Historias Piratas, Volumen2

Foro donde los usuarios pueden demostrar su destreza artística dando a conocer sus fanfics, fanart, poesia, historietas...
Avatar de Usuario
Terreis
Moderadora
Moderadora
Mensajes: 3185
Registrado: Mar Abr 12, 2005 3:46 pm
Ubicación: You'll never know what you can do until you try ...
Edad: 43
Género:

Mensaje por Terreis »

04.Farsa, viejas amigas y as en la Manga.

Era cierto, Monkey D. Luffy, estaba vivito y coleando, aun que estaba a buen recaudo por la Marina.
El silencio era patente, el muchacho de antaño que había surcado los siete mares, se había convertido en todo un hombre, alto, fornido, de un gran porte y con dotes para la ironía, era sin duda el modelo de hombre que la almirante Alira le gustaba, si tuviera oportunidad, no se lo pensaría dos veces y se lo llevaría a su lecho.

--grrrr, me estas tomando el pelo, es imposible todos lo vieron morir—siguió insistiendo Zoro sin creer que su capitán estuviera aun con vida.
--mira que eres cabezón, si yo digo que esta vivo es que esta vivo—replico Alira con algo de fastidio.
--bien, entonces déjate de rogar y cuéntame—inquirió Zoro.
--escúchame atentamente lo que te voy a contar, nadie conoce realmente que paso, solo varias personas conocemos la historia y el motivo de por que Monkey D. Luffy esta con vida, solo te pido que mantengas el secreto y no se lo cuentes a nadie—empezó a narrar la almirante.
--antes muerto que contárselo a alguien—afirmo el espadachín con seriedad.
--bien presta atención pues…

…Hace 7 años, en la una archipiélago compuesto por cinco islas, el cual se le conocía esa zona como las Cinco Muertes y donde estaba situada la segunda base mas importante de los marines, después de la todopoderosa Arevalat. Su isla principal se la conocía con el nombre de Darab-Rud, en ella había sido construida por un la mano del hombre, una hermosa ciudad con, multitud de plazas, jardines, fuentes y una gran plaza central, de donde salía una calle principal que llegaba hasta el muelle de aquella ciudad. Aquel día, la ciudad estaba rebosante de gente, mas de lo habitual, el motivo era que el Rey de los Piratas Monkey D. Luffy, había sido arrestado y seria ejecutado en la plaza principal de la ciudad.
La ciudad estaba tomada por los Marines y a cada centímetro se encontraban un capitán con una patrulla, aquel día la villa era un autentico bunker, no solo por que iba a ser ejecutado el Rey de los Piratas si no que se encontraba todas los altos cargos, incluido el Gorousei.
La hora llego como un péndulo que cae y corta el aire, Monkey D. Luffy desfilaba por la calle principal, custodiado por un escuadrón de marines, y a la cabeza de estos iba el Almirante Koby y el vicealmirante Helmeppo.

Ajenos a esto en una habitación semioscura, colindante al palco principal donde estaban reunidos los altos cargos de la marina, una joven era sujetada por ambos hombres, mientras hacia intentos de soltarse de sus captores y gritaba con lágrimas en los ojos:

--me distes tu promesa, que lo dejarías con vida padre… me has mentido… deje la piratería e iba a formar parte de la Marina, como has podido romper tu promesa—

--te equivocas mi niña, yo no he roto la promesa y la prueba de eso esta aquí…entren con el—dijo el Almirante Supremo Delacour.

Dos marines fornidos traían a cuesta a un tercer hombre, este llevaba puesta un gabán de capitán de barco y estaba sin sentido pero aun vivía.

--luffy… no puedo ser—aventuro a decir la mujer.
--el Luffy que desfila por la calle principal es Bon Kure, esta hipnotizado y se cree Monkey D. Luffy y gracias a su akuma no Mi, da el pego a la percepción—explico Delacour.—así que ya estas cumpliendo tu parte del trato que me ha costado mover cielo y tierra para convencer a esos carcamales, aun que esa excusa que te has buscado de sacrificarte por lo demás no te pega mucho, pero mientras que entre a formar parte de la gran familia de blanco no te pediré explicación—
--menudo péndejo estas echo, padre—dijo riendo Almirante en funciones Hiperion. —Por cierto donde vamos a llevar al piratita—
--muestra más respecto a tu padre…novato—bramo Delacour.--Monkey D. Luffy será llevado a la prisión más segura de las que poseemos, la terrorífica prisión de Neilihti—…


El silencio volvió a la sala de comunicaciones, cuando Alira termino de narrar la historia.

--así que Luffy esta en Neilihti…uhhh…será difícil de sacarle de allí—comento Zoro.
--tu limitate a reunir a la panda, que llegada la hora tendréis ayuda divina y misteriosa caída del cielo—explico Alira. —ahora tengo que marcharme.
--muy bien, en cuanto reúna a los nakamas te lo haré saber, corto y cierro—termino de decir Zoro.

La Almirante se levanto de su asiento y puso rumbo a su barco Acadios, era preciso abandonar la base y poner rumbo al encuentro de Lusian, rauda como en mismo viento se ponía a cruzar la baranda, cuando una voz de mujer hizo pararla en seco:

--por fin te encuentro capitana—

En toda la faz de la tierra solo había una única persona que aun la llamaba por ese rango, alta, delgada, con curvas sensuales, de cabellos castaños y rizados, con ojos verdes como el mar, allí en se encontraba plantada la capitana andaluza Nico d’Robin.

--Nico, pero tu que haces aquí—grito de jubilo Alira, mientras abrazaba a su vieja amiga.
--bueno, pues me aburría en mi base de Alandalus y dije me voy con mi vieja capitana de aventuras, que seguro que las hay, además tengo ganas de hacerle la puñeta a Kitakaze, jijiji—explico la joven.
--pues bienvenida abordo vieja amiga—dijo la Almirante pasándole el brazo por el hombre con afecto.

Las dos se subieron al Acadios, Nico, fue acompañada por el sargento Siles al Camarote para invitados, mientras la Sargento Carter daba órdenes de que todo el mundo se pusieran en marcha y ocuparan sus respectivos puestos. La almirante Alira se ponía al Timón.

--todo en sus puestos Almirante—grito Carter.
--que todos se preparen, en cuanto tomemos la primera puerta, quiero que arríes todas las velas y que todos se sujeten, vamos a mostrar al mundo que el Saint Andrews no es el único barco que sabe ir con una locomotora, rumbo al archipiélago de Dreis Serafia—

Dicho esto Alira se trasformo en un tornado gracias a su Akuma, las velas se tensaron por el enorme viento y el Acadios salio disparado por la salida de la base de la Marina.

