Del vídeo no puedo decir demasiado, estoy de acuerdo con el punto expuesto, pero el hecho de gritar y hablar de esa manera tan agresiva no le va a dar más razón. El principio es crear polémica y lo ha hecho, pero no tiene mayor interés.
El problema con todo este tema es el heterogéneo desequilibrio social que hay con el tema. Se refuerzan y permiten posturas que son antagónicas con la causa de igualdad mientras se ignoran otras que van más encaminadas a conseguir una verdadera equidad.
La sociedad, aunque consideramos que ha avanzado mucho en muchos temas como el del machismo, sigue fallando en la base, sigue teniendo un mal planteamiento desde raíz que hace que en general, la actitud social siga respondiendo de una manera del todo desajustada a ciertas situaciones.
Como se ha dicho ya, no tiene sentido que los hombres de ahora paguen por el machismo de sus predecesores, como si fueran causa y consecuencia de unos actos pasados que además (Y por suerte) muchas mujeres no han sufrido y por ende, culpables y carentes de derechos por ello.
El hecho de hoy día exista machismo, porque sigue existiéndolo a muchas escalas y en muchas situaciones no significa que como respuesta social tengamos que permitir que deliberadamente se humille a los hombres por una presunción de culpabilidad.
Eso no solo es una aberración, sino que degrada también a las propias mujeres. En vez de luchar por una verdadera igualdad de oportunidades y la erradicación del machismo, dejamos que hagan la pataleta, les permitimos una postura radical como compensación al machismo aunque eso signifique abocar en sexismo hacia la imagen del hombre en general y mientras ellas se entretienen haciendo la gracia nosotros nos dedicamos a otra cosa.
Ahí se está humillando a todo el mundo; a los hombres, dando la falsa imagen que son malos de serie y no merecen mejor consideración hasta que no demuestren lo contrario (Presunción de culpabilidad); y a las mujeres mostrando una falsa imagen social de “Luchadoras por la causa” que lo único que están haciendo es mostrar todo lo contrario, debilidad. Haciendo parecer que como somos inferiores y débiles podemos tomarnos libertades fuera de jurisdicción y ser aplaudidas por ello, como se indica en el vídeo. Presuponiendo que merecemos un trato preferente por el hecho de ser mujeres y porque la sociedad durante todos estos años ha sido machista.
¿Eso es igualdad? Lo que parece es un juego del tira y afloja.
Con ese juego de hipocresía lo cierto es que no sale ganando nadie.
La violencia de género, por ejemplo. ¿Qué pasa, es unilateral? ¿Vamos a hacer campañas solo para las mujeres maltratadas? Por supuesto que es un problema del que hay que ocuparse, pero también hay hombres maltratados ¿Ellos no merecen apoyo, no merecen campañas de sensibilización, no merecen oportunidades si están en una situación tan difícil? Puede que precisamente por no tener eco social, como antes no tenían esas mujeres, no se atrevan nunca a denunciar su situación, no se atrevan nunca a salir de ese problema porque no consideran que tienen apoyo ninguno, se sienten débiles y humillados, pero no, vamos a encargarnos solo de las mujeres, ¿Qué clase de favoritismo es ese? ¿Estamos insinuando que las mujeres merecemos
más ayuda por el mismo mal? ¿O es que pensamos que como los hombres son unos machos que se arreglen solos? Menuda actitud social. Así no hacemos más que remover la misma mierda, seguir reforzando la idea implícita que los hombres tienen que ser unos machotes, bien fuertes y apañarse solos y las mujeres merecemos un trato preferente, una palmadita en la espalda y muchos mimitos porque somos débiles.
Y en el ámbito laboral la cosa no mejora. ¿A qué ángel tengo que agradecer que bajara del cielo con la iluminación divina de obligar a las empresas a contratar mujeres? Porque … ¡Sí, señor! ¡¡Esa es la actitud!!
Vamos a obligar a las empresas a que incorporen mujeres a la plantilla; es básicamente insinuar que no pueden conseguir trabajo por ellas mismas y que el puesto que logren no lo merecen en absoluto, solo están ahí porque hace falta rellenar hueco. Muy bien, una palmadita en la espalda y una piruleta. ¡Qué idea tan fantástica! Y los hombres que también tengan dificultades para ser contratados por el motivo que sea, a esos que les den, estamos ocupados fingiendo que nos importa mucho la igualdad.
Pero bueno, ese es un tema que ya no origina problemas, porque no hay trabajo para nadie.
Otro escabroso asunto, sin duda, es el “
misterioso” motivo por el cual hay pocas mujeres bombero o policía (Tampoco hay muchas en trabajos de construcción, pero eso no da caché nadie se queja). Debe ser cosa del machismo. Para ver lo solidarios que somos todos, haremos más fáciles las pruebas de las mujeres, porque como todos sabemos, cualquier criminal que se precie correrá menos en la huida si le está persiguiendo una mujer policía que un hombre, y ni hablar de la educada actitud de las llamas ante una mujer bombero, no le hace falta ninguna aptitud física, el fuego se aparta a su paso, las puertas se tumban solas y la manguera disminuye su presión para que no sea nada difícil sostenerla …
Y después pedimos igualdad, tócate las narices
Una cosa es demandar que ante las mismas aptitudes no se tenga en cuenta el sexo, como ocurre en la mayoría de trabajos, y otra pasarse con la tontería.
Pero así dejamos que funcionen las cosas en la sociedad; cuando una cosa va mal, se estira del lado contrario para compensar y así de una chapuza inicial hacemos una chapuza mayor. Todo un festival del humor, vamos.