicárselo… ¡Dicen que nunca se detectó nada! ¿Cómo es posible? ¿Todo ha sido un sueño?
VII
Sí, debo estar soñando. Aún no hemos debido despertar, el segundo nacimiento aún no se ha producido. ¡Qué desgracia si todo mi sueño criogénico se inunda de pesadillas como esta! Esta mañana en el módulo principal estaban, mezcladas con el resto, Rose, Mary, Julia… ¡Estaban ahí! No estoy loco, todos las veían, todos veían a unas muertas, a unas mujeres que se supone reducidas a polvo, a meras cenizas, respirando, hablando… ¡Viviendo! ¡Y todos actúan con normalidad! Thomas también está entre ellos.
Me tienen que sujetar entre varios: me encierran en el módulo de ejercicio.
VIII
He despertado en mi estancia. Las máquinas vuelven a captar las fluctuaciones. Las muertas han desaparecido. Hoy, por fin, he comprendido. No, no ha sido un sueño. Hoy me dicen que la cápsula de Faustine estaba vacía en el momento del segundo nacimiento. La misma Faustine que sólo unos días antes me serenaba con sus besos. Al principio no lo creía posible; ahora estoy casi seguro. Llevo tiempo repasando uno de los descubrimientos más significativos de nuestro siglo de origen:
La existencia de múltiples universos o realidades fue demostrada por diversas hipótesis físicas, impulsadas por el desarrollo de la Física cuántica y la búsqueda de una teoría unificada. Estos universos, paralelos al nuestro, conformarían lo que se dio en llamar multiverso. El papel de la mecánica cuántica en tanto a la relación entre las distintas realidades es confuso. Supongamos que lanzamos un dado y se obtiene un resultado al azar; la mecánica cuántica determina que salen todos los valores a la vez, pudiéndose decir que todos los valores posibles aparecen en los diferentes universos dentro del multiverso. Así, si en nuestro universo Napoleón perdió la batalla de Waterloo, en otro universo la habrá ganado; en otro universo, Crocus no impactó contra la Tierra; en otro, yo no existo. Valga decir que los universos son infinitos, al igual que las distintas posibilidades.
La interacción entre distintas realidades nunca había podido ser comprobada. Hasta ahora. Durante nuestro viaje hemos debido cruzar algún tipo de vórtice espacio-temporal (los teóricos veían plausible este escenario) que nos lanza, aleatoriamente, a distintos universos, a distintas posibilidades, en un intervalo de tiempo indeterminado, pues los saltos no son constantes. En un universo, Rose no murió. Tampoco Mary, ni Julia. En otro universo Levon no preguntó por su madre, porque está muerto, y en otro una civilización extraterrestre nos rescató. En este, Faustine no está… La diferencia entre las señales que la supuesta esfera de Dyson emite se puede explicar así con facilidad. En un universo las señales eran sostenidas, en otro débiles y erráticas, en otro no había rastro de las mismas…
¿Pero por qué sólo yo soy consciente? ¿Acaso todos murieron antes de cruzar esa especie de vórtice, todos menos yo? Es muy improbable, pero no encuentro otra explicación. La posibilidad existe, y al existir la posibilidad, en un universo caprichoso se producirá, se produce, se habrá producido, irremediablemente…
¿Quiénes son los que me rodean? ¿Son los miembros de mi tripulación, o son otros? No puedo pensar. Estoy cansado. He decidido esperar, como si nada me afectase. Mañana, cuando despierte, quizá Faustine haya vuelto. Pero, ¿será mi Faustine?
Ah, la soledad… Recluido en mi estancia espero que esta suerte de ruleta rusa me lance a otro universo, a otra realidad. Con fortuna, a una realidad en la que todo haya acabado. A una realidad en la que mi cápsula esté vacía. A una realidad en la que no sea más que polvo…
¿Has montado un cometa?
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- —Es hora —pronunció con severidad el carcelero para el sujeto que estaba frente a mí.
Entre pestañas vi al anciano de cabellos blancos, quien por debajo de sus ojos tenía grandes bolsas oscuras que denotaban el paso de los años. Se levantó con regocijo, como un animal que piensa que va de paseo y no al matadero. Esbozó una tenue sonrisa, y por lo que pude percatarme, llevaba una cicatriz desde la comisura de su labio izquierdo hasta la nariz.
Caminó un par de pasos en dirección mía, tan solo para dejar en el asiento de al lado un sobre de color blanco.
—Es hora —repitió él. Con un gusto que me pareció sumamente extraño.
La puerta de la celda se abrió lentamente, los segundos me parecieron eternos; y sé que a él también, el tic en su pie derecho le delataba. Curiosamente esa era una manía que yo presentaba cuando me encontraba impaciente. Entonces pensé: “¿Estaré de la misma manera cuando mi hora llegue?”
Pues, joder, esperaba que sí. El viejo, más que muerto, parecía que acababan de otorgarle setenta años más de vida.
Cuando menos lo pensé ya estaba solo, con más silencio que un llano desierto. Eché mi cabeza atrás, chocando con más fuerza de la necesaria contra la pared. Me estremecí por el dolor, aunque poco importaba ya, mi cuerpo seguía magullado por todos lados debido a la pelea que justamente me había llevado a estar allí. Además, en pocas horas sería hombre muerto, así que daba menos otro golpe adicional.
Y en las divagaciones sobre mi bárbaro destino, recordé el sobre que el viejo había dejado. Estaba justo a un costado mío, me bastaba solo estirar el brazo un poco para tomarlo; sin embargo, lo miré expectante un par de momentos antes de decidirme. ¿Por qué alguien habría de dejarme un sobre? O más bien ¿Por qué un desconocido me dejaría algo a mí?
Hice una suave mueca con los labios, quizá mofándome de mi mismo. Tomé el sobre, el cual, efectivamente, contenía unas hojas con escritura a mano. Volteé a la puerta, luego a la carta. No sabía si contendría un secreto importante o meras tonterías de un anciano; pero, oye, no me podría ir peor solo por leer unas cuantas palabras.
Extendí la primera hoja al frente, dispuesto a leer la última lectura de mi vida.
…
“Sé muy bien lo que estás pensando en estos momentos.
Te preguntas si valió la pena haber cometido el crimen que hiciste, ese que te dio la más cruel de las condenas. Chiquillo, somos lo que somos: enfermos, sádicos, violadores, asesinos... Nadie cambiará eso, ni siquiera este castigo. Lo que puede cambiar es la percepción de las cosas. Puede que vuelvas renovado, puede que no, o simplemente puede que no vuelvas. De tu suerte dependerá.
Eres joven, así que dudo que conozcas la historia detrás de este lugar. Te contaré un poco, al menos, mereces saber quiénes fueron los incautos que originaron el ‘Sistema Cometa’ como un castigo para las personas con actos criminales de importancia.
La historia comienza así:
Tras el desarrollo de la tecnología traída por los Plaubflfoy (hace más años de los que recuerdo), comenzó una revolución en el ámbito de la física aeroespacial y el empleo de ciertos recursos del planeta. Deberías saber que nuestro mundo es rico en dióxido de carbono, agua, amoniaco, hierro y silicio, elementos clave para el desarrollo de las estructuras de tu cárcel personal.
Con el paso del tiempo, la sabiduría de nuestros antepasados y los Plaubflfoy, se consiguió crear una pequeña masa de elementos en estado de congelación al que se le llamó ‘Cometa’. Al principio, la finalidad de los Cometas era nada más que observacional. Con ayuda de los cañones Kaku, estas creaciones se ponían en órbita alrededor del planeta, funcionando como estaciones para científicos que pretendían salir al exterior a investigar sobre el cosmos.
Aun éramos muy jóvenes para encontrar otros métodos menos… Riesgosos.
El fallo vino cuando se dieron cuenta que estar en órbita era lanzar una moneda al aire. No pasó mucho tiempo hasta que el planeta estuvo en su posición más cercana al sol debido a su sistema de translación, cuando esto sucedió, descubrieron otras propiedades del experimento. Fue ahí cuando los queridos Cometas tomaron –literalmente- rumbo propio, creando sus propias órbitas alrededor de nuestro sol, atravesando la constelación a gran velocidad y dejando a su paso una estela de polvo, gas y luz. ¡Qué cosa tan maravillosa!
Pero ¿Qué sucedió con aquellos Cometas? Bueno, los científicos aplicaron sus conocimientos, trazaron posibles órbitas de viaje, observaron con cautela el cielo cada día y noche para encontrar una solución. Tuvieron que pasar trecientos ochenta y tres años para poder recuperarlos. Les vieron pasar al menos unas catorce veces cerca del planeta antes de eso. Y mientras más transcurría el tiempo, menos Cometas se veían en el cielo.
Entonces, supieron que el espacio parece estar vació hasta que estás en él.
Cuando los Plaubflfoy y nuestro pueblo, los Comaru, hubieron encontrado la manera de recuperarlos, tan solo dos seguían allá afuera. Los otros quince nunca jamás se volvieron a ver. Por supuesto que la tripulación de ambos Cometas había fallecido, así que no podían obtener respuestas para esclarecer qué había pasado; Sin embargo, las cámaras de video dentro de los Cometas habían otorgado más cuestionamientos que aclaraciones.
Así comenzó una segunda ola de investigaciones. Porqué lo vivido ahí afuera era altamente interesante y las mentes curiosas del mundo querían saber más, mucho más.
Otros tantos años sucedieron hasta la primera expedición monitoreada con personal integrado. Algunos valientes –o tontos- se aventuraron a tripular la nueva generación de Cometas, esta vez, provistos de todos los requerimientos necesarios para subsistir el periodo de tiempo estimado en órbita. Además, el sistema de recuperación de Cometas había sido perfeccionado, por lo cual, poco o nada les preocupaba salir allá afuera pues no existía riesgo aparente.
V1114IN fue el primero de una gama de Cometas destinados a la exploración espacial. Los cañones Kaku fueron rediseñados para ser altamente precisos y potentes, ya no era necesario que el planeta estuviera en posición favorable respecto a nuestro sol para darle marcha al viaje de los Cometas.
