Poco que comentar sobre la teoría, más todavía a la luz del último capítulo. Todo muy interesante y ojalá vayan por ahí los tiros. Pero lo que quiero comentar aquí, va más relacionado con otras cosas.
Primero
Han pasado muchos años entre unos eventos y otros, ¿Oda va improvisando sobre la marcha o, cómo muchos creemos, es más listo que el hambre?
Si todo termina teniendo relación (capítulos 133, 650, 1177) podría explicarse con algo que denominare, “el enigma espaciado” que no sería otra cosa que la capacidad de Oda de sembrar un misterio y no sentir la más mínima prisa en explicarlo XD. Hoy no lo parece, pero los
mugiwaras no parecen simples personajes accesorios para abultar la tripulación, sino que cada uno a su manera, parece estar intrinsecamente relacionado con el
lore de la serie. Si es el caso, puede que la fruta de Chopper sea más que un mecanismo para hacer de él un reno parlante, de modo que, aquello del hongo milagroso y el sueño de curar cualquier enfermedad, no sea un mero detalle anecdótico. Así, el ataque de Barbanegra a la isla de Drum (cap. 133) no sería simple casualidad. Como no lo sería tampoco, que Oda deje caer pistas sutiles 600 y 1000 y pico capítulos después. No porque exista una gran ingeniería detrás, sino porque sencillamente, Chopper desempeña un papel importante que se ha espaciado en la trama, como se pudo haber espaciado el tema del All Blue con Sanji, el Sake de Binks con Brook o el Siglo Vacío con Robin. Todo es central, todo es importante, pero la estructura de la serie ha mantenido cada enigma relevante oculto el tiempo que haga falta.
Segundo
Independientemente de si hay o no intencionalidad de
lore en capítulos tan alejados entre sí, a mi siempre me ha parecido digno de
elogio, la coherencia y arquitectura interna de la obra. Cuando conectas el capítulo 133 con el 650, solo puedes sentir satisfacción no por ningún
foreshadowing o gran revelación, sino por la sencillez de ver como la historia mantiene un nivel de coherencia tan grande, que algo dicho en el año 2000 se mencione 11 años después de manera tan trivial y mundana. Son detalles tan pequeños, que por esa misma razón, asombra cómo Oda los recuerda, recupera y los une con tanta soltura y ligereza.
Para mí, esto no puede ser fruto de planificación extrema, porque no creo que nadie pueda alcanzar un nivel semejante en un contexto de producción cuya condición de posibilidad es la espontaneidad. Por tanto, creo que Oda tiene un talento fuera de serie para escribir con coherencia abrumadora. Y digo talento y no técnica, porque creo que es una capacidad innata para que esto simplemente se le de bien, de forma natural, sin forzarlo. Y sí, sé bien que Oda es muy perfeccionista y que suele planificar muchas cosas, pero no parece que algo así pueda darse solo con esto en su contexto de trabajo y la naturaleza de su oficio.
Tercero
No me gustaría del todo que esta teoría se haga realidad porque podría ir en contra de lo que Chopper representa. Hace mucho que no leo el arco de Drum como para recordar toda su historia, pero hace poco vi el
Live-Action y el Dr. Hiruluk (o no recuerdo si fue la Dra. Kuraha) le dijo a Chopper que no existen setas mágicas que todo lo curan. Que, si quiere curar y salvar personas, debe aprender medicina. El mensaje es potente y me parece que esta alineado con el rol que desempeña Chopper en el manga. Que ahora resulte que su fruta (despierta o no) tiene la capacidad de curar cualquier enfermedad, aunque podría ser coherente con el diseño original del personaje y sus poderes, filosóficamente hablando me genera cierta contradicción. Si bien el mérito de Chopper como médico no quedaría anulado de golpe, la moraleja de lo que significa ser doctor quedaría aplastada, así como también existiría el incómodo pensamiento de hasta qué punto su fruta condicionó su gran expertiz. Aunque bueno, supongo que se podría justificar en parte con el mismo potencial de la fruta: alguien sin conocimientos médicos no podría desbloquear su potencial. Aunque, tocará ver la ejecución, porque esto podría caerse si el despertar de Chopper consiste en curar cualquier herida o enfermedad solo con tocarte. Sin costes ni limitaciones.