**continuara**

Nota: Serafia es la isla q pertenece al archipielago de Dreis Serafia, asi que me voy a una isla que esta al lado :P

se que es corta pero aun falta la inspiracion
Última edición por Terreis el Vie Abr 13, 2007 1:33 am, editado 1 vez en total.
Imagen
Ramsus
Moderador
Moderador
Mensajes: 3450
Registrado: Vie Sep 16, 2005 12:59 pm
Ubicación: Etrenank. Solaris.
Edad: 43

Mensaje por Ramsus »

Encantado de conocerla

Decenas de ciudadanos se agolpaban en las salidas de las callejuelas que daban al puerto de la ciudad de Hallet en la isla de Serafia, alumbrado por la luz de los faroles y la tenue luna menguante. Para ellos, monótonos habitantes de una ciudad pesquera bastante anclada en el pasado, estaba siendo un día excepcional: Primero, la llegada del imponente navío de la marina llamado “Estrella Fugaz” que parecía haber escapado del mismo infierno y cuyos hombres habían empezado a desplegarse por la toda la villa, después la llegada de un impresionante buque, también de la marina, bastante más grande que el anterior y ahora esto…
Y es que no había mejor espectáculo que ver al capitán Kitakaze en acción. Lástima que todo hubiese acabado tan pronto.
- Señor, ya lo hemos comprobado –dijo un marine que se acercó al sonriente capitán, que se encontraba en pose triunfal, descargando su inmenso martillo contra el suelo mientras pisaba a un tipo atado como si de un trofeo de caza se tratase- por lo visto se trata del capitán pirata Ircum junto con toda su banda. Tenía una recompensa sobre su cabeza de 10 millones.
- ¿Solo? Bah! ya decía yo que no eran para tanto. Apenas me han durado un asalto –el capitán se agachó ligeramente para hablar con su presa- Ya no oigo ningún Zouzouzou ¿se te han pasado las ganas de reír?
- ¿Qué hacemos con ellos señor?
- Llevadles al Saint Andrews. Que 10 hombres se queden vigilándoles. Los demás os dividiréis en dos grupos. El primero se dedicará a patrullar las calles en escuadras de no menos de cinco hombres, mientras que el segundo se pondrá en contacto con los hombres del capitán Satsuma y les ayudarán con sus patrullas. No quiero que ninguno de los hombres del Estrella Fugaz ande solo por esta ciudad ¿Queda claro?
- SI SEÑOR!!! –gritaron todos los marines al unísono.
- Pues adelante entonces!
Todos los marines se comenzaron a mover organizados por los suboficiales por toda la zona del puerto. Por su parte, justo cuando dos hombres retiraban al semiinconsciente Ircum, el capitán Kitakaze vio algo extraño. Ese hombre tenía una herida en la cabeza que él no había provocado y parecía bastante reciente. ¿Quién le había podido hacer eso en una ciudad llena de humildes pescadores? Tras quedarse fijo un momento en el pirata, no pudo reprimir un gesto de contrariedad. “Hablar antes de pelear…”

Mientras, entre toda la gente que se había dado cita allí y que empezaba a retirarse hacia sus casas con una mezcla de emoción, alegría y respeto por lo que acababan de presenciar, observaba con disimulada atención un tipo delgado y de rasgos felinos todo lo que estaba sucediendo. Mirando fijamente al capitán Kitakaze recoger su martillo y conversar con un par de marines, recordó las últimas palabras que éste le dijo durante su “reunión” en el Estrella Fugaz. “Nos da igual lo que Rurouni te haya ofrecido por tu misión. Nosotros te daremos el triple si nos ayudas. Tan solo tendrás que vigilar a Satsuma y mantenernos informados de todos sus movimientos. Recuerda: El triple. Pero si no lo haces...”
Tras quedarse parado unos segundos más, decidió salir de allí antes de que alguien lo reconociese.
--------------------------------------------------------
La oscura noche había caído sobre el bosque a las afueras de la ciudad. Allí, la bella y misteriosa Seastone se encontraba sentada sobre el césped, respirando de forma entrecortada por el tremendo esfuerzo de haber hecho flotar el Caledonia por los aires. Y eso que ya había pasado más de una hora. Definitivamente estaba sobrepasando el límite de sus poderes y eso le estaba pasando factura.
As había ido a recoger algo de leña para la caldera del barco, mientras que Ur seguía vigilando por si aparecía algún nuevo barco en el horizonte. Debía estar alerta, no estaba segura en ese claro del bosque, tenía que volver al Caledonia para prepararlo todo, pero estaba tan cansada…
El sonido de la voz de Ur en su cabeza la hizo despertar de golpe. Su fiel pájaro la estaba avisando de un peligro, pero ya era demasiado tarde.
- Buenas noches señorita. Perdone si la he despertado, pero creo que tengo algo que le pertenece.
Seastone, sentada en el suelo, abrió los ojos como platos al ver ante ella a un hombre alto, moreno y elegantemente vestido, sobre todo por la gabardina de marine que llevaba sobre sus hombros. Llevaba una espada de hermosa empuñadura al cinto y una esfera de kairouseki, “su” esfera de kairouseki, brillando con una fuerte luz azulada en una mano. Iba avanzando hacia ella con pasos lentos. Ella trató de retroceder hasta topar contra el tronco de un árbol.
- No tenga miedo. No pienso hacerle daño. –dijo el marine mientras se acercaba despacio pero sin pausa- Tan solo he venido a hablar con usted. ¿Por cierto, cual es su nombre?
- Se… Seastone. Y tú debes ser…
- Ramsus. Vicealmirante Ramsus. Encantado de conocerla, señorita Seastone.
Las sospechas de la joven pirata se habían confirmado. El principal enemigo de su capitán era el marine que había logrado retener una de sus esferas y ahora estaba justo delante de ella. De pronto Ur apareció y se posó en el suelo en el escaso espacio que había ya entre ellos. El vicealmirante se paró a observarlo un instante.
- Un hermoso pájaro de colores… ¿también es vuestro, señorita Seastone?
- Si… ¿algún problema? –contestó algo envalentonada al ver que su buen amigo estaba con ella.
- No, por supuesto. Tan solo estaba reparando en el gusto que siempre ha tenido Silver por rodearse de gente peculiar. –Ramsus sonrío de nuevo- ¿No pensará realmente que un pájaro de colores me va a detener, verdad?
Seastone se quedó en silencio, mirando fijamente al vicealmirante, que continuó hablando.
- Si estoy aquí esta noche, descuidando por completo mi misión principal, es por usted. Tan solo por usted, señorita Seatone. –se detuvo por un momento y observó lo que llevaba en la mano- Desde que atrapé esta esfera, las dudas constantes que tenía sobre la forma de navegar del Caledonia comenzaron a disiparse, pero aparecieron muchas mas… y ahora por fin tengo ante mí la respuesta.
- No pienso decirte nada, maldito marine!! No se te ocurra acercarte a mí!! AS!!! –Seastone empezó a gritar desesperada a su nakama para que viniese a ayudarle, pero nadie apareció.
- Tranquila, no es bueno que se altere en el estado en el que se encuentra. La única forma de que yo me vaya por donde vine es que me responda a una única pregunta, nada más. Después volveré a la ciudad a cumplir con mi misión y usted estará a salvo. Mi pregunta es simple: ¿En qué consisten exactamente sus poderes y de donde proceden?
- No pienso decirte nada!! Además, si te contesto irás a por mi capitán, que es aún peor que matarme a mí!!!