Pero, la experiencia no fue muy agradable, y solo quien ha estado en los confines del universo y ha visto lo que ellos, podría dar fe de sus palabras. Después de cada viaje, la mayoría de aquellos osados aventureros terminaban vueltos locos. Habían visto cosas que nadie había visto jamás, sentido en carne propia la oscuridad, la soledad del espacio. Las órbitas no eran un paseo al campo de algunas horas, o un fin de semana de vacaciones, era al menos medio centenar en completo aislamiento.
Rápidamente el proyecto ‘Cometa’ quedó sin candidatos para sus exploraciones, y es hasta ese punto cuando entramos nosotros.
¿Qué más da que un criminal condenado a muerte muera aquí o en el espacio? ¿Quién le va a extrañar? ¿Qué si vuelve demente? A nadie le importa. A nadie le importará.
Fue así como el gobierno Comaru aprobó el ‘Sistema Cometa’ como un castigo para aquellos que tuvieran condenas de muerte. El negocio era sencillo y rentable: Un preso, un Cometa a modo de celda, sin remuneración por el trabajo. Mas si conseguías volver, la liberad sería tu premio.
Cientos de años estuvieron trabajando a prueba y error, extendiendo sus viajes a lugares mucho más allá de nuestro sistema. Los había hasta en los confines de la galaxia, incluso otros más osados se atrevían a enviarlos fuera de ella. La sed de conocimiento se hacía cada vez mayor y ellos no pretendían detenerse.
¿Y qué pasó con las personas que estaban dentro? Pues, imagínate, un Comaru vive entre quinientos y seiscientos años, para cuando aquellos pisaron su planeta nuevamente, eran aún más viejos que yo. Eso, sí tenían la suerte de volver.
El ‘Sistema Cometa’ de castigo fue modificándose al paso del tiempo, ampliándolo no solo a las personas con pena de muerte. Ya que conocían determinadas órbitas y su duración, podían definir una condena específica a un determinado Cometa. Muchas de las órbitas del sistema de castigos son bien conocidas, por lo cual se emplean simplemente como monitoreo y no es necesaria la recopilación de datos por parte del condenado (a menos de que sea requerido).
Así, existen los Cometas tipo ‘R’, que tienen órbitas en este sistema de entre treinta y cinco y cincuenta años. Los ‘B’ con viajes por arriba de los cincuenta hasta los ciento cuarenta años. Aquéllos demenciales ‘LD’ fuera de nuestro sistema, que abarcan los ciento cincuenta hasta trescientos veinte años como pena máxima de tempo. Y al final, tenemos los “IN” que están destinados a nunca volver o simplemente a colisionar con otros cuerpos celestes.
¿Has montado un cometa?
He visto algunos tomar el lugar donde te encuentras. La silla justo en la cual estás sentado ahora mismo pertenece a tu Cometa: 834R, con un viaje de cuarenta y cinco años. Es poca cosa, chiquillo, pasará en un abrir y cerrar de ojos, siéntete muy afortunado. Pero no tengas miedo, porque el miedo es el mejor amigo de tu peor enemigo cuando estás en soledad: tú mismo.
834R es un Cometa noble, lleva en órbita más de doscientos años y no ha tenido peligro de colisión. Existen otros tipos R, como F34R, que chocó contra la luna de 5H1R4 llevando a apenas cinco años en el espacio. Uno nunca sabe que puedas encontrar allá afuera, el espacio es un ente cambiante, como nosotros. Puede que un día te lo topes de malas y ‘PUFF’… 834R termine con su suerte (y contigo de paso). Descuida, que no creo que eso suceda todavía.
¿Pero qué sabe un viejo de esto? Bueno, he pasado más tiempo allá afuera que en el planeta que me vio nacer.
Puedo jurarte que no verás nada más precioso, aún con la infinidad de cosas que observarás allá afuera, que ver el momento en que tu Cometa está cerca del sol, incinerando sus materiales y dejando a su paso, mientras se mueve, una cola llena de luz. Ahí es cuando inicia tu viaje.
Al principio, cuando estás en esa cámara oscura, conectado a equipos que te alimentan vía intravenosa, solo, en un espacio de dos por dos metros, comienzas a replantearte muchas cosas. Probablemente te arrepientas de haber cometido ese crimen que te ha puesto justamente ahí, pero créeme, te arrepientes solo porque tienes miedo de lo que te depara estar afuera, no porque en verdad lo sientas. Lloraras, querrás morir, pero no te lo permitirán. Y estarás ahí, muchos años: solo contigo mismo.
La oscuridad y el silencio son un regalo. Cuando llegas a valorarlos lo suficiente, cuando los haces parte de ti, las añoranzas del bullicio diario, el ajetreo de la sociedad, inclusive la voz más hermosa que jamás escuchaste quedan de lado. Casi como un recuerdo vago de que alguna vez estuviste parado en un lugar lleno de sonidos que entraban por tus oídos, pero que realmente nunca escuchaste. Cuando vuelvas, el silencio será lo que más extrañes.
El universo tiene muchas cosas que decirte, pero no esperes que use palabras a modo de sonido para decírtelas. No, él va a mostrártelas de las maneras menos pensadas.
Tienes un Cometa con vista hacia el exterior desde cualquier ángulo, aprovéchalo. No tengas miedo de mirar hacia abajo cuando estés cerca del planeta Koly, observa con júbilo aquellas serpientes de color marrón alzarse y rezumar hasta casi alcanzarte. Será la primera cosa que veas en bastante tiempo. Si aún tienes cordura para entonces, lo tomarás como un festejo que Koly depara para ti, haciendo danzar su azufre por tu llegada.
Tendrás muchos días negros –o noches-, pero pon atención, que a la distancia encontraras mil y un razones para alegrarte. No verás titilar los astros para diferenciar un planeta lejano de una estrella, así que míralos por igual, hermosos en la lejanía. Y descuida, que tu órbita solo circula por un sol, que de no ser así, podrías vagar a otro lugar y nunca volver.
Rosaras un cinturón de asteroides, y los sentirás tan cerca que podrás percibir el frío del carbón y el metal de los más grandes. Sora, es un planeta enano, parecerá que lo escuchas zumbar cuando pases a su lado (lo cual, chiquillo, es una señal de locura, pues en el espacio es imposible que percibas algún sonido), además de él tendrás a Piu y Lee, que juntos son los tres asteroides más grandes del sistema. Disfrútalos, no temas.
Oh, el universo es un ser misterioso, alberga todo tipo de cosas extrañas, eso sí, muy interesantes todas y cada una de ellas. ¿Te gusta beber? Apuesto a que sí. ¿Sabes que hay por ahí una nube flotante de alcohol? Más del que podamos beber en toda la vida de nuestro planeta. Le llaman Kryathos37. Las personas que han investigado sobre esa formación nubosa afirman que debido a su composición de etanol, metanol y algunos otros elementos, podría tener un sabor a ‘Vodka’, la bebida traída de un planeta llamado Tierra; además aseguran que de poder olerlo su fragancia sería a frambuesas, ¡Imagínate! Que locura.
Es una lástima que no podrás ni beber ni oler nada, aunque cuando menos podrás apreciar los bellos tonos violáceos y naranjas que emite, fundiéndose entre sí para armonizar en su contraste.
Hay muchas cosas más que verás en tu viaje, que si te contara todo sería muy aburrido. Espero, más bien, que te sorprendas con lo que te depara tu aventura a bordo de tu Cometa. Al principio, lo odiaras, pero ya verás que al final de cuentas vas a terminar enamorándote de 834R.
Para mí, hoy, será la cuarta vez que monte uno de ellos, probablemente la última. Y estoy feliz por ello.
El primero que monté fue a una edad muy joven. Había mandado al hospital, con heridas que tardarían bastante tiempo en sanar, a un sujeto. Como castigo a mi falta, me dieron un par de años dentro de un Cometa: 834R.
Para cuando volví después de casi cincuenta años, mi mente había cambiado tanto que la vida en este planeta me parecía monótona e insípida. La excitación y la adrenalina del exterior me habían consumido cual hielo en pleno verano. La soledad se había vuelto mi mejor amiga. Todo ruido era incensario, molesto. Comprendí, que mi vida no estaba más aquí, sino allá afuera.
Necesitaba más.
Por eso, después de realizar investigaciones sobre el ‘Sistema Cometa’, cometí otro crimen, uno más serio, uno que me llevara a un castigo con más severidad que el anterior. Y logré mi cometido. Cuando el juez miró mi expediente pareció no entender cómo es que había caído de nuevo ahí, como si no hubiera escarmentado lo suficiente o simplemente fuera masoquista.
Todo lo contario, había aprendido tanto que deseaba desesperadamente volver a salir.
Mi siguiente Cometa fue 80B, con una órbita de noventa y un años. Fue un gran viaje, realmente deseaba que nunca terminara. Luego vino W1LD al ser mi tercer crimen, las cosas que pasaron durante los doscientos veintidós años ahí no podría contárselas a nadie, pues me llevó a lugares que pensé –después de todo lo vivido- no imaginé que existieran.
Y ahora heme aquí, montando probablemente en estos precisos momentos el último de mis viajes. Con todo lo que he hecho, me han dado a un pequeño ‘Villano’ que no volverá jamás.
Justo como lo deseaba.
No me queda más que decir, salvo decirte que el olor a vomito tardará en desaparecer. Suerte.”
Miré las cuatro hojas que yacían en mis manos por unos cinco minutos, sin decir nada, solo pestañear. Mi mente estaba en blanco, pues en realidad no podía entender todo lo que acababa de leer. Parecían meramente los cuentos de un viejo chiflado.
Estrujé el papel entre mis manos, lanzando la bola en una perfecta parábola al cesto de la basura. Menuda mierda, no iba a creer nada de eso. Aunque, debía admitir, al menos había sido entretenido.
El tiempo corrió cual agua. La puerta volvió abrirse con lentitud, dejando pasar la voz del carcelero decir lo mismo que al viejo.
—Es hora.
…
La cámara resultaba ser más fría de lo que imaginaba, eso, o era que el metal de las agujas en mis brazos hacía que mi cuerpo se estremeciera producto del miedo. Cuando todo estuvo conectado adecuadamente, el oficial al mando me dijo algunas palabras. Ni siquiera presté atención, mis oídos zumbaban y aunado al latido frenético de mi corazón, opacaban cualquier sonido.
