Ayer me puse al día de esta saga, y nada, que vengo a hacerle algo de publicidad.
The Dresden Files de Jim Butcher

Harry Dresden es un mago que se publicita como tal en las Páginas Amarillas de Chicago, donde su mayor fuente de ingresos es hacer trabajo de detective y de consultor para la policía de Chicago, contratado por su amiga Karrin Murphy… Sí, al principio puede parecer que estamos ante la consabida serie procedimental policiaca americana a lo Bones, Castle, El Mentalista… y en parte, estaríais en lo cierto…
Lo primero que quiero dejar claro es que Jim Butcher no es un gran escritor, de hecho, en sus inicios era bastante regulero (aunque también es cierto que su prosa ha mejorado de un tiempo a esta parte) y tiraba de muchos de los tropos de las series mencionadas anteriormente, pero ha conseguido zafarse de esos estereotipos y actualmente la escala de la trama está a un nivel totalmente distinto y ya no precisa de esa estructura. También tiene lo que yo llamo el “síndrome del guionista”, y es que sabe crear situaciones y diálogos muy buenos, pero falla en la manera de narrar.
Cuando era un zagal, una de las series que más me marcó fue Buffy Cazavampiros. Molaba una barbaridad, me encantaba cómo tomaba los clichés de tantas historias y le daban vueltas, actualizando mitos al mundo moderno y aderezados con comentarios
genre savvy y de cultura pop. El mundo creado por su autor bebe mucho de esta fantasía urbana, pero dotándolo de una consistencia increíble con situaciones, seres y personajes realmente memorables. Tengo un par de problemas con el trato a personajes femeninos que tiene a veces (como una confusa escena de casi violación, la sexualización excesiva de cierta adolescente en un punto de la trama o una cuestionable escena de chica en bragas en mitad de un asalto), pero luego te saca la personalidad de Karrin Murphy y le puedes perdonar según qué cosas.
Como he dicho anteriormente, la estructura de cada novela giran en torno a un “caso” que dura unos pocos días y tienen distancia de un año aproximadamente entre ellos. En este punto estoy un poco indeciso sobre si es algo bueno o malo, porque mientras que es normal que Harry no esté continuamente enfrascado en casos dignos de mención (y también es necesario darle un poco de respiro, porque siempre acaba hecho un Cristo al final de cada libro), también es cierto que coarta un poco el desarrollo de personajes, pues en muchas ocasiones te encuentras que han saltado un metafórico escalón sin que te hayas percatado.
En cuanto a los personajes, no sé ni por dónde empezar. Hay tantísimos personajes destacables que creo que voy a tener que enumerar algunos de mis favoritos y algunos puntos destacados:
-Harry Dresden. Nuestro protagonista, deslenguado, bruto, ideales (casi) inquebrantables. En palabras de Butcher, hizo un monstruo de Frankenstein aunando características de sus magos y detectives favoritos de la ficción y le salió un personaje que realmente está vivo, con sus luces y sus sombras pero totalmente verosímil. Además, es imposible no amar su mordacidad y su ametralladora de referencias de esta clase:
“That’s the problem with you nearly immortal types. You couldn’t spot a pop culture reference if it skittered up and implanted an embryo down your esophagus.”
-Karrin Murphy. La ACOJONANTE Karrin Murphy. Agente de policía de 1’50 de altura, versada en todo tipo de artes marciales, experta tiradora y que se enfrenta a monstruos que le triplican en altura sin necesidad de ningún poder sobrenatural. Me faltan palabras para describirla en el terreno emocional, pero es un grandísimo ejemplo de cómo escribir a una mujer del que muchos autores deberían aprender. Es una pena que Butcher flojee en otras de estas mujeres.
-Bob. Un espíritu del conocimiento que vive en una calavera en el sótano de Harry y que le ayuda con la teoría mágica en la que éste flojea. Bob no tiene moralidad alguna y siempre saca de sus casillas a Harry cuando intenta obtener información de él. Es un obseso sexual y la forma en la que trata de menos a Harry da muchos de los momentos más hilarantes de la serie.
-Michael Carpenter. En esta época, un guerrero de la justicia, cristiano, realmente puro, sin fallas obvias, compasivo, paciente y genuinamente amable con cualquiera es un personaje que no suele gustar y la gente tacha de estereotipo rancio, pero Michael Carpenter está TAN BIEN ESCRITO, que me emociono con muchos de los pasajes donde aconseja a Harry. Si alguien es capaz de vender la religión cristiana, ese es Michael. Porque si todos fuéramos Michael Carpenter, ¿Para qué querríamos el Cielo? Ya viviríamos en él.
-Waldo Butters. Médico forense sin ningún tipo de habilidad mágica, enjuto, asustadizo y débil pero con un cerebro privilegiado para el razonamiento y la comprensión de la teoría mágica y además bastante friki. No quiero decir mucho más, pero su evolución es una de las más acertadas de la serie de largo.
Me dejo unos cuantos, porque tampoco quiero entrar en muchos spoilers, pero sabed que se crea un nutrido grupo de personajes centrados en la figura de Harry que conforman una tremendísima comunidad variopinta. Si bien entre los personajes buenos y los más grises encontramos geniales construcciones, un aspecto donde flaquea un poco es en los villanos, porque al tratarse sobre todo de tramas ocultas y casos detectivescos, no hay mucho margen para desarrollar a sus villanos, donde en 15 novelas solo destacan un puñado como Mavra, Nicodemus o Cowl y aparecen de forma tan diseminada que apenas tienes tiempo de disfrutarlos (excepto a Nicodemus, JODER, CON NICODEMUS).
En resumen, que ya me estoy alargando mucho, si os llama la atención, aguantad con los dos primeros libros, porque es a partir del tercero donde toooooda la trama global se pone en marcha y a partir de ahí no vais a poder parar.
Ahora que estoy al día, pensaba empezar a leer algo de Brandon Sanderson, del que tantísimas maravillas he oído hablar, pero me ha picado la nueva novela
steampunk del mismo Butcher y bueno...