“AAAAHHH!!” De pronto, saltando desde detrás de unos árboles y gritando a pleno pulmón apareció As como un auténtico salvador empuñando una espada con ambas manos y atacando por sorpresa al vicealmirante por el flanco. O eso creía. Seastone pudo ver como el arma de su nakama chocaba contra el filo, brillante como la luz del día, de la espada de Ramsus. Había desenvainado su arma a tal velocidad que no había podido percibirlo y con tan solo parar el ataque, había conseguido que As se parase en seco en el aire y cayese de pie ante él. Salvo el brazo de la espada, el vicealmirante no se había movido ni un milímetro.
As, algo sorprendido y enfadado por no haber tenido éxito en su ataque sorpresa, se dirigió a Ramsus.
- Por fin te vuelvo a ver, sucio traidor. No sabes los años que he esperado este momento. –As miraba fijamente al marine, que estaba completamente inmóvil- Maldito seas!!
As lanzó un potente corte en vertical hacia la cabeza de Ramsus, que lo detuvo sin problema e hizo que el pirata diera un paso hacia atrás, pero no cejó en la batalla.
- Junto a mi capitán y mi maestro Mijok, tú eras el pirata que más admiraba cuando yo no era más que un grumete. ¿Sabes como me sentí cuando descubrí que el pirata más buscado de los últimos tiempos no era más que una sucia rata de la marina? ¿Sabes lo que eso supuso para todos los piratas que navegan por estos mares?
De nuevo As cargó contra Ramsus, esta vez por un costado y con un rápido movimiento diagonal, pero el resultado fue el mismo. Él seguía inmóvil frente a su adversario, que continuaba hablando.
- Saber que uno de los mejores, de los legendarios, en realidad era un marine que les había estado engañando. ¿Por qué crees que hay tanto mal nacido y ex-pirata en tu bando? Por todos los que decidieron seguir tus pasos! Todo es por tu culpa!! Maldito bastardo!!!
Esta vez As, completamente enfurecido, rodeó de llamas el filo de su espada, la agarró con ambas manos y lanzó un golpe con todas sus fuerzas. Pero cuando apenas había empezado a moverse, Ramsus le asestó un tremendo puñetazo con su otro brazo en el estómago que lo dejó paralizado.
- Has mejorado mucho en estos años, As. Pero aún no es suficiente para enfrentarte a mí. –As comenzó a derrumbarse sobre el brazo de Ramsus- Lo notas ¿verdad? Es la esfera de Kairouseki que llevo en mi mano. Es el lado malo de tener un demonio dentro de tu cuerpo. Confío en que sepas perdonarme.
As cayó inconsciente a los pies del vicealmirante, el cual volvió a incorporarse mirando a Seastone. Ésta había conseguido ponerse de pie, y se encontraba en guardia, con lágrimas en los ojos y un gesto de inmensa rabia en su rostro. Tres esferas de Kairouseki orbitaban a su alrededor envueltas por una brillante luz azul.
Ramsus se la quedó mirando durante un instante, y la sonrió amablemente.
- Siento que haya tenido que ser así, de veras. Pero de todos modos… gracias. Creo que con esto acaba de contestar a mi pregunta.
--------------------------------------------------------
En la taberna la noche no estaba muy animada, pero a uno de sus clientes le daba igual. El pirata conocido como Roca se había pasado por mucho ya con la bebida y se estaba dedicando a cantar una incompresible tonada subido a una mesa con un ridículo gorro en la cabeza. Mijok lo miraba enfadadísimo, casi a punto de lanzarse contra él para pegarle un puñetazo por su vergonzoso espectáculo mientras que Silver reía a carcajadas viendo la situación. Algo más alejado del griterío, desde un rincón de la taberna, un tipo extrañamente vestido acompañado de un perro les observaba atentamente con una jarra en la mano.
De repente, se hizo el silencio en todo el lugar cuando la puerta se abrió de golpe. Todos se quedaron mirando al tipo vestido de marine que estaba entrando por ella… hasta que repararon en el inmenso y pesado martillo que llevaba en sus manos.




Me ha gustado escribir esta historia porque para ella he decidido narrarla desde puntos de vista distintos al del vicealmirante. Espero que os guste, y el siguiente que conteste tendrá que decidir como continúa ésto! :shock:

EDIT: Corregidos algunos pequeños errores ortográficos y de expresión. :ok:
Última edición por Ramsus el Vie Abr 13, 2007 8:42 am, editado 1 vez en total.
Imagen
The Sun is Rising Again...
Avatar de Usuario
Terreis
Moderadora
Moderadora
Mensajes: 3185
Registrado: Mar Abr 12, 2005 3:46 pm
Ubicación: You'll never know what you can do until you try ...
Edad: 43
Género:

Mensaje por Terreis »

ehhhh, te gusta dejarnos en ascuas verdad ¬¬ , mira q te gusta rebuscarte un argumenyo intrigante. la verdad q un duelo en plan tablas entre long_jhon y tu no estaria mal...y otro con Mijok y Kitakaze tampoco :roll:
Imagen
Avatar de Usuario
As Puño de Fuego
Sargento
Sargento
Mensajes: 630
Registrado: Mié Jun 22, 2005 11:08 am
Ubicación: Echando unos toques con Zidane
Edad: 39

Mensaje por As Puño de Fuego »

Bueno aunque no lo creais, bueno mejor dicho no escriba mucho estoy leyendo la historia con muchísimo entusiasmo, lástima que sea algo enclenque aún... :lol: . Estoy pensando seriamente involucrarme a escribir, aunque ya con tantos puntos de vista quizá la historia no tendría mucho sentido...