A través de la esfera blanca con tonos azul, que era 834R, miré a mi madre por una vez más. Lloraba, lloraba mucho. Sentí lastima por ella.
Cuando el Cometa estuvo en posición de lanzamiento cerré los ojos. Lo último que escuché proveniente de alguien que no fuera yo, antes de que el sonido ensordecedor del cañón me pusiera en órbita, fue el grito desgarrador de la mujer que me dio la vida.
Y mientras la velocidad de impulso del puto cañón Kaku me hacía viajar a no sé cuántos pársecs, mi vomito decoraba de manera abstracta las paredes de 834R. El golpe de velocidad, los cambios de presión y gravedad me habían revuelto el estómago.
Una vez equilibrado el sistema del Cometa, mis signos volvieron a la normalidad, y con ello mi olfato. Llevé mis manos a mi frente, el viejo tenía razón después de todo. Pensar en ello me dio risa; mas al tratar de sonreír, la herida en mi rostro comenzó a doler; era una grande, el sujeto con el que había peleado me había abierto el labio desde la comisura hasta la nariz.
Me reí a carcajadas, tan fuerte como pude. Después, hubo silencio, algo así como cuando estás dormido y tu cerebro parece apagar el sentido el oído. A lo lejos había millones de puntos luminosos. Detrás de mí sabía que estaba mi planeta, sin embargo no tuve el valor de girarme a verle, prefería esperar a ver su majestuosidad una vez que regresara de mi viaje.
No sé cuánto tiempo exactamente pasó hasta que llegué al punto que me daría mi órbita. La masa incandescente que era el sol se imponía delante de mí tan temeraria que parecía como si fuera a devorarme sin el menor titubeo.
834R entró en llamas, envolviéndose de luces tan brillantes que podían haberme dejado ciego a no ser por la protección de los materiales del mismo ‘Cometa’. Había chispas albas que brotaban de un lado a otro, contrastando con la negrura del espacio. Otras de color ámbar, formando una estela larga, tanto que parecía no tener final. Y brotaron además motas de bermellón y cían, decorando la cola cual si fuera la de un pavorreal. Parecía un festival de fuegos artificiales, uno donde yo me encontraba en primera fila.
Fue hermoso, lo más bello que jamás había visto. Una lágrima resbaló por mi mejilla, dejando a su paso un sentimiento extraño que se albergó con fiereza en mi pecho, un sentir tan descomunal que describirlo no sería posible.
Entonces comprendí. Algún día, indefectiblemente, acabaría haciendo aquella misma pregunta…
¿Has montado un cometa?
Vivian
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- Acababan de aterrizar cuando un escalofriante pero entrecortado aullido recorrió la nave paralizando a todos sus tripulantes. Medio segundo después se activó el Campo de Invisibilidad y la nave entró en ahorro de energía al tiempo que el extraño sonido dejaba de oírse. El capitán Harris corrió hacia el cuadro de mandos y se puso la mascarilla, arrancó el seguro de la bombona de gas AMPA con una mano y aspiró con fuerza. Instantáneamente una dosis letal para cualquier humano explotó dentro de su cabeza y Harris cayó hacia detrás medio aturdido.
—¡Capitán! —exclamó la doctora Svetlana corriendo hacia él.
—¡Joder! ¡Me cago en la puta! —se quejó Harris con una voz cargada de nicotina—, ¡Montoya! ¡Tráeme mi casco, date prisa! ¡Y tú, apártate, haz algo útil y ayuda a Sabrina! —le espetó a la doctora Svetlana.
Los efectos de la droga empezaban a manifestarse mientras el dolor amainaba y los músculos se le desentumecían. El corazón le latía cada vez más deprisa y notaba como le faltaba el aire, sin embargo, lejos del aturdimiento inicial, ahora tenía la mente despejada y podía pensar con más claridad que nunca.
—¡Cuántas veces le he dicho que no puede…! —empezó la doctora Svetlana.
—No seas idiota —la interrumpió Harris—, si casi no lo he notado. Te olvidas de con quién estás hablando, jovencita impertinente —le increpó Harris, irónico—. ¡Arrea y deja de dar por culo con tus gilipolleces! ¡Estamos en medio de una misión, si no tienes lo que hay que tener al menos ten la decencia de echarte a un lado y dejar que los demás hagamos nuestro trabajo!¬ ¡Montoya! —repitió mientras el oficial llegaba corriendo con un extraño artilugio metálico lleno de correas en las manos.
—Aquí tiene su montón de chatarra, señor —dijo Montoya—. Con todo el respeto, mi capitán, sigo sin entender porque no usa ninguna de las nuevas unidades WHP en vez de ese montón de mierda al que llama casco.
—Ay, chico, si hubieras vivido tanto como yo no querrías tener ninguna Unidad Tecnológica Federal cerca de ti — dijo Harris—, esos cachivaches te destruyen el cerebro con sus ondas supracósmicas —prosiguió Harris llevándose las manos a la cabeza—. Hazme caso, aléjate de ellos. ¡Y ahora! ¡No hay tiempo que perder! —exclamó el capitán mientras corría hacia la cabina de descompresión.
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La razón por la que el Programa Metalranger era financiado por la Federación Intergalática con ingentes cantidades de dinero era por la extraordinaria eficacia en el combate que mostraban los ciborgs: además de contar con un exoesqueleto metálico y lo más puntero en tecnología militar, el que todos los órganos del sujeto menos el cerebro y el sistema nervioso fueran sustituidos por componentes electrónicos y mecánicos intercambiables hacía de los ciborgs unidades de combate prácticamente imperecederas y muy difíciles de destruir.
Por eso nadie se extrañó cuando un célebre excapitán de la Guardia Presidencial consiguió el permiso de acceso al Programa Metalranger. Era normal que a antiguos oficiales del Ejército que veían como la fuerza de su juventud iba desapareciendo poco a poco se les otorgara por reconocimiento a sus méritos en el campo de batalla el acceso al programa. Lo que sin embargo sí que suscito innumerables preguntas y trámites burocráticos extraoficiales fue la insistencia de aquel excapitán en conservar la totalidad de su sistema respiratorio intacto. No era sólo que supusiera una gran debilidad, pues dependería de contar con un suministro de oxígeno en todo momento y sería susceptible de sufrir asfixias o intoxicación, sino que además los cambios en el diseño original ocasionarían grandes inconvenientes y pérdidas económicas al equipo científico encargado del programa.
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Harris se bajó de un salto de la nave, atravesando el Campo de Invisibilidad y apareciendo de improviso de entre la nada. En cuanto hizo contacto con el suelo el mismo escalofriante aullido entrecortado de antes volvió a oírse atravesando la niebla, mientras que a lo lejos y en distintas direcciones aparecieron grandes haces de luz que empezaron a recorrer el territorio hacia donde se encontraba el capitán. Harris se detuvo unos segundos analizando su entorno con el escáner térmico de su ojo derecho mientras se encendía un puro y dejaba que el humo inundase sus maltratados pulmones.
—¿…ibe? — se oyó por el intercomunicador de su casco—, ¿Capitán me recibe? —dijo la voz de Montoya.
—Le recibo hijo, pero no hay buena señal —contestó el capitán.
—Yo a usted le oigo perfe… ser su transmisión —prosiguió el oficial sin tiempo que perder—. Escúcheme capitán es imprescindible que todo salga según lo planeado. No sabemos lo que puede hab… se ponen feas vuelva a la nave y nos retiramos —concluyó Montoya.
—Preocúpese de que todo esté en su sitio para cuando vuelva —dijo Harris—, incluida la nave. Intuyo que vamos a tener que salir de aquí por patas.
—¡Capitán! ¿Está fumando? —se oyó la voz de la doctora Svetlana al otro lado del intercomunicador—, ¿¡Se ha vuelto usted loco!? ¿Acaso quiere tirar por la borda todo …?
Harris silenció el intercomunicador, ya había encontrado su objetivo: una pequeña chimenea a unos dos kilómetros de distancia. Además, los haces de luz casi le habían alcanzado y el extraño sonido empezaba a ser ensordecedor. Hora de ponerse en marcha.
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El Colossus-Saham era un organismo pseudopétreo parasitario que recorría el universo buscando cuerpos celestes de los que alimentarse. Como si de una enorme lombriz de millones de kilómetros de largo se tratara, el Gran Saham reptaba aprovechando las corrientes gravitacionales que surcaban el universo buscando estrellas y planetas alrededor de los cuáles poder enroscarse hasta apagar su llama y succionarlos por completo. En la historia documentada del universo conocido apenas se habían avistado una decena de estos gigantescos gusanos pero se creía que su número aumentaba a medida que uno se aproximaba al inexplorado centro del Universo, inalcanzable para la mayor parte de las civilizaciones.
Mientras que para algunas culturas este gran organismo representaba las más altas aspiraciones espirituales, siendo considerado como una deidad en muchas de ellas, en otras tantas culturas era concebido como una criatura malvada que disfrutaba destruyéndolo todo a su paso. La realidad era que el Colossus-Saham no era más que un organismo sin consciencia, vivo y funcional, pero carente de raciocinio o imaginación: una enorme masa alargada de roca cuyo eterno viaje a través del espacio era consecuencia directa de las características heredadas de sus antepasados. Y sin embargo, más allá del lento pero inexorable peligro que entrañaba para los habitantes de los planetas que devoraba, había una sencilla razón por la cual nadie quería acercarse a una de estas gigantescas moles: los Sahamnis.
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Harris se desplazaba a toda velocidad, propulsado por la energía de fisión, y casi había llegado a la chimenea cuando un estridente grito cerca suya le hizo girarse a tiempo para esquivar las afiladas garras de un enorme Sahamnis. Aun así el aire desplazado por el batir de las alas de la criatura fue suficiente para hacerle perder el equilibrio y estrellarse contra el terreno unos metros más adelante. Sin embargo, en vez de quedar aturdido por el golpe, la sobredosis de gas AMPA hizo efecto y le sirvió para levantarse inmediatamente y evitar las esquirlas corrosivas que le disparó el Sahamnis con su cola.
