¿Un trillón fleur? ¿Acaso sabes cuánto es un trillón? Por Oda, si antes Robin hacía ataques con centenares de fleurs y ahora ha pasado a miles después de dos años... quieres que de aquí a unas cuantas sagas pase por cientos de miles, millones, billones y trillones?¿?¿?¿!!!!!!!!!!
Para hacer una bestia gigante del tamaño de San Juan Wolf (o lo suficiente como para hacerle frente) bastan con un millón de fleurs, y eso exagerando. Y yo no creo que sea un "ser" idéntico a Robin... quiero decir, no hace falta.
-Si en mis manos estuviera y yo fuera Robin haría una extensión de mi cuerpo con carácterísticas antropomórficas básicas (si puedo, mañana haré unos dibujos sencillos y los subiré, como hizo Ogaleri xD). Situaría a Robin en una plataforma de algo, tal vez un barco, y donde estuviera protegida. A partir de ahí y a base de manos daría forma a una robusta bestia "manual" xD
-Esa es la primera opción que valoraría, la segunda es que no hace falta crear un objetivo enorme que estuviera continuamente presente en el combate. Me refiero a que, aunque Robin tarda un poquito (cada vez menos) en dar formas a sus ataques, y un ataque de dimensiones titánicas como para herir a San Juan Wolf requeriría su tiempo, mantener esa "cosa" sería más fácil que repetir la operación cada vez que realizara un movimiento ofensivo pero el punto débil de Robin es su baja defensa y si maximizamos su punto débil a esas magnitudes sería catastrófico! Si el supuesto combate se realizara en un lugar donde San Juan Wolf pudiera moverse con facilidad entre grandes obstáculos (algo como un bosque de árboles como los de Ohara) Robin podría esconderse, jugar con su técnica de florecer ojos para ver sus movimientos y hacer aparecer giga-puños a diestro y siniestro por donde menos se lo espere el grandullón.
Me he extendido... Lo que quiero decir es que una réplica de Robin en grande no es viable... ya que si sus extremidades sufren el mismo destino que sus réplicas, ponerle cabeza a una copia suya sería duplicar la posibilidad de daño en dicha parte de su cuerpo, y así con es resto de su ser. A ninguno nos gustaría ver como su busto sufriera las inclemencias del enfrentamiento.