Por cierto Ramsus nuestra pelea, o mejor dicho tu exhibición me recuerda o esta ligada a esa historia en la que te hice el antagonista, puede que tenga algo de relación con eso?
Imagen
Avatar de Usuario
Reyes
Recluta Privado de Primera
Recluta Privado de Primera
Mensajes: 242
Registrado: Mar Nov 01, 2005 11:11 pm
Ubicación: En Kinderheim 511
Edad: 42

Mensaje por Reyes »

Producciones Reyes presenta:

Cap 2. ¡Enfréntate a mí! La decisión de un pirata

La oscuridad ya era dueña de la noche cuando Reyes y su infatigable nakama Mulder comenzaron su nueva aventura. Sabían que era difícil, tal vez imposible, encontrar a un viejo enemigo pirata. Más aún cuando lo buscaba todo el mundo, desde los altos cargos de la marina hasta las nuevas bandas de piratas dispuestas a cubrirse de honores derrotando a viejas glorias.
Caminando por los estrechos callejones de la ciudad seguía cavilando que pasaría si se encontrase con el bribón Silver. Le venia a la mente los recuerdos de las batallas vividas entre las 4 bandas mas poderosas de los mares. Sus incansables luchas, por demostrar quien merecía el respeto del mundo y del mar, habían hecho que entre las tripulaciones hubiese crecido un sentimiento de familiaridad, compañeros de un mismo viaje pero distintos destinos. "¿Que pasará ahora?" pensaba Reyes, "¿Cual es el siguiente paso?".
El aire nocturno trajo una suave brisa que hizo que un escalofrío recorriera su cuerpo, tal vez los espíritus de antiguos nakamas le estaban diciendo que no estaba lejos de su destino.
- ¡Donde debo... brooop... debo ir ahora mi Capitán! márcame el camino.
La solitaria caminata de los dos viejos piratas fue interrumpida por un grupo que se refugiaba en la oscuridad de los callejones de Serafia. No parecían sospechosos, a ojos de un extraño que rondaba esos lugares simplemente serían unos malandrines sin importancia. Pero el viejo instinto no se pierde, Mulder paro la marcha y olfateo el ambiente. Reyes se quedo mirando al viejo perro y al grupo de desconocidos, dilucidando el porque de la reacción de su nakama. Sonrió mostrando unos dientes demacrados - Gracias Capitán. - dijo mientras cambiaba el sentido de sus pasos y sacaba una botella de ron.

El un bar cercano a la plaza del mercado se encontraban Silver y sus compañeros. Su intención por ahora era esperar como se desarrollaban los acontecimientos y pasar desapercibidos.
- Escúchame botarate - reprocho Mijok refiriéndose a Roca. - ¡Deja ya de beber!, como tengamos que volver a huir apresuradamente por culpa de otra diarrea verbal tuya, te juro que te conocerán por Roca "el pirata castrado de la voz de plata".
- ¡Si señor! - Roca se puso firme ante la reprimenda de su segundo de abordo. Evidentemente se tambaleaba debido a los efectos de la impresionante cantidad de alcohol que había bebido.
- ¡Ja ja! Cuidado con el humor de Mijok, te aseguro que la tormenta de hace varios días es mucho menos temperamental - Rió Silver ante la cara de asombro del inconsciente Roca.
El buen humor de la tripulación desentonaba con la situación que vivían. Eran perseguidos por el incansable Ramsus, antiguo compañero pirata reconvertido a la marina. Sus intenciones aún eran desconocidas y eso era lo que más preocupaba a Silver. Además todavía no podían contar con el apoyo de su nakama dkantun, el cual se había quedado en una mala situación durante la tormenta. La única posibilidad que le quedaba a la tripulación era el instinto de su Capitán y que su tramado plan no encontrase imprevistos.

Roca seguía con su escandaloso espectáculo pese a la mala cara de Mijok mientras que One Piece y Silver discutían sobre las nuevas rutas y sobre cuanto tiempo podrían navegar con la ayuda de Seastone. Repentinamente la puerta del bar se abrió, mostrando una figura reconocible por algunos de los que se encontraban allí. La sorpresa de la tripulación era bien disimulada por la respuesta de Silver. - Buenas noches caballero, le veo cambiado con ese atuendo blanco impoluto. -
- En cambio usted sigue tal y como le recuerdo, vivo - contestó el capitán de la marine Kitakaze.
- Veo que por mucho que cambie la situación me veré obligado a seguir en esta condición... también veo que para usted hay cosas que no cambian - dijo Silver señalando las chanclas del marine.
- Sabes porque estamos aquí ¿verdad? - Kitakaze avanzaba con decisión hacia la banda.
- No esperaba menos de vosotros - respondió Silver

Los dos enemigos estaban situados frente a frente, esperando un movimiento en falso para iniciar el ataque. De repente los dos capitanes se agacharon, esquivando un objeto que fue a parar directamente a la cara de Roca. Una botella de ron cayó al suelo haciéndose añicos mientras el agredido se quejaba por el dolor. - ¡Pero que demonios..! - exclamo Kitakaze.
- ¡Cuanto gusto da reunirse... hic... con los viejos camaradas! - Reyes se encontraba fuera del bar justo en frente de la puerta. Tenía otra botella en la mano y estaba puesto en guardia. Su fiel perro Mulder tenía el pelo erizado y gruñía a los integrantes del bar.
Silver paso al lado de Kitakaze y saliendo del bar se dirigió al pirata. - Tu eres un antiguo integrante de los Aka sugoi, ¿verdad?. Hace poco estuvimos brindando con tu capitán.
- Si, nunca perderá las malas costumbres.. hic... incluso estando muerto, ¡yea! - Reyes le tendió la botella a Silver y esté gustosamente acepto el ofrecimiento. - Mi nombre es Reyes, vigía de los... brooop... perdón... vigía de los Aka Sugoi. He oído que has vuelto a las andadas, viejo Silver. Como antiguo miembro de una banda enemiga he venido a honrar a mi capitán y poner fin a tu marcha. -
- Muy directa y descarada la proposición, mas después de beber aceptaré gustoso el ofrecimiento. - Silver bebió y lanzó la botella a Kitakaze. - ¿Se une Capitán?
Kitakaze miro extrañado por la situación. Estaba empezando a cansarse de interrupciones, por fin tenia a Silver delante y estaba dispuesto a darle caza. Levantando el pesado mazo se dirigió a Silver. - Ya es hora que termine esto. - aumento la velocidad de sus pasos mientras blandía su mazo dispuesto a atacar.
- ¡Twin flea! - Reyes se lanzó con los dos pies por delante, el marine apenas pudo rechazar el ataque con su arma. - ¡Un momento maese Kitakaze! aunque mi intención sea un combate con Silver no olvido los viejos códigos... hic... ya los conoces. La marina es mi primer enemigo. - girando la cabeza hacia Silver le guiño un ojo - Adelante bribón, escapa de esta aquí, yo entretendré a este perro de la marina. Ya... hic... he tomado mi decisión... ¡ENFRENTATE A MI! - grito Reyes - ¡Sigue con tu objetivo! y cuando consigas que los viejos tiempos de la... hic... piratería vuelvan a reinar por estas aguas entonces tendremos nuestro combate. ¡Prométemelo!
Silver asistió. - Con mucho gusto caballero, en este o en otro mar nos enfrentaremos. ¡Prometido!
- ¡Entonces largaos ya! el viento bueno se escapa.
- ¡Adelante muchachos! nos espera un viejo amigo en esta ciudad. - La tripulación de los Outlaws salieron del bar y se perdieron en la oscuridad.
- Déjame pasar muchacho, tu no eres el objetivo que buscamos - Kitakaze estaba viendo como se escapaba su oportunidad de atrapar a Silver por culpa de ese borracho.
- No lo permitiré... broop... maese Kitakaze - Reyes saco el afilado cuchillo de su bastón. - !adelante Mulder, es nuestra hora!
- Como quieras... - susurro Kitakaze mientras dibujaba una sonrisa en su cara.