En apenas una fracción de segundo contó tres Sahamnis aproximándose hacia él. “He de darme prisa, no me puedo entretener o de lo contrario volverá a escapar”, pensó el capitán al tiempo que con un chasquido metálico se abrían en sus brazos mecánicos unas grandes cuchillas. Ahora, los haces de luz a lo lejos enfocaban en su dirección y el estridente sonido era cada vez más intenso.
El primer Sahamnis saltaba ya encima de él, dispuesto a ensartarle con su aguijón, y justo cuando estaba a punto de conseguirlo Harris se lanzó hacia un lado cercenándole una pierna, haciendo que la criatura perdiera el equilibrio y cayera al suelo. Sin apenas un respiro Harris se incorporó de un salto y se preparó para la embestida de otro de aquellos engendros que ya casi había llegado hasta su posición, se acuclilló en el suelo mientras desenfundaba su recortada de plasma, esperó hasta el último momento y disparó un devastador rayo luminoso que atravesó al Sahamnis, vaporizándolo al instante. De repente, de entre la nube de ceniza apareció un último Sahamnis que se había escondido en la sombra de su compañero volando a toda velocidad hacia el capitán. Harris, con la guardia baja y sin haber podido recargar su arma apenas pudo esquivar al pestilente Sahamnis, que se lo llevó por delante, y cuyas garras le arrancaron violentamente la cuchilla de su brazo derecho. Pero eso no evitó que el capitán se aferrase a la criatura clavándole profundamente la cuchilla de su otro brazo en el costado. Inmediatamente el Sahamnis se volvió loco y empezó a agitar las pinzas furiosamente y a volar en todas las direcciones emitiendo un ronco aullido de dolor. Harris se aferró con más y más fuerza, desgarrando con su cuchilla las entrañas de la criatura hasta que dejó de emitir sonido alguno y se precipitó al suelo estrellándose aparatosamente contra una formación rocosa.
Pasados unos segundos, de entre la nube de polvo surgió el capitán Harris que escaneó rápidamente las señales térmicas del territorio. A lo lejos contó lo menos quince Sahamnis que se dirigían a toda velocidad hacia él pero que no llegarían hasta pasados algunos minutos, mientras que a apenas unos pasos de distancia descubrió la abertura de la chimenea hacia la que se dirigía en un principio. Antes de encaminarse hacia ella, Harris se detuvo un momento a examinarse el brazo alcanzado por las garras del Sahamnis. La cuchilla parecía haberse partido limpiamente sin transmitirle el daño a las partes mecánicas interiores y la propulsión funcionaba correctamente.
La chimenea era un pequeño cono rocoso con una apertura de apenas seis o siete metros de diámetro, sin embargo cuando Harris se asomó al borde pudo observar el secreto que escondía: a unos pocos metros de profundidad la apertura de la chimenea se ensanchaba progresivamente, como si de la bóveda de una basílica se tratara, hasta alcanzar un diámetro de varios cientos de metros. Las curvas paredes descendían hacia las profundidades, punteadas aquí y allá por vetas fluorescentes en la roca sin que se llegara a ver el fondo de la gigantesca caverna.
Sin pensárselo dos veces, Harris saltó a través de la abertura.
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—¡¿Capitán Harris?! ¿Me oye? —exclamó la doctora Svetlana.
—Déjalo ya Sonia —dijo Montoya—, no nos puede oír, ha silenciado la transmisión. Nosotros podemos oírle a él, pero él a nosotros no. Conociéndole es una suerte que no haya cortado la transmisión, al menos así podremos localizarle.
De repente, tras ellos apareció una figura recortada contra el marco de la puerta apoyándose en un bastón plateado.
—¿Dónde está mi padre? —dijo la figura con voz suave pero débil.
—¡Sabrina! —exclamó la doctora—, ¿qué haces en pie? Deberías estar descansando.
—Ha ido a por él, ¿no es cierto? —continuó Sabrina—. Debemos impedírselo a toda costa, él no es rival para Pon…
Uno de los escalofriantes gritos de los Sahamnis interrumpió a Sabrina, sonando sorprendentemente cerca.
—Eso no ha sido el intercomunicador… —dijo Montoya mirando al cuadro de mandos—. ¡Están aquí! ¡Nos han descubierto! Tenemos que despegar de inmediato. Doctora Svetlana, usted será mi copiloto. Sabrina…
—¡No pienso dejar a mi padre atrás! —gritó Sabrina.
—¡Le recuerdo que en ausencia de su padre yo estoy al mando! —le espetó Montoya—, estamos en medio de una misión, ¡si queremos salir todos de una pieza más nos vale que acate mis órdenes! Ya se nos ocurrirá alguna manera de sacar de ese agujero infecto a su padre.
--------------------------------------------------
Llevaba ya dos minutos cayendo en picado a través de la oscuridad cuando observó que debajo de él había un punto luminoso que se iba haciendo cada vez más grande. “Tiene que estar ahí”, pensó Harris mientras activaba los propulsores para variar su rumbo y dirigirse hacia la luz.
Pronto empezó a distinguir los detalles de lo que parecía un pequeño promontorio formado por extraños cristales de cuarzo fluorescentes. En la cima había un círculo de roca pulida junto a un gran arco de cuarzo y en su centro exacto se levantaba entre dos hogueras un robusto y cristalino trono coloreado de mortecina luz fulgurante. Y entonces lo vio, allí sentado, recto e imponente, embutido en un voluminoso abrigo de piel de foca lanuda: el responsable de todas sus penurias, con su bastón de obsidiana descansando en su regazo.
—Esta va por Vivian —masculló Harris, todavía en el aire—.
Sin pensárselo dos veces activó la máxima potencia de propulsión y se lanzó hacia el trono a toda velocidad. A doscientos metros de distancia, una vez fijado y centrado el objetivo, disparó desde su hombro derecho un proyectil esférico que se dirigió hacia la figura sentada en el trono. En apenas una fracción de segundo, el hombre se levantó enarbolando su bastón por encima suya y el proyectil se detuvo en el aire a apenas unos metros del trono. Con otro movimiento de bastón Harris sintió como si se hubiera chocado contra una pared invisible y se quedó flotando a algunos metros del suelo sin poder moverse.
—¿Por qué has tenido que venir Carl? —dijo el extraño agitando el bastón de nuevo.
El proyectil esférico salió despedido de regreso hacia el capitán e hizo impacto en su hombro derecho rompiéndose en mil pedazos y cubriéndole el brazo y el costado de un líquido verde oscuro que empezó a sisear y desintegrar todo lo que tocaba. Harris, inmóvil en medio del aire, notó como el líquido perforaba su armadura, pulverizando circuitos y engranajes internos.
De repente, la fuerza que lo sostenía en el aire desapareció y el capitán cayó pesadamente entre tres grandes cristales de cuarzo, notando como su brazo derecho se separaba de su cuerpo. La figura se acercó sin emitir sonido alguno mientras que Harris, todavía en el suelo, sacó rápidamente su mechero y lo encendió sobre el líquido corrosivo. Con una gran llamarada el líquido se prendió rodeando al capitán en una bola de fuego. Gritando, Harris se agitó en el suelo, girando sobre sí mismo, hasta que pasados unos segundos la llama perdió intensidad y terminó por extinguirse.
—Arriesgado, pero inteligente —dijo la figura que había estado observando pacientemente—, veo que sigues apostando por encima de tus posibilidades.
—Pontius… —resolló Harris mientras se incorporaba apoyándose en uno de los grandes cristales de cuarzo—, ¡maldito imbécil! Te olvidas de que ahora soy un jodido ciborg, puedo apostar lo que me salga del… —se vio interrumpido por un repentino ataque de tos que le hizo doblarse sobre sí mismo.
—¿Sabes que todavía no es tarde, verdad? —dijo Pontius—, tú sólo no puedes enfrentarte a mí. Yo soy el Elegido, aquel designado por los Antiguos para restaurar el Imperio Supremo, soy el Portador del Cetro de Virmhallion, que se creía perdido —continuó Pontius agitando su bastón mientras a su alrededor las rocas empezaban a temblar—. Carl, amigo mío, ¿sabes cuál es la fuerza que domina el Universo? Desde el más diminuto de los insectos hasta las más grandes galaxias —prosiguió Pontius alzando la voz—, ¡Es la gravedad, Carl! La gravedad es la única fuerza capaz de hacer frente al caos y ordenar la existencia. Todas las criaturas, desde el nacimiento hasta la muerte, construyen sus vidas bajo los designios de las leyes gravitacionales. ¡La gravedad es la única herramienta que podrá traernos la paz! ¡Y a mí me corresponde utilizar ese poder que se me ha otorgado para unificar a todos los pueblos bajo un único mandato!
Y con la última exclamación, Pontius golpeó el suelo con su bastón generando una onda que se expandió rápidamente a su alrededor, haciendo temblar el suelo y levitar las rocas.
—¿Y bien? ¿Qué me dices? —preguntó Pontius al capitán—, ¿me servirás o prefieres morir? Queda mucho por hacer y un guerrero como tú, con tu experiencia y tus habilidades de combate me puede resultar muy útil. Piénsalo, serías mi mariscal y tendrías tu feudo allí donde desearas. ¿Las Lunas de Tristan? ¿El Sistema Auris Z? ¿O quizás la capital, Karak Y’Mortha? —continuó, imponente—. Carl, tú problema es que siempre has sido demasiado realista, nunca te has permitido imaginar un futuro mejor, soñar con lo imposible y luego perseguirlo hasta alcanzarlo. Esa es la única diferencia que nos separa —dijo Pontius mientras se daba la vuelta y empezaba a andar hacia el trono—. ¿Quién iba a decirte hace diez años que ahora estarías en este lugar tan increíble? ¿Sabes que es esta gran caverna, Carl? Es una antigua colmena Sahamnis ya abandonada, o lo que es lo mismo, una gigantesca glándula linfática del Gran Saham. Llegué aquí hace algunos años guiado por los Antiguos y ellos me descubrieron las maravillas olvidadas del pasado, me enseñaron la manera de controlar a los Sahamnis e incluso al Gran Saham. ¿Por qué crees acaso que cambió su rumbo hacia Arrakis? ¡Fui yo! ¡Yo se lo ordené! ¡Con el poder de la gravedad no hay empresa que no pueda llevar a cabo! —exclamó Pontius sonriendo como un loco—. Esta es mi tierra prometida, mucho más extensa y rica que mil mundos juntos. ¡Colonicémosla juntos! ¡Yo seré el emperador y tú estarás a mi lado, y juntos conquistaremos el Universo con nuestro ejército de Colossus-Sahams! ¡Honremos la memoria de mi hermana! ¡Hazlo por Vivian!
