Lo primero es: ¡Felicidades! Lo segundo decir que en este tema sí que voy a escribir, porque realmente me parece que se merece más mensajes que el otro más polémico. La verdad es que me he mantenido bastante ajeno a todo lo acaecido estas últimas semanas, hay asuntos que no me competen y que, si no se solucionan en 14 páginas (que eran las que había cuando me encontré con el tema) no se solucionan en 50.
En todo caso, por lo que he podido leer y lo que me han contado, no sólo habéis sido víctimas de otro de esos grupos arribistas sin estribos que surcan la red; también habéis sido víctimas de vosotros mismos, de vuestros principios, de vuestra honestidad y del respeto propio que os obliga a ser fieles a unas pautas de comportamiento que en la comunidad hispana de este mundillo consta con pocos defensores, y menos practicantes.
Encuentro pues doblemente meritorio que bajo la bandera de vuestros ideales hayáis conseguido manteneros vivos durante 4 años en el indómito océano que constituye internet. ¡Y lo que os queda! Acabo de echar una ojeada a vuestro regalo, y es magnífico. El principio de esta gran serie como nunca antes se había encontrado en internet, el principio de una serie que marca vuestra existencia como página ha llegado hoy renovado, y ojalá este espíritu rejuvenecido vaya más allá de lo visible y suponga un nuevo advenimiento de la ilusión con la que hace 4 años zarpasteis, la que muchos se han empeñado en minar, que permanece inocente e incorrupta en lo más profundo de vuestro ser.
Eso es todo, que este insigne navío siga surcando los mares durante otros cuatro años más, disfrutando de la placidez y luchando contra las tempestades, pues toda buena aventura precisa de momentos difíciles y de largos tramos de bonanza en los que la suave brisa del mar se lleva los malos recuerdos y deja ver el brillante sol en el mar azul.
A vuestra salud