Continuará...

Espero haber cogido bien la personalidad de los personajes. La verdad es que no he avanzado mucho en la historia, eso prefiero dejarselo a los maestros :wink:
Saludos
Ramsus
Moderador
Moderador
Mensajes: 3450
Registrado: Vie Sep 16, 2005 12:59 pm
Ubicación: Etrenank. Solaris.
Edad: 43

Mensaje por Ramsus »

@As: Sabía que escribirías en este tema despues de mi historia. :lol:
Tienes toda la razón. Me basé en tu relato del cuaderno de bitácora para hacer nuestro enfrentamiento, aunque adaptado a lo que ahora mismo nos ocupa.
Bajo mi punto de vista tu personaje es un gran guerrero, pero ha cometido el error de atacar al vicealmirante (que ya de por sí es bastante poderoso) mientras llevaba una esfera de Kairouseki en su mano. Aunque no se le puede culpar de nada, ya que trataba de ayudar a una amiga en peligro.
Por su parte Seastone está dispuesta a enfrentarse a Ramsus (que no iba buscando bronca, pero sabía que esto podía pasar) llena de rabia por lo que acaba de ver, a pesar de que sigue estando muy debil.

@Reyes: Me gusta la actitud y el papel que está jugando tu personaje en todo esto: Una especie de pirata-ronin que no está de parte de ningún bando, si no contra todos, y actúa con la confianza de alguien que no tiene nada que perder. Me gusta lo que ha pasado en la taberna.
Imagen
The Sun is Rising Again...
Avatar de Usuario
Gargadon
Teniente
Teniente
Mensajes: 1967
Registrado: Lun Oct 10, 2005 6:49 am
Ubicación: /lost+found
Edad: 36
Contactar:

Mensaje por Gargadon »

Ahora el problema será dónde entro yo en todo esto :lol: Esto si se pone bueno.

Ramsus, me imagino que puedes entrar a los foros de la guerra de bandas ahora ocultos, ¿o no? Lo digo porque como para recordar esa semana de misiones pues...
Long_Jhon_Silver escribió:ya tendrás un montón de marines para vengarte.....
Mientras dentro de ese montón no esté yo... :mrgreen:
Última edición por Gargadon el Sab Abr 14, 2007 12:14 am, editado 1 vez en total.
Avatar de Usuario
Long_Jhon_Silver
Sargento Mayor
Sargento Mayor
Mensajes: 993
Registrado: Mié Mar 30, 2005 4:27 am
Ubicación: En los bosques de Minegarde
Edad: 46
Contactar:

Mensaje por Long_Jhon_Silver »

Impresionante!!...Que más puedo decir. En los relatos de Ramsus, Seastone, Alira, Rentarou y Reyes, se puede apreciar gran, gran calidad técnica. He disfrutado mucho, mucho leyéndoles.....Que de ideas se me ocurren ahora. Prometo que esta misma noche pongo mi punto de vista y como ya han dicho Ramsus y Reyes, vamos que esto se esta poniendo muy interesante...As, que bueno leerte por estos lados, no te preocupes que todos saben que no eres enclenque, Que Ramsus te gane en un lance no es nada, ya tendrás un montón de marines para vengarte.....Ahora solo tengo un problema...cual de todas las ideas que se me han ocurrido tomo....De lo que si estoy seguro es de que dejaré que Ramsus y Seastone se encarguen de su enfrentamiento. Quiero ver que sucederá allí...A lo ultimo, me han gustado mucho la descripción que de Kitakaze hace Reyes(lo de las sandalias estuvo impagable) y el comentario de Ramsus a Seastone(Eso de que me rodeo de gente muy particular...hehehe)....Bueno, me voy por ahora, esta noche sigo con lo mio.......Nos leemos.
Imagen
Avatar de Usuario
koraxan
Recluta Privado de Tercera
Recluta Privado de Tercera
Mensajes: 87
Registrado: Mar May 03, 2005 7:19 pm
Ubicación: Desvalijando piratas
Edad: 41
Contactar:

Mensaje por koraxan »

:? :? Jo me estoy quedando descolgada, a este paso cuando pueda continuar con mi historia ya no tendrá ningún sentido :lol: :lol: , siento no haber podido leer aun vuestras continuaciones pero es que en medio del campo no hay conexión a internete :lol: :lol: , y los pocos ratos que me conecto apenas puedo pasar la historia al ordenador :cry: :cry: , que ya tengo muchas ideas de como seguir pero no tengo tiempo!!!! :suicidio:
"es mejor estar callado y parecer estúpido, que abrir la boca y demostrarlo."

Imagen
Avatar de Usuario
lalilulelo
Recluta Privado de Tercera
Recluta Privado de Tercera
Mensajes: 53
Registrado: Lun Jun 27, 2005 2:47 pm
Edad: 37

Mensaje por lalilulelo »

SEASTONE—

Una tremenda angustia se apoderaba de Seastone al ver que As, que había luchado por defenderla a ella y a sus propios ideales, caía rendido ante el Vicealmirante. La buena voluntad de su compañero y su posterior derrota hicieron brotar lagrimas de amargura a la pirata. La impotencia infundía mayor dolor que cualquier tipo de cansancio o magulladura. Aquella sensación que la envolvía, que la hacía sufrir, la incitó a levantarse. Sus piernas aún temblaban y sus brazos se movían con torpeza. Sus ojos, en cambio, se alzaron sin vacilación hacia su oponente, como si todavía guardasen una chispa de vitalidad. Su mirada, inundada por el rencor dejaba claro cual era su intención. Su instinto la instaba a luchar pasase lo que pasase, y de inmediato tres esferas de Kairouseki aparecieron a su alrededor.
-¿Acaso crees que con esto te he mostrado lo suficiente? ¿Suficiente para qué? –comentó, mientras sufría un leve mareo- Después de lo que a ocurrido, ¡no puedo marcharme de aquí sin luchar, marine inmundo!
-Sabe muy bien que teniendo en cuenta su estado, no es prudente adentrarse ahora en una lucha –recomendó, siempre manteniendo la calma.
-Soy consciente de la situación, pero no puedo renegar de mis principios… supongo que por ello pertenezco al Caledonia –y dicho esto, Seastone comenzó a relajarse.
-Creo que en el fondo sabía que esta situación seria inevitable por esa misma razón. Pero, ¿qué puede usted hacer tal como están las cosas?
-Solo puedo luchar. Y te aclararé esa pregunta, además: al no haber probado una akuma no mi no puedo derrotarte con facilidad, mi fuerza y velocidad no tienen sentido aquí… y eres un Vicealmirante.
-Ha analizado bien la situación, señorita Seastone. Entonces, ¿qué tiene en mente? ¿Es una simple ingenua temeraria?
-Mi cualidad más preciada, y que combina con mis poderes, es en realidad el ingenio. Vamos, ven a aclarar todas tus dudas…
Seastone, sin mas dilación, lanzó con gran velocidad una de sus esferas a Ramsus. Como era de esperar, y tal como hizo con As, el Vicealmirante detuvo el ataque con su espada:
-Vamos, no tiene nada que hacer- y de pronto, Ramsus vio como la esfera cambiaba de forma y envolvía el filo de su espada.
-Ya que eres tan caballeroso, si te demuestro que aun estando exhausta soy capaz de sorprenderte, ¿me devolverás mi esfera? –preguntó ella, sorprendiendo al marine. Este no pudo evitar soltar una carcajada:
-¿Realmente puede una pirata en su situación exigirme eso? –y al fin desenvainó completamente su espada, siendo esta sorprendentemente majestuosa- Tiene gracia, al final la curiosidad puede conmigo. Me pregunto que será capaz de hacer sin poder moverse apenas.
Y decidió ir a comprobarlo dirigiendo un ataque con su espada hacia ella. Seastone, sin moverse del sitio no recibió ningún corte. La Kairouseki que invadía el filo de la espada había hecho que el arma se desviase. Percatándose de lo ocurrido, Ramsus se dispuso a darle un puñetazo con la otra mano, pero la pirata ya había preparado otra defensa: antes de que él la alcanzase levantó un muro con una de sus esferas evitando el daño. Desde detrás del muro, Seastone lanzó unas hondas de energía, saliendo así unas afiladas puntas hacia Ramsus, que las esquivó a tiempo mientras retrocedía. Las esferas de Kairouseki volvieron a su forma original (excepto la de la espada) y el Vicealmirante aprovechó para aclarar un detalle:
-Ha conseguido desviar mi espada, pero con las pocas energías que le quedan no piense que lograra hacerlo siempre. Me bastará con utilizarla con más fuerza…
-Esto no ha hecho más que empezar.
Ramsus corrió de nuevo hacia ella para asestarle un golpe con la espada con una rapidez asombrosa. Seastone, por su lado, antes de que llegase hasta ella hizo unos movimientos para situar sus esferas donde ella quería. Él cada vez estaba mas cerca, y en el momento preciso observó como la pirata daba un tremendo salto y en el aire transformaba una de sus esferas en daga. Al caer detrás de él, intentó alcanzarle, pero el Vicealmirante paró el golpe sin problemas. Con un rápido movimiento, cogió la recién creada daga de su oponente y la lanzó al suelo. Aprovechó entonces para por fin alcanzar de manera vertical su hombro.
-Tampoco ha sido tan difícil alcanzarla…-murmuró Ramsus.
Entonces vio cómo debajo de la ropa rasgada llevaba una finísima armadura que la protegía. Esta armadura de Kairouseki fue disolviéndose y atrapó en ella a la espada, fundiéndose sin poder liberarla.
-Vaya, ¿tiene sorpresas para todo, señorita Seastone? Y, ¿cómo es que ha saltado antes de esa manera? Creía que estaba usted exhausta.
Seastone levantó lentamente una de sus botas mostrando la suela, en la que había colocado una Kairouseki a modo de muelle.
-Esto está siendo realmente divertido, ¿no cree? –insistió con una cálida sonrisa- Creo que incluso me emplearé más a fondo. Veamos si es capaz de esquivar estos ataques, la velocidad será asombrosa, se lo aseguro.
La joven, notando la presión de la espada en la armadura, liberó a Ramsus impulsándose primero hacia atrás. Las fuerzas comenzaban a fallarla, y no podría ver los movimientos del adversario si estos iban a ser tan veloces. Para soportar el cansancio apoyo una rodilla sobre la tierra y de nuevo, sus bolas de seastone volvieron a la forma original. Ramsus, mientras tanto veía como su presa se tocaba la frente y temía que su entretenimiento fuese a acabar pronto. Entonces, vio como su oponente alzaba la mirada y se sorprendió al comprobar, que uno de sus ojos tenia un destello azul:
-¡Demonios! ¿Se ha colocado una de sus esferas en el ojo?
-No me he arrancado ningún ojo, si es lo que te preocupa. Simplemente he moldeado la Kairouseki.
-Me alegro, seria una pena dañar ese rostro –y seguidamente volvió al ataque. Pronto, Ramsus se extraño al comprobar que la pirata era capaz de esquivar sus ataques. Una y otra vez los evitaba sin parar. ¡Su espada no conseguía rozarla!
-Te extraña, ¿verdad? Veo claramente la dirección de tu espada, porque detecto la Kairouseki que está incrustada en ella. Su movimiento, su existencia… la veo con este ojo. La siento de una manera que no podrías comprender –aclaró ella, y se detuvieron seguidamente.
-Debo deducir que me cuentas esa estrategia porque ya no aguantas más, ¿no es así?
Seastone sonrió y dándole la razón, alcanzó a decir:
-Siento no poder mostrarte todo mi ingenio, marine –y seguidamente se desplomó, rendida completamente ante el esfuerzo. Sus esferas volvieron hacia ella y se ocultaron en el interior de sus prendas.
Por su parte, el Vicealmirante, recogió a la débil joven y cargándola sobre sus brazos, se dirigió de vuelta a la ciudad murmurando:
-Tenía que haber dejado a un lado su orgullo, señorita Seastone…
Mientras, Ur le seguía furtivamente.

-------------------------------------------------------------------------------------------------



Con tal de complicar las cosas, hago lo que sea XD. Me encanto como te presentaste Ramsus, tan caballeroso... jeje :o Por una vez me centro mas en una batalla que en la propia historia, espero que quede bien. Y pobre Seastone, ella esforzandose tanto mientras que el Vicealmirante se dedica a jugar XDD. Bueno, a ver que tal sigue todo. :wink:
el mundo es de papel y con papel se compra
Avatar de Usuario
Long_Jhon_Silver
Sargento Mayor
Sargento Mayor
Mensajes: 993
Registrado: Mié Mar 30, 2005 4:27 am
Ubicación: En los bosques de Minegarde
Edad: 46
Contactar:

Mensaje por Long_Jhon_Silver »

Cap. 013: "Rodeados"

Gracias a la intervención de Reyes, el enfrentamiento entre Silver y Kitakaze se posponía. Aprovechando el sabio consejo del viejo conocido, así como la buena oportunidad, los Outlaws escapaban del bar donde estaban. Al salir a la plaza, vieron a un escuadrón de marines que se abalanzaba hacia ellos dando la voz de alarma; el enfrentamiento sería necesario. One Piece cogió el largo bastón que llevaba asegurado a su espalda y poniéndose en posición de guardia espero a que la rodearan. Mientras tanto, Mijok; quien arrastraba a un dormido Roca, le utilizaba para golpear a los marines que tenia más cerca. Silver hacia lo suyo golpeando con pies y puños a los que intentaban detenerle, le preocupaba que los marines intentasen usar sus armas de fuego, ya que un montón de gente inocente se encontraba en la calle en ese momento. Preocupado intento acercarse al lugar donde estaba One Piece, pero se tranquilizo al ver como caían uno a uno los que intentaban reducirle. Al parecer no eran uno o dos los escuadrones de marines presentes en esa plaza, ya que seguían y seguían apareciendo más y más a pesar de que eran varios los que adoloridos yacían sobre el suelo.

--Deteneos de inmediato!!--Resonó la voz de mando por toda la plaza.

Como si una fuerza superior los controlase, todos los marines se detuvieron en el lugar donde estaban. Hasta Mijok se sorprendió por la orden y al hacerlo soltó al pobre Roca; al que hasta el momento había utilizado como arma, y lo dejo volar por los aires, cayendo por fin este en la fuente del lugar.

--Auxiliooooo!!glub, glub, glub.......---Grito un desesperado Roca--Me ahogo!!--

Ayudada por su bastón, One Piece lo apoyo para que se sentase. Luego y rápidamente le asesto un golpecito en la cabeza para que guardase silencio. Silver se acomodo las ropas y espero a ver que nuevo personaje aparecería. Frente a él y luciendo también la alba chaqueta de los marines estaba el famoso Vice Almirante Ramsus, junto a él el capitán Rentarou Satsuma.

--Nos volvemos a ver Long Jhon Silver--Dijo Ramsus
--Después de tanto tiempo--Completo la frase Silver
--Creí que habías muerto Silver--Dijo Ramsus mientras avanzaba hasta él.
--Y yo creí que no te dejarías comprar tan fácilmente por ellos--Le recrimino Silver indicándole su chaqueta
--Bueno, no se puede negar el lugar de donde uno proviene--
--En eso tienes razón. Un caza recompensas nace para cazar piratas--Le respondió Silver mirando a Rentarou

Este no dijo nada, solo atino a mirar a otro lado. Ramsus, sintiéndose dueño de la situación, sonrió.

--Es también un placer verte de nuevo Mijok--
--Que mal que no puedo decir lo mismo; digo; eso de un placer. Yo la verdad hubiese preferido ver a una escultural chica. Veo que estar entre tantos muchachitos te ha abierto otros "gustos"--Le respondió Mijok
--Señorita One Piece, cuanto tiempo--Le dijo e hizo una reverencia, sin hacer caso a los ácidos comentarios de Mijok.
--Vice almirante...Ramsus, quiero decir...Hola--Respondió ella.

Todos mantenían sus posiciones, excepto Mijok que se había acercado a la fuente para recoger de ella a un empapado Roca. Silver estaba de pie junto a One Piece y frente a ellos Ramsus y Rentarou. Un fresca brisa empezaba a correr y mucha gente empujada por la curiosidad se acercaba a mirar que sucedía. Entonces el vice almirante ordeno que aislaran la plaza. Los marines(excepto unos cuantos) cercaron el lugar manteniendo alejados a los pobladores.

--Y bien--Dijo Silver con un tono aburrido--No creo que hayas venido desde tan lejos sólo para mirarme a la cara y decirme lo que me has dicho antes--
--Ah, por supuesto que no--Le respondió Ramsus--Sí he venido desde tan lejos es para llevarte ante la justicia--

Las campanas de una iglesia sonaron en ese momento, dándole un carácter de grandeza a lo que Ramsus acababa de decir. Silver lo miró y abriendo bien los ojos se puso a reír. Mijok y Roca también se reían, mientras One Piece y Rentarou no entendían que estaba sucediendo.

--Es una broma buenísima Ramsus--Le dijo Silver--Veo que sigues diciendo chistes tan buenos como antes--
--No es una broma Silver. Es la verdad. Ya es hora de que alguien te haga comparecer ante el gobierno mundial por los crímenes de los que se te acusa--Respondió un molesto Ramsus
--Y dime...Esos "crímenes" de los que se me acusa, cuales son?--

Ramsus guardo silencio, hasta ahora nunca se había preguntado la verdadera razón de porque el gobierno perseguía a Silver. Era un pirata, eso era cierto, pero que el recordase jamás había atentado contra la vida de inocentes, saqueado algún pueblo o estafado a nadie. En todos los registros que de él se tenían se consignaba que su blanco principal eran otras bandas de piratas así como la búsqueda de antiguos tesoros. Ramsus se cuestiono por un segundo la causa de la persecución de Silver, sin embargo era un pirata, se dijo y entonces se le ocurrió:

--Tu principal crimen es desconocer la autoridad del Gobierno Mundial, atentar contra la autoridad de los marines y navegar sin autorización por zonas resguardadas, en resumen, tú y tu banda son prófugos del gobierno mundial por ser piratas...--
Ramsus sintió que esa palabra salia con dificultad de su garganta, como si se arrastrase por su boca...Piratas, pensó.
Silver, sin inmutarse se encogió de hombros, junto a él además de One Piece ahora estaban Mijok y Roca. Metió las manos a sus bolsillos y toco unos papeles enrollados que allí tenia. Una idea cruzo por su mente. Iba a hablar cuando de pronto, un ave familiar sobrevoló la plaza y descendiendo rápidamente se poso sobre el hombro de Silver. Ur llegaba y eso no significaba nada bueno.

--Como sea--Volvió a hablar Ramsus--Tengo en mi poder a uno de los vuestros, y a no ser que decidáis acompañarme me veré obligado a enviarle al cuartel general para que sea "estudiada"--

Ramsus había dado con el barco entonces, y Seastone había sido capturada. La presencia del nervioso Ur así lo confirmaba. Pero que seria de As?. No tenían más remedio que acompañar a Ramsus y a sus hombres, sin embargo no todo estaba perdido, Silver tenia un plan, acaricio con un dedo los rollos de papel y se dispuso a seguir a los marines. Miró a los demás para tranquilizarles y les dio a entender que todo estaría bien. De pronto dos bultos cayeron a los pies de los Outlaws, era Reyes quien dormía plácidamente y junto a él su perro Mulder quien parecía inconsciente.

--Dondé estabas Kitakaze?--Pregunto Ramsus

Un Kitakaze con la chaqueta rasgada en varias partes y con evidentes muestras de cansancio se hacia presente, recuperando el aliento por fin dijo:

--Nunca te enfrentes a un borracho Ramsus...Y menos si tiene un perro como el de este--Señaló a Reyes en el suelo
--Pero creo que te has sobrepasado un poquito, no?--Observo Ramsus mirando al oponente de Kitakaze
--No lo creo. Sin embargo no es mi culpa el que este tipo quedase así. De hecho, estábamos bastante parejos, hasta que de pronto sin decir agua va dejo de moverse y se desplomo.--
--Y el perro?--Volvió a preguntar Ramsus
--A bueno...Esa es otra historia. El no estaba borracho y me fue aún más difícil atraparlo, lo que más lamento es que mi chaqueta quedo totalmente destruida. Además logro darme un buen mordisco en uno de mis pies y creo que me paso algunas pulgas también--

Que ganas de ver ese enfrentamiento, pensó Silver, el alegre Reyes no se veía un tipo débil. Practicaría quizás el estilo de lucha del viejo Xeno?. Agachándose, acaricio la cabeza del perro que respiraba dificultosamente, ese también era un rival de temer, digno compañero de un buen pirata. Ramsus y Kitakaze charlaban aún de lo sucedido y Rentarou daba ordenes a los marines para ejecutar las ordenes del Vice almirante. Serían conducidos a los barcos de los marines, pensó Silver, y en ese lugar llevaría a cabo su nuevo plan.

--------------------------------------------------------------------------

As se puso de pie con dificultad, el golpe de Ramsus no le había dolido tanto físicamente(De hecho, no era un golpe tan fuerte si lo comparaba con los que recibía de parte de Mijok cuando entrenaban) Si no que el dolor venía desde su alma. Se sentía desgraciado por no haber podido defender a su compañera del asalto del marine, pero más aún le dolía que aquel al que consideraba un ejemplo, aquel al que tanto admiraba, fuese ahora uno de sus enemigos. Recogió su espada, la envaino y acomodando sus ropas se dispuso a marchar. Miró al Caledonia sobre la colina donde lo había depositado Seastone y se puso a andar. No tenia que cuidar el barco si ya no podía ser tomado por los marines. Lleno de ira se prometió encontrar a Ramsus y vengarse. No pretendía herirle, sino que quería hacerle pagar por haber traicionado su admiración. As no tardo nada en llegar hasta la ciudad y una vez allí, comprobó que nada bueno sucedía. Rodeados y al centro de una plaza estaban sus amigos. Sin embargo no había ni rastro de Seastone. Quiso actuar para ayudarles a escapar, pero el aleteo de un ave le detuvo. Era Ur, quien ahora se posaba en su hombro, As miro a Silver y vio que este sonreía, eso era una buena señal. Buscaré a Seastone, se dijo. Y se encamino rumbo a los barcos de los marines. As ya sabía que hacer para vengarse.

Continuará...


Ufffff....Cuanto me he tardado en escribir esto y no he avanzado nada en el argumento...Os dejo aquí para que el resto continué con sus partes y abro un espacio para que As pueda contar su parte(esio claro, si quiere). Lo que suceda aquí no debería terminar completamente la historia, ya que según Silver, el dejarse atrapar por Ramsus es uno de los pasos necesarios para poder continuar con su búsqueda, así que a no desesperar que estas historias tienen aún mucho por recorrer. Por cierto, he pensado que tal vez deberíamos darle un titulo a todas nuestras historias(que no se llamen sólo historias piratas), digo, uno a modo de libro tal vez, para que quede aún más atractivo....Propongamos....
Bueno, eso por ahora, nos leemos pronto.
--
Imagen
Avatar de Usuario
Gargadon
Teniente
Teniente
Mensajes: 1967
Registrado: Lun Oct 10, 2005 6:49 am
Ubicación: /lost+found
Edad: 36
Contactar:

Mensaje por Gargadon »

¿Quieres decir partir el tema? Debe ser esa la razón por la que nadie se pasa por aquí, mas de 44 páginas, pues a más de uno le asusta...
Un caza recompensas nace para cazar piratas
Buena frase, supongo que la usaré cuando empiece a escribir algún trozo más...

EDITO: ¡Un momento! El de las chanclas soy yo... ¿o ya se olvidaron quien fue uno de los ganadores del concurso que organizó Crusta? :lol:
Última edición por Gargadon el Lun Abr 16, 2007 12:30 am, editado 1 vez en total.
Avatar de Usuario
kitakaze
Moderador
Moderador
Mensajes: 855
Registrado: Vie Ene 20, 2006 1:10 pm
Ubicación: En el castillo del Rey Kuranes, entreteniendo a su majestad.
Edad: 44

Mensaje por kitakaze »

Reyes escribió:- Buenas noches caballero, le veo cambiado con ese atuendo blanco impoluto. -
- En cambio usted sigue tal y como le recuerdo, vivo - contestó el capitán de la marine Kitakaze.
- Veo que por mucho que cambie la situación me veré obligado a seguir en esta condición... también veo que para usted hay cosas que no cambian - dijo Silver señalando las chanclas del marine.
- Sabes porque estamos aquí ¿verdad? - Kitakaze avanzaba con decisión hacia la banda.
- No esperaba menos de vosotros - respondió Silver
...
XDDDDDDDDDDDDDD

Me has matado.

Pero precisemos: Son sandalias, sandalias.

Chanclas:

http://www.mxzambrana.com/tienda_de_mot ... ChanH1.jpg

Sandalias:

http://www.urkankayak.com/productos/ves ... dalias.jpg

XDDDDDDDDDDDDDD
Imagen
"Debería haber un gran almacén de arte en el mundo al que el artista pudiera llevar sus obras y desde el cual el mundo pudiera tomar lo que necesitara". - Ludwig van Beethoven
Avatar de Usuario
Terreis
Moderadora
Moderadora
Mensajes: 3185
Registrado: Mar Abr 12, 2005 3:46 pm
Ubicación: You'll never know what you can do until you try ...
Edad: 43
Género:

Mensaje por Terreis »

Bueno :lol: :lol: :lol: que más da sandalias que chanclas :| es una historia :roll:
Imagen
Avatar de Usuario
As Puño de Fuego
Sargento
Sargento
Mensajes: 630
Registrado: Mié Jun 22, 2005 11:08 am
Ubicación: Echando unos toques con Zidane
Edad: 39

Mensaje por As Puño de Fuego »

Gracias Silver por abrir un espacio, pero prefiero que vosotros continueis la historia, como ya dije, si escribo serían demasiados puntos de vista que seguramente estropearían la historia y además al llevar vosotros desde el principio teneis ideas para escribir capitulos posteriores incluso antes de escribir el anterior, de todas formas gracias, y que continue la historia!!.
Imagen
Cerrado