—No te atrevas a mencionar su nombre, escoria —reaccionó Harris incorporándose de un salto—, ¡tú me la arrebataste y eso es algo que nunca te perdonaré!
El capitán comprobó que la propulsión de sus piernas todavía funcionaba antes de lanzarse hacia Pontius, el cual casi había regresado al trono. En ese momento ocurrieron dos cosas: se oyó un retumbante ruido en la caverna muy por encima de ellos mientras que Pontius se giraba y con un movimiento de bastón paralizaba de nuevo a Harris en el aire.
—Que así sea, pues. Morirás como lo hizo la inútil de mi hermana —concluyó Pontius golpeando con el bastón el abdomen del capitán.
Con un ruido sordo se abrió un agujero en su cuerpo, ignorando las varias capas de refuerzos metálicos, y revelando una pequeña bola luminosa que giraba a toda velocidad: su núcleo de fisión. Pontius extendió la mano y arrancó la célula de energía de su receptáculo. De inmediato Harris notó como le abandonaban las fuerzas y se activaba el suministro de emergencia.
Un gran ruido les hizo alzar la cabeza. A muchos metros por encima de ellos la abertura de la cueva se había abierto de repente bajo fuego de blásters y una pequeña nave acababa de entrar zumbando en la gran caverna.
—Parece que no has venido sólo —dijo Pontius—. No importa, no llegarán a tiempo para salvart…
Su rostro se congeló en una mueca de dolor y calló de rodillas, perdiendo el control del capitán, que dejó de levitar y calló una vez más al suelo. El brazo roto de Harris que se había separado colgaba ahora totalmente carbonizado de la espalda de Pontius, con los fragmentos de cuchilla atravesándole el abrigo y el sistema de propulsión parpadeando mientras se apagaba. Con un gruñido Pontius escupió sangre y agarró el bastón con fuerza, agitándolo y extrayéndose la cuchilla.
—Puto imbécil —susurró Harris desde el suelo, sonriente pero sin fuerzas—. Te dije que si apuesto algo es para ganar. Desde que entré en esta cueva supe que no iba a salir vivo de aquí, pero al menos te llevaré conmigo a la tumba.
Sin decir una palabra Pontius se tambaleó hasta el trono e insertó su bastón en una pequeña ranura del suelo. Al hacerlo el aire tembló y detrás suya, bajo el arco de cuarzo, apareció un portal negro como el azabache. La nave ya casi les había alcanzado y el zumbido de los motores rebotaba en las paredes de la caverna. Pontius se aproximó al portal dispuesto a atravesarlo de un momento a otro, pero se detuvo antes para volver a mirar a Harris.
—Tú no puedes derrotarme, ¡yo soy el Elegido! Primero fue mi hermana la que trató de detenerme y ahora tú; y al igual que acabé con ella, ahora lo haré contigo —digo Pontius antes de agitar su bastón hacia un gran cristal de cuarzo que se rompió y salió despedido hacia Harris.
Harris, impotente, sin poder moverse del suelo observó como sucedía todo a cámara lenta y cerró los ojos. “Si voy a morir, que sea recordándote”.
De pronto hubo un fogonazo de luz, y luego nada. Harris esperó algunos segundos más antes de volver a abrir los ojos y entonces la vio: de pie y de espaldas, sosteniendo su bastón de plata, del que saltaban chispas, con su larga melena rubia agitándose entre corrientes de aire. Y Harris no pudo evitar pensar antes de caer inconsciente: “¿…Vivian?”.
FIN
Bueno, pues después de unos contratiempos que me han tocado un poco los pendientes reales (no me preguntéis qué coño he hecho pero he tenido que hacer este post dos veces xD), aquí están los relatos de esta nuestra 38ª edición. El plazo de votaciones va de ahora mismo, por ejemplo, hasta el
29 de febrero a las 23:59. Mucha suerte a todos.
PD: Las ediciones del post de arriba tienen que ver con el formato de los textos. Puto Buddha.
Re: Concurso mensual - 38ª edición: El espacio
Publicado: Sab Feb 20, 2016 1:40 am
por Eli Lawliet
Leídos todos. Felicidades por sus escritos, me lo he pasado muy bien leyéndolos, obviamente hay unos que me gustaron más que otros, pero el esfuerzo y las ganas de mejorar es el principal punto.
Es la primera vez que me toca pasar a calificar, así que no esperen la gran cosa, probablemente diga más tonterías que nada.
SRMS
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- Estaba yo haciendo notas mientras iba leyendo, de hecho en la parte del brazo estaba pensando “de seguro tiene un brazo biónico y le han hecho una cirugía, la cosa que habla debe ser parte del brazo”… y después simplemente me dediqué a leer y reírme, que descojone tío, la verdad. Y todo lo has hecho a posta, ja’, mentira, solo lo haces para que crea que en realidad es así y no te diga “EY! TE HAN FALTADO ACENTOS Y SIGNOS” xD.
Como sé que estás consiente de lo que acabas de hacer, no diré nada más salvo dos cosas:
1) Envidio a la gente que hace comedia, soy muy mala en este género.
2) ¿Lo de la liga es cierto, realmente puede hacer eso? (Deja, soy –debatiblemente- inocente).
PD: ¿Qué rayos es SRMS? xD
Era rusa y se llamaba Kudryavka
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- Antes de comentar sobre el escrito en sí, lanzaré un comentario sobre el tema, que a mí los animales me mueven el corazón muchísimo. Lo hago más que nada por la cita al inicio del relato.
En mi profesión –químico biólogo- nos vemos obligados a trabajar con animales, recuerdo que en clase, los Doctores nos contaban sobre como experimentaban con animales. Recuerdo muy bien que mi profesor de Hematología nos dijo una vez:
“¿Saben que es lo que pongo a hacer a mis tesistas de investigación? Durante seis meses su único deber es jugar con los ratones. Así. Ellos deben de encariñarse con la persona, deben acostumbrarse a no estar estresados en su presencia para que los puedan manipular. Porque el estrés genera efectos secundarios en las pruebas. Una vez que se familiarizan, pueden trabajar con ellos”.
Creo que no es de las cosas más crueles que alguien me ha dicho. Yo estoy bastante en contra del uso de animales para experimentación –de lo que sea-, pero la ética dice que es peor aún experimentar con humanos. Vete a saber, también son seres vivos que sienten…
Dejando el tema ese, anónimo #2, creo que has logrado bastante bien transmitir ese sentimiento de culpabilidad. Muy bonito, la parte del final ha sido mi favorita. Me encuentro bastante bien con el título.
Muy bien escrito, aunque, no sé si es por el formato ya al pasarlo por MP o que sucedió, que no has separado correctamente algunos párrafos (en el sentido de darle espacios). Poco más que criticar salvo la Nota de Autor que personalmente la hubiera preferido al final del relato y no entre medio. Me pareció interesante más no del todo entretenida.
Viaje al Planeta del Tesoro (Si no me hubieras explicado que pasó aquí, te mataría. Me arrepiento de no haber puesto lo que te dije, hubiera quedado mega gracioso. No edito por si a alguien le sirven mis chorradas).
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- ¿Quieres qué ponga la canción de Alex Ubago de fondo y comprarme con eso, verdad? ¡No lo lograras ba-baka!
Aventura y acción, siempre es buena combinación, aunque en letras plasmar la acción y que se entienda tal cual la pones en tu mente es muy difícil. Bien por arriesgarte. Ha sido refrescante después de leer algo tan serio como lo de la perra.
¿Te has inspirado en los Mugiwaras? He notado algunas cosillas que me han terminado recordando a ellos, igual y no, pero mi mente los asocia.
Hubo algunos errores ortográficos, pero meh, esos siempre hay, así que no me detendré mucho ahí, solo decir que hay que darle una buena revisada (muchas) y cualquier duda con alguna palabra que no sepas como se escriba o algo así tira de internet, diccionario y/o libro, ayuda mucho.
Recomendaciones.
• ¡Usa guion largo (raya) para los diálogos! Se ve mucho más bonito y es lo correcto.
• El punto, coma, dos puntos… van después del guion, no antes.
• Usa más el punto y seguido. La mayoría de los párrafos solo usas comas, y termina siendo todo muy, ummm… rápido (?) y a veces poco entendible. Recordemos que el punto y seguido separa enunciados que integran un párrafo, siempre y cuando se trabaje con la misma idea.
Por ejemplo, esto pudo quedar mucho mejor si hubieras pausado más el párrafo:
- Yattaran, enciende los focos, estamos entrando- le ordenó Yuki mientras todo se volvió negro, como si una espesa nube se hubiera apoderado de todo[.] El mecánico encendió las luces pero poco pudo iluminar el horizonte[.] Pequeños asteroides y nubes de gases pasaron sobre ellos[.] Siguieron navegando hacia donde le indicaba el mapa, esperando que no le llevaran tan adentro de la zona oscura.
Ahora, usando el mismo ejemplo de esto, te diré que cuando hable cada personaje (que manejar varios es un dolor en el culo), separes el párrafo para contar lo que sucede, especialmente si la acción nada tiene que ver con el personaje que está hablando.
O sea:
—Yattaran, enciende los focos, estamos entrando— le ordenó Yuki, mientras todo se volvió negro, como si una espesa nube se hubiera apoderado de todo[.]
El mecánico encendió las luces pero poco pudo iluminar el horizonte[.] Pequeños asteroides y nubes de gases pasaron sobre ellos[.] Siguieron navegando hacia donde le indicaba el mapa, esperando que no le llevaran tan adentro de la zona oscura.
También podría:
—Yattaran, enciende los focos, estamos entrando— le ordenó Yuki.
En eso todo se volvió negro, como si una espesa nube se hubiera apoderado de todo[.] El mecánico encendió las luces pero poco pudo iluminar el horizonte[.] Pequeños asteroides y nubes de gases pasaron sobre ellos[.] Siguieron navegando hacia donde le indicaba el mapa, esperando que no le llevaran tan adentro de la zona oscura.
Burdamente, algo así.
• También cuida el uso de las muletillas. Busca otras palabras por las cuales puedas sustituir para que no suene todo igual.
Mientras todo se volvió negro, como si una espesa nube se hubiera apoderado de todo.
Podría quedar mejor si sustituyo un “todo” (aunque aquí me es un poco redundante).
Mientras todo se volvió negro, como si una espesa nube se hubiera apoderado completamente del lugar/nave/espacio.
Sigue practicando (no me hagas caso en todo, que yo no soy experta). Va bien, solo falta cuidar un poco la coherencia y definir bien cada párrafo.
PD: ¿CÓMO DEJAS ESE FINAL? JODER, QUE ESTABA ESPERANDO SABER QUE HABÍA EN EL MENTADO PLANETA ESE.
Polvo eres
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- ¡Y polvo serás!
Nuestro objetivo principal, como he señalado, es alcanzar el sistema solar de la estrella KIC “no he leído el número”.
¿Qué te puedo decir? Nada, más que felicitarte. Que relato tan más bonito. Me falta leer Vivian, pero te digo que este de largo ha sido mi favorito.
Finamente escrito, no he encontrado nada que me parezca de resaltar como error. La forma en la que has abordado la temática me parece espectacular, siempre he sido muy partidaria de los relatos en primera persona, creo que transmiten mucho más sentimiento. De principio a fin casi podía verme en esa nave. Muy interesante todo, joder.
Felicidades.
PD: Pensaba que Faustine era hombre xD.
Vivian
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- ¡Holis!

Capitán Harris for Nakama!
Justo lo que le decía a mi querido Alex Ubago escritor, es difícil escribir escenas de acción, pero lo has hecho muy bien, pude entender a la perfección todo y montarlo en mi mente. Interesante este gusano devora mundos y como la ‘simple’ gravedad pueda darle el poder a alguien para controlar tremendo monstruo –o cosa-.
Las mujeres, las bellas mujeres siempre son el motivo de guerras, no hay verdad más cierta en el universo que esa.
Errores, nada que valga la pena comentar (si acaso noté uno o dos). Utilizas el guion largo, gracias al cielo. Harris es encantador como personaje, me lo he pintado un poco como el capitán Harlock. Nada más que decir, me ha gustado bastante y muy ameno de leer.
Y de comentario....
No es por meter grilla, ni nada, pero hay relatos con más de 3500 palabras. Lo que quiero decir es que si no se va a respetar el límite, entonces deberían quitarlo o expandirlo a petición. Porque pues, a ver, es la primera vez que participo y me hubiera gustado explayarme más en mi relato pero no lo hice por respetar la extensión.
Podría darse el caso de, por ejemplo: he escrito yo algo de 4mil palabras, entonces lo informo al moderador y que este diga “ampliada la extensión a 4mil”, para que sea justo para todos y saber que también tengo ese límite. O no sé, máximo 3500 con tolerancia extra de 500 palabras más. O simplemente quitar el limete.
Igual esto ya se habló en su momento, pero como dije antes, es mi primera vez, y si quisiera saber cómo estamos en estos términos. Y REPITO, no es para poner en evidencia a nadie, ni armar alboroto.
Como dice mi madre querida y adorada:
“O todos coludos o todos rabones”.
Calificaciones:
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- 5.- Polvo eres… Faustine suena a Fausto, no me puedes culpar por creer que es hombre.
4.- Vivian… Harris merece su propio anime.
3.- Era rusa y se llamaba Kudryavka… De solo leer el título me dan ganas de llorar.
2.- Viaje al Planeta del Tesoro… Tienes que decirme que hay en ese planeta, Alex.
1.- SRMS… Este es Tilver aplicando lo leído en Crepúsculo Gender bender.
Re: Concurso mensual - 38ª edición: El espacio
Publicado: Sab Feb 20, 2016 1:57 am
por El Buda
Un autor me dijo que su relato probablemente excedería las palabras máximas, le dije que intentara respetar el límite, pero que si se pasaba en unas cuantas, por esta vez no pasaba nada. (Este autor consiguió reducir las palabras para que entraran en los límites establecidos.) Otro, sin embargo, me envió el relato a ultimísima hora y me dijo que se pasaba en palabras. Decidí hacer la vista gorda por una vez, para que la participación aumentase. Si tenéis alguna pega y queréis que salga de concurso, me lo decís por privado, no hay problema. Todo se puede debatir.
Re: Concurso mensual - 38ª edición: El espacio
Publicado: Sab Feb 20, 2016 1:59 am
por Drag
Eli Lawliet escribió:
SRMS
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- Estaba yo haciendo notas mientras iba leyendo, de hecho en la parte del brazo estaba pensando “de seguro tiene un brazo biónico y le han hecho una cirugía, la cosa que habla debe ser parte del brazo”… y después simplemente me dediqué a leer y reírme, que descojone tío, la verdad. Y todo lo has hecho a posta, ja’, mentira, solo lo haces para que crea que en realidad es así y no te diga “EY! TE HAN FALTADO ACENTOS Y SIGNOS” xD.
Como sé que estás consiente de lo que acabas de hacer, no diré nada más salvo dos cosas:
1) Envidio a la gente que hace comedia, soy muy mala en este género.
2) ¿Lo de la liga es cierto, realmente puede hacer eso? (Deja, soy –debatiblemente- inocente).
PD: ¿Qué rayos es SRMS? xD
Ja, te lo has tomado enserio! Creías que el relato iba a molar, pero no!!! Y si esta mal hecho aposta, además es una excusa malísima por si me he olvidado algun acento. No permito que nadie me ponga más de un punto, y si me ponéis más de eso es que tenéis un sentido del gusto atrofiado.
Podía hacer un relato infinitamente mejor? Sí
Me lo habría pasado mejor escríbiendo? No!!!
La magia de mi relato es que es una basura infecta, es tan mala que hasta los personajes se preguntan que coño esta pasando. Me doy mis diezes a mi mismo. Aunque me ha faltado algo de homoerotismo y un dinosaurio por meter. Y Eli te lo digo por mp lo que significa el título, es algo conmovedor.
Y se puede hacer todo lo que desees, mientras tengas fuerza y valor en tu corazón. También lo de la liga.
Edit: A mi lo del límite de palabras me la repanpinfla, pero siendo justos habría que poner una sanción de puntos a quién se pase. Y los que sobren darmelos a mi
Re: Concurso mensual - 38ª edición: El espacio
Publicado: Sab Feb 20, 2016 2:08 am
por Eli Lawliet
The Buddha escribió:Un autor me dijo que su relato probablemente excedería las palabras máximas, le dije que intentara respetar el límite, pero que si se pasaba en unas cuantas, por esta vez no pasaba nada. (Este autor consiguió reducir las palabras para que entraran en los límites establecidos.) Otro, sin embargo, me envió el relato a ultimísima hora y me dijo que se pasaba en palabras. Decidí hacer la vista gorda por una vez, para que la participación aumentase. Si tenéis alguna pega y queréis que salga de concurso, me lo decís por privado, no hay problema. Todo se puede debatir.
No, no, para nada. No era en plan para sacar a alguien. Solo digamos que me pareció algo 'injusto'. Creo yo que podría, para beneficio de todos, tener una tolerancia el límite (como los retardos). Es mi propuesta, veremos que dicen los demás.
Drag escribió:Eli Lawliet escribió:
SRMS
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- Estaba yo haciendo notas mientras iba leyendo, de hecho en la parte del brazo estaba pensando “de seguro tiene un brazo biónico y le han hecho una cirugía, la cosa que habla debe ser parte del brazo”… y después simplemente me dediqué a leer y reírme, que descojone tío, la verdad. Y todo lo has hecho a posta, ja’, mentira, solo lo haces para que crea que en realidad es así y no te diga “EY! TE HAN FALTADO ACENTOS Y SIGNOS” xD.
Como sé que estás consiente de lo que acabas de hacer, no diré nada más salvo dos cosas:
1) Envidio a la gente que hace comedia, soy muy mala en este género.
2) ¿Lo de la liga es cierto, realmente puede hacer eso? (Deja, soy –debatiblemente- inocente).
PD: ¿Qué rayos es SRMS? xD
Ja, te lo has tomado enserio! Creías que el relato iba a molar, pero no!!! Y si esta mal hecho aposta, además es una excusa malísima por si me he olvidado algun acento. No permito que nadie me ponga más de un punto, y si me ponéis más de eso es que tenéis un sentido del gusto atrofiado.
Podía hacer un relato infinitamente mejor? Sí
Me lo habría pasado mejor escríbiendo? No!!!
La magia de mi relato es que es una basura infecta, es tan mala que hasta los personajes se preguntan que coño esta pasando. Me doy mis diezes a mi mismo. Aunque me ha faltado algo de homoerotismo y un dinosaurio por meter. Y Eli te lo digo por mp lo que significa el título, es algo conmovedor.
Y se puede hacer todo lo que desees, mientras tengas fuerza y valor en tu corazón. También lo de la liga.
Has ignorado mi pregunta sobre la liga, respondeme!
Como dije, me reí bastante aunque no entendí mucho, me sentía como Excel Saga o FLCL.
Espero el MP.
Re: Concurso mensual - 38ª edición: El espacio
Publicado: Sab Feb 20, 2016 2:32 am
por El Buda
Yo había pensado que al relato que superase el máximo de palabras se le restasen x puntos. No sé, como veáis.
Re: Concurso mensual - 38ª edición: El espacio
Publicado: Sab Feb 20, 2016 6:09 pm
por BF-37
Quería haber participado. Me hacía mucha ilusión el tema del espacio, pero mi inspiración en estos meses está por los suelos. Mala suerte

Re: Concurso mensual - 38ª edición: El espacio
Publicado: Sab Feb 20, 2016 7:41 pm
por Polizonte Nack
Bien, bien... Seis relatos en la edición, y dos ediciones del concurso "mensual" en sólo tres meses. Al final resucitará el chiringuito este y todo, quién lo iba a decir xD
En fin, notas sencillas para que el conteo de puntos sea rápido:
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- Polvo eres: 5 puntos.
