La piratería es una ocupación con una tasa de supervivencia y éxito a largo plazo bajísima. A los riesgos de la navegación y de la violencia inherente a la piratería, que nunca han sido escasos, hay que sumarle mala alimentación e higiene, lo que aumenta el riesgo de enfermedades. A esto le añadimos los límites de la medicina, tanto históricos como propios de un medio en el que no hay profesionales mínimamente competentes disponibles, incluso para los estándares de la época, y tenemos una ocupación en la que es difícil sobrevivir más que unos cuantos años. Y esto sin garantía ninguna de poder abandonar esa vida igual o peor que como entraste.
Los piratas que conseguían beneficios rara vez los conservaban mucho tiempo. Incluso si así lo pretendían, gastar o blanquear bienes y dinero robado nunca es sencillo, y en según que épocas, podía incluso delatar al pirata como tal y conducirlo a la horca. Enterrar tesoros tampoco fue nunca una actividad extendida, pero eso se merece su propio post.
Sí que hubieron, aunque escasos, aquellos piratas que lograron sobrevivir, retirarse, y disfrutar del botín hasta morir más o menos apaciblemente. Aquí tenéis algunos de ellos:
Henry Morgan (1635-1688): Uno de los corsarios más famosos de la historia, disfrutó de una exitosa carrera entre 1660 y 1675, durante la cual saqueó varias ciudades del Caribe español como Portobelo y Panamá. Por estos éxitos fue nombrado caballero por el rey Carlos II de Inglaterra, y nombrado vicegobernador de Jamaica, cargo desde el cual siguió fomentando y patrocinando el corso y la piratería, enriqueciéndose en el proceso y adquiriendo plantaciones en la isla. Sufrió de alcoholismo en sus últimos años, lo que empeoró su salud ya debilitada por edemas. Aunque su carrera política se había truncado, murió rico y en una buena posición social.
Zheng Yi Sao (1775-1844): La emperatriz pirata del mar de China, heredó de su marido Zheng Yi una flota de 400 juncos y un ejército de unos 40.000 piratas en 1807. Valiéndose de sus habilidades para la diplomacia, logró mantener la cohesión de su organización y utilizarla para saquear la China Qing y las posesiones portuguesas y británicas en esa zona. Para 1810, la confederación pirata de Zheng Yi Sao empezaba a debilitarse ante la oposición conjunta de los tres imperios, por lo que negociaron una amnistía beneficiosa para todas las partes, y Sao pudo retirarse cómodamente conservando bienes, tierras y una flota privada para usar legítimamente. La emperatriz pirata murió en 1844 siendo dueña de una exitosa casa de apuestas.
Henry Every (1659-????): llamado Long Ben, el Archipirata y el Rey de los Piratas, puede ser el pirata más exitoso de la historia si tenemos en cuenta el valor de su botín y cómo lo consiguió. Every se merece su propio post, por lo que aquí solo diré que en un único asalto, al barco mogol Ganj-i-Sawai en 1695, se hizo con el equivalente a 115 millones de libras actuales. El éxito del golpe le supuso una alta recompensa y tener encima los ojos de todo el mundo occidental, lanzándose numerosas expediciones en su busca. Aunque buena parte de su tripulación acabó siendo encontrada y arrestada, Every eludió la captura conservando su parte del botín, y qué le ocurrió nos es desconocido. No podemos asegurar que acabase bien, pero no lo podemos descartar.
Hayreddin Barbarroja (c. 1478-1546): Corsario otomano que junto con su hermano Oruç asoló el Mediterráneo cristiano, al principio para beneficio propio, y más tarde del Imperio. Sus mayores éxitos fueron en el Levante español, como el saqueo de Ceuta o Valencia, y la captura de Argel en 1516, que pusieron a disposición del imperio otomano. Oruç murió poco después, y Hayreddin continuó su carrera en solitario con gran éxito, siendo nombrado Gran Almirante en 1532, y retirándose finalmente en Constantinopla en 1545, rico y respetado, donde murió el año siguiente.
Henry Jennings (????-1745?): Se sabe poco de sus orígenes. Primero corsario y más tarde pirata, Jennings estuvo activo en el Caribe en la época dorada de la piratería en esas aguas. Su golpe más famoso fue el saque de los campamentos de salvamento de la Flota de Indias española de 1715, que había naufragado en la costa de Florida cargada de tesoros. A esto siguió la captura de barcos tanto españoles como británicos, y más tarde también franceses, hasta su retiro en 1718, acogiéndose al perdón real. Su final es discutido, pero parece que disfrutó de una temporada como rico plantador en Bermuda, si bien hay sospechas de que volvió a embarcar como corsario en torno a 1745 y que murió en combate.
Christopher Condent (????-1734): Activo en el Atlántico y el Índico, Condent capturó numerosos barcos, sobre todo portugueses. Su mayor golpe fue la captura del mercante árabe Faza Ramance, con un botín de 3.000 libras para cada hombre, es decir unas 350.000 libras actuales. Condent tardó poco en negociar el perdón; en 1721 navegó a Reunión y logró llegar a un acuerdo con el gobernador (acabó casándose con la hermana de este, de hecho
Por último, quiero mencionar a Thomas Tew (????-1695): Corsario de éxito, capturó un navío indio en el Mar Rojo con carga por valor de unos 18 millones de libras actuales, quedándose él con unos 1.6 millones. Se vio obligado a regresar a casa por su tripulación, que votó en contra de intentar nuevas capturas como él deseaba. No contento con su fortuna, se embarcó de nuevo en 1695, reuniéndose con otros piratas en el camino al Índico. Formó parte del ataque a la flota mogol del Ganj-i-Sawai junto con Henry Every, donde murió, presuntamente destripado por una bala de cañón. A veces hay que saber cuándo parar.




