¿Has montado un cometa?: 4 puntos.
Vivian: 3 puntos.
Viaje al planeta del tesoro: 2 puntos.
SRSM: 1 punto.
Por aquí, comentarios, opiniones y autocrítica:
- Spoiler: Mostrar
- SRMS
Como bien has dicho, el relato es prácticamente una broma, algo así como un spoof dadaísta de los diferentes subgéneros y situaciones de la sci-fi espacial, por lo que es difícil valorarlo dentro de un contexto de relatos más amplio más allá de con un uno.
Se lo divertido que es hacer este tipo de cosas y lo libre que te sientes dejando la mano suelta y el cerebro desatado (me declaro culpable de haberlo hecho alguna vez xD), pero suele suceder una cosa, y es que el humor de este tipo suele funcionar mejor al escribirlo que al leerlo, y eso es lo que me ha pasado a mí, que salvo un par de ocasiones y la rotura de la cuarta pared al final, no ha terminado de sacarme la sonrisa, porque si hubiera simpatizado con los gags, lo más probable es que hubiera quedado más arriba ^^u
Viaje al Planeta del Tesoro
Un relato de aventuras espaciales puro y duro, lo que más me esperaba que iba a encontrar en esta edición del concurso, y sin embargo lo que menos ha habido, me ha parecido cuanto menos curioso.
El relato en sí no está mal, pero lo veo lejos del interés que despiertan en mí los argumentos de “Polvo Eres” y “¿Has montado un cometa?”, y menos atractivo en el resultado final que Vivian, que es el relato con el que más similitudes puede guardar. Y el caso es que aparte de las correcciones de estilo que ya te ha dicho Eli, y con las que coincido bastante, no tiene mucho más que comentar negativamente.
Bueno, si hay algo más que querría decirte, y es sobre los personajes. Me suena haberlo dicho ya en alguna ocasión, pero en relatos tan cortos, lo de soltar en el primer párrafo seis nombres propios del tirón y luego no desarrollarlos en condiciones, me revienta la lectura. Porque en seguida los empiezas a tratar como personajes independientes (“gritó Yuki mientras subía por el aparejo, Maji y Yattaran, saltaron sobre Sazh”) pero para mí, que aún no les he puesto cara, atributos ni personalidad, me suena como “gritó alguien mientras subía por el aparejo, mientras sujeto 1 y sujeto 2, saltaron sobre Sazh, que como es el perseguido recordaré el nombre”.
Si quieres desarrollar a un elenco de seis personajes (que aun así me parecen muchos para esta extensión a no ser que sean personajes de fondo, que no parece ser tu caso), yo optaría por dividirlo en dos escenas por ejemplo. En tu caso si hubieras planteado una persecución inicial de dos personajes a Sazh dando pinceladas de cómo son dichos personajes, y luego cuando el lector ya los tenga situados, meter una segunda escena con la aparición de los otros tres emboscando al capitán, creo que habría ayudado a introducir mejor a todos.
Lo digo como opinión personal, que conste.
Polvo eres
¡Sci-fi especulativa, yay! =3
Lo veo ganador claro, para qué nos vamos a engañar. No sólo porque la forma de enfocar el relato y el género escogido ya me tenía ganado de antemano, sino porque el acabado final es impoluto y la lectura se hace muy amena.
Siento que parece que estoy repitiendo un tanto las apreciaciones de Eli, pero de verdad que me ha encantado y no tengo mucho más que decir.
Quizá hay una cosa que… No me termina, pero es posible que sea cosa mía.
En el último párrafo, el protagonista reconoce su deseo de seguir dando tumbos por las diferentes dimensiones hasta llegar a una donde esté muerto debido a la revelación de lo que le estaba sucediendo. Es algo que en los primeros instantes vería hasta lógico, pero en seguida caigo en la cuenta de que daría igual, ¿no? Quiero decir, aunque llegue a una dimensión en la que él haya resultado muerto, continuará avanzando a otra donde esté vivo. De hecho, es posible que ya hayan estado en dimensiones así y no las recuerde, porque estaba ausente y por lo tanto carecería de conciencia.
A lo que voy es que son muchas dudas y posibilidades hipotéticas como para que me resulte creíble que un tipo que le haya estado dando vueltas un tiempo a eso, piense con esa seguridad que todo acabará al llegar a una de esas dimensiones.
¿Has montado un cometa?
Lo primero, decirte que me has ganado con la historia. Dejando al margen el argumento de Polvo eres, es la que más me ha convencido y de ahí los cuatro puntos. Parte de un concepto interesante como el de la "pena de reclusión/muerte/exilio en cometa", la forma en que presenta a los Comaru no está mal, tiene ese giro de guión final que llega de forma progresiva y orgánica, tiene viajes/pliegues temporales (¡me encantan los viajes/pliegues temporales! =3) y la forma en que está narrado es bastante de mi gusto (inevitable recordar la historia que V le enseña a Evey en V de Vendetta, no se si habrá sído fuente de inspiración para el planteamiento).
Sin embargo, si que hay varias cosas que me han convencido menos y me han hecho bailar un poco el segundo y tercer puesto entre tu relato y el de Vivian, que me convencía algo más en los aspectos no-argumentales:
-V1114IN, Plaubflfoy, Comaru, Koly, Kryathos37, W1LD, Piu, Lee, Sora... He visto lo que has hecho ahí pero me sobra, porque cada vez que me topaba con uno de los nombres propios me sentía fuera de la historia. No soy partidario de meter una retahíla de nombres propios inventados de forma random en una historia si van a ser simplemente una enumeración o si no van a tener un mayor peso en el relato, pero es que el recurso que has usado me convence todavía menos. Creo que con la descripción de los lugares sin nombrarlos, esa parte del relato habría ganado enteros.
-Esto es algo personal porque cada uno tenemos nuestras filias y fobias a la hora de escribir y leer, pero hay algunas construcciones que no me terminan de gustar, antinaturalmente artificiosas por así decirlo ("Cuando menos lo pensé ya estaba solo, con más silencio que un llano desierto").
Vivian
...calló de rodillas, perdiendo el control del capitán, que dejó de levitar y calló una vez más al suelo.
Oh. Joder. No. Nope. Nein, nein, nein!
Eeeejem, sí, esto... Si hubiera sido una ni lo habría comentado, pero es que el ver los dos "calló" tan juntitos ahí ha sido superior a mis fuerzas, sorry ^^u
Por lo demás, un relato de acción y aventura muy divertido, con guiños a Dune (esa mención a Arrakis por ahí), personajes bien caracterizados, ameno de leer, buenas descripiciones de la acción, interesantes pinceladas del universo donde se plantea la la historia y sus peculiaridades, y un protagonista carismático que es la definición de total badass y en mi cabeza es igualito al sargento Jhonson de Eatatau, lo cual es obviamente algo positivo.
Realmente no hay grandes pegas que poner a tu relato, pero le doy los tres puntos (después de bastantes dudas, como ya he dicho) porque sencillamente la temática y los enfoques de "Polvo eres" y "¿Has montado un cometa?" me son más atractivos que la temática de acción-aventura del tuyo. En cualquier caso, felicidades por la historia, de verdad.
Autocrítica a Era rusa y se llamaba Kudryavka
Dudo mucho que me vuelva a meter en fregados históricos de este tipo, porque reconozco que el relato me supuso un incordio a la hora de escribirlo. Todo comenzó con un pensamiento estilo "si Mecano hizo una canción, ¿por qué no voy a poder hacer yo un relato corto sobre Laika? Seguro que queda chulo".
Ja. Y un cojón de pato.
A pesar de lo que pueda parecer, la información del tema que hay por ahí es escasa y poco clara, debido tanto al secretismo del contexto de la guerra fría (no fue hasta 2002 que se desclasificaron algunos documentos y se supo que Laika murió a las pocas horas de viaje con bastante sufrimiento en lugar de una semana después y de forma indolora, con eso lo digo todo), como de los pocos instrumentos de medida de la misión y los pocos testimonios existentes.
Aparte de eso, cuanto más me iba metiendo, más dudas me venían (¿el espectro sonoro residual de radio existente en las capas altas de la atmósfera puede ser percibido por un perro en un entorno oxigenado? ¿el Sputnik II, supuesto llevaba el mismo módulo esférico que el Sputnik I, emitía simultáneamente a los sonidos de Laika el característico "Beep Beep" de la primera misión?...)
Total, que para cuando me di cuenta, tenía retazos de información en abundancia pero poca fiabilidad, y tenía que ponerme a describir la agonía que pasó una pobre perra hace cincuenta años. Y tanto si frivolizaba su agonía incluyendo demasiado, como si le restaba importancia omitiendo parte de ella, sentía que estaba traicionando su recuerdo, con lo que fue un coñazo y un malestar constante a la hora de escribir. Además no me terminó de gustar el resultado; porque creo que ni termina de funcionar la introducción de Masha, ni la forma de explicar en lenguaje accesible pero técnico los pormenores de la misión, ni el subtexto que le quería meter.
En fin, como sea, que el siguiente relato que haga buscaré algo que tratar con mayor libertad.
Un poco de miscelánea espacial, con la mejor página web que podréis ver en la actualidad y otras petisoperías curiosas que encontré documentándome:
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- -El High Definition Earth-Viewing System es, hablando en plata, una jodida maravilla a la que llevo enganchado un mes. Se trata de un experimento que emite en directo desde cuatro cámaras HD las vistas desde la ISS (la Estación Espacial Internacional).
De esta forma, gracias a una cámara cenital, dos mirando hacia "delante" y una cuarta hacia detrás, podemos ver el amanecer, el anochecer, la curva terrestre, el avance de la línea de sol y sombra, los fenómenos atmosféricos... De todo.
Como os he dicho, llevo un mes entrando de vez en cuando como un niño nerd con un microscopio nuevo y estoy encantado, más de una vez he enchufado el ordenador a la televisión para darme el gusto de ver un amanecer sobre la superficie terrestre con un café calentito entre las manos.
-El SoundCloud de la NASA y... No se, una biblioteca de sonidos de misiones espaciales que encontre por ahí buscando los latidos de Laika. Hay cosas interesantes como el rugido de pruebas de propulsión, sonidos de plasma interestelar, el Beep beep del Sputnik, o el Houston we have a problema.
El tema este de la diferencia entre los latidos reales y los de lo que podríamos llamar "dispositivo del perro muerto" lo encontré también pero le he perdido la pista.
-A poco que os gusten los rusos (¿pero existe alguien a quien no le gusten los rusos?), el blog de Rusadas es muy recomendable, y fue a partir de él como llegué al moderadamente interesante cómic de Nick Abadzis. Cantidad de información sobre el programa espacial soviético, arquitectura (y su decadencia) soviética, y ese tipo de cosas.
-El resto de cosas que encontré sobre el Sputnik II y sus protagonistas (Gazenko, Yazdovsky, Laika, Koroliov, Krushchev...) son más áridas, oscuras, contradictorias y confusas, así que ni me molestaré en pasarlas.
Respondiendo al comentario de Eli sobre el relato:
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Eli Lawliet escribió:…
Correcto, has dado en el clavo con la separación de los párrafos y la razón. No se por qué lo hice pero a la hora de mandar el MP a Buddha, y cuando ya había dejado cerrado el relato el día anterior, me pareció que no me convencía la separación de los párrafos y rehice muchas cosas en cinco minutos. Al verlo ahora soy consciente de la cagada que fue hacerlo
Lo de la nota del autor es algo con lo que estuve dudando bastante. En un libro, incluir una nota del autor es fácil porque en formato de página resulta muy visual: ves el asterisco o lo que sea, bajas la vista, lees la nota y continúas la lectura. En formato word o PDF el proceder es similar, pero en un formato de texto continuo como el de estos relatos, el mandar las notas al final del todo no creo que funcione bien, porque tienes que hacer el scroll hacia abajo y luego volver arriba para tratar de encontrar el sitio por donde habías dejado la lectura, interrumpiendo mucho el ritmo.
Quizá lo que debería haber hecho es eliminar la nota, pero consideraba que era importante el detalle del nombre de la perra para configurar al personaje y sus pensamientos sobre el asunto.
Y opinión sobre el tema de la extensión de los relatos:
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The Buddha escribió:Un autor me dijo que su relato probablemente excedería las palabras máximas, le dije que intentara respetar el límite, pero que si se pasaba en unas cuantas, por esta vez no pasaba nada. (Este autor consiguió reducir las palabras para que entraran en los límites establecidos.) Otro, sin embargo, me envió el relato a ultimísima hora y me dijo que se pasaba en palabras. Decidí hacer la vista gorda por una vez, para que la participación aumentase. Si tenéis alguna pega y queréis que salga de concurso, me lo decís por privado, no hay problema. Todo se puede debatir.
...
Yo había pensado que al relato que superase el máximo de palabras se le restasen x puntos. No sé, como veáis.
Y a otro se le olvidó completamente decir que se había pasado doscientas y pico del límite... Mea culpa ^^u
Dejando claro que soy parte infractora, os hablo un poco de cómo estaba el asunto en los tiempos de maricastaña por aquí.
El límite de palabras siempre había sido algo bastante orientativo que no se tomaba muy en serio hasta que hubo en una edición un relato que cuadriplicó o quintuplicó el límite, hubo follón en el tema, y en adelante lo del límite se hizo más restrictivo (creo recordar que se puso 2500 palabras con una horquilla de más/menos quinientas).
El asunto es que en algún momento, no se muy bien cuando, se decidió ampliar el límite a las 3500 actuales para tener algo más de libertad y aún así respetar la esencia del relato corto, sin mentar lo de la posibilidad de dejar un poco más o menos de margen.
Visto lo que habéis dicho, propongo una solución. En lugar de seguir ampliando el límite paulatinamente, o poner un límite de tolerancia por exceso que al fin y al cabo es como aumentar el límite, ¿y si metemos penalizaciones de cinco puntos (por decir un número) por cada quinientas palabras que nos pasemos del límite? O incluso penalización de un punto por cada cien palabras excedidas.
Ejemplos de ambas formas de penalizar:
Miss Obsidiana: 3700 palabras, -5 ptos o -2 ptos.
Mister Granito: 3950 palabras, -5 ptos o -5 ptos.
Miss Pirita: 4400 palabras, -10 ptos o -9 ptos.
...
Haciendo algo de ese estilo, se conseguiría beneficiar a los que se esfuerzan por cumplir las normas del concurso, pero a la vez permitiría participar a los que se toman el concurso como una excusa para escribir y prefieren dejar el relato como tenían en mente en lugar de "caparlo" contra su gusto para ajustarlo exactamente a las bases.
EDIT de las penalizaciones, que me había hecho un lío mental con la segunda forma de penalizar que proponía ^^u
Re: Concurso mensual - 38ª edición: El espacio
Publicado: Sab Feb 20, 2016 8:10 pm
por Drag
Polizonte Nack escribió:
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- SRMS
Como bien has dicho, el relato es prácticamente una broma, algo así como un spoof dadaísta de los diferentes subgéneros y situaciones de la sci-fi espacial, por lo que es difícil valorarlo dentro de un contexto de relatos más amplio más allá de con un uno.
Se lo divertido que es hacer este tipo de cosas y lo libre que te sientes dejando la mano suelta y el cerebro desatado (me declaro culpable de haberlo hecho alguna vez xD), pero suele suceder una cosa, y es que el humor de este tipo suele funcionar mejor al escribirlo que al leerlo, y eso es lo que me ha pasado a mí, que salvo un par de ocasiones y la rotura de la cuarta pared al final, no ha terminado de sacarme la sonrisa, porque si hubiera simpatizado con los gags, lo más probable es que hubiera quedado más arriba ^^u
Siempre que escribo relatos intento hacerlo seriamente, pero siempre llego al punto de pensar: "Pero..pero...y si meto aquí un dinosaurio o una situación que fuera de contexto no tenga sentido?". Me puede, es superior a mí. Algún dia intentaré hacer algo serio, lo prometo. Pero de momento seguiré con muchas más situaciones sexuales confusas e incoherentes y luchas de robots gigantes contra dragones espaciales.
En la clase de lengua me mosqueaba muchísimo por ello: Hacía relatos absurdos e insultantes( hasta me llegaron a castigar y obligar a pedir perdón por ello) y me suspendían, un dia decidí por probar un relato de amor pasteloso. Me pusieron un 10. Bueno, mi clase no es que fuera muy normal. Un día nos mandarón hacer puntos de libro y un colega mío se encontro en el cajón uno repleto de esvásticas nazis.
Re: Concurso mensual - 38ª edición: El espacio
Publicado: Sab Feb 20, 2016 8:31 pm
por Eli Lawliet
Polizonte Nack escribió:- Spoiler: Mostrar
- ¿Has montado un cometa?
Lo primero, decirte que me has ganado con la historia. Dejando al margen el argumento de Polvo eres, es la que más me ha convencido y de ahí los cuatro puntos. Parte de un concepto interesante como el de la "pena de reclusión/muerte/exilio en cometa", la forma en que presenta a los Comaru no está mal, tiene ese giro de guión final que llega de forma progresiva y orgánica, tiene viajes/pliegues temporales (¡me encantan los viajes/pliegues temporales! =3) y la forma en que está narrado es bastante de mi gusto (inevitable recordar la historia que V le enseña a Evey en V de Vendetta, no se si habrá sído fuente de inspiración para el planteamiento).
Sin embargo, si que hay varias cosas que me han convencido menos y me han hecho bailar un poco el segundo y tercer puesto entre tu relato y el de Vivian, que me convencía algo más en los aspectos no-argumentales:
-V1114IN, Plaubflfoy, Comaru, Koly, Kryathos37, W1LD, Piu, Lee, Sora... He visto lo que has hecho ahí pero me sobra, porque cada vez que me topaba con uno de los nombres propios me sentía fuera de la historia. No soy partidario de meter una retahíla de nombres propios inventados de forma random en una historia si van a ser simplemente una enumeración o si no van a tener un mayor peso en el relato, pero es que el recurso que has usado me convence todavía menos. Creo que con la descripción de los lugares sin nombrarlos, esa parte del relato habría ganado enteros.
-Esto es algo personal porque cada uno tenemos nuestras filias y fobias a la hora de escribir y leer, pero hay algunas construcciones que no me terminan de gustar, antinaturalmente artificiosas por así decirlo ("Cuando menos lo pensé ya estaba solo, con más silencio que un llano desierto").
Gracias por los comentarios Poli.
Lo de los nombres lo pensé mucho, por qué dije: "Pensaran que estoy siendo pelota". Pero más que nada fue porque soy MALISIMA poniéndole nombres a las cosas. Luego miré a Plaub en la silla (tema) y pensé "sería un buen nombre para una raza extraterrestre"... Así que partiendo de ahí me tiré de otros usuarios para darle nombre a mis planetas, Cometas etc... Que a lo mejor y si estaban de más, pero no me importó mucho usarlos en su momento. Tal vez el único que tenga verdadera justificación sea "Comaru" que me sonaba a Cometa y quise que se entendiera como una derivación de esa gente.
Inspiraciones, realmente ninguna. El relato original iba de un abuelo contándole a su nieto que unos extraterrestres habían traído Cometas (como si fuera un parque de atracciones) y podías darte una vuelta por el espacio... Pero al final la idea no me convenció y en un viaje de regreso a casa se me ocurrió la idea de algo más serio, y fue como nació el sistema Cometa de castigos. Lo de que fuese la misma persona no estaba dentro de los planes, pero mientras más escribía más parecía que todo se iba dando a que fuera así, por lo cual me bastó con modificar algunas cosas del inicio y dar una que otra pista para que todo cuadrara, pero sinceramente se dio por pura casualidad.
Pudo quedar mejor, obviamente si, pero para ser lo primero que escribo después de alrededor de 10 meses sin tocar nada, me siento bien.
Pretendo ser constante en el concurso ahora que me he animado a participar.
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Sobre la extensión, me parece correcto lo de la sanción de puntos. Me gustaría que se aplicara a partir de la siguiente